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Hossam Ramzy. El ritmo como obsesión, junto a Peter Gabriel, Sting, Jimmy Page, Shakira y..

Hossam Ramzy ISPMusicaCuando el talento, la dedicación, el trabajo y el esfuerzo se unen, existen grandes posibilidades de éxito. Un éxito que nuestro protagonista ha sabido alcanzar y utilizar de forma magistral para moldear su estilo, su música y su persona.

Como en muchos de los grandes artistas, la humildad y el sosiego son sus señas de identidad, algo que encumbra su calidad como músico y su inigualable destreza como intérprete. Hablamos de alguien que ha trabajado con nombres de la talla de Peter Gabriel, Robert Plant, Jimmy Page, Khaled, Rachid Taha, Faudel, Youssou Ndour o Chick Corea, y que ha sabido adaptarse a una amplia diversidad de estilos, colaborando como músico de sesión para grandes figuras del pop como Shakira o Ricky Martin, entre otros. Pero el desarrollo incesante de su trabajo le ha llevado también a editar y producir a otros nombres relevantes de la escena musical, y a realizar sus propios proyectos donde podemos encontrar a excelentes artistas de renombre internacional.

Desde mi condición de músico, es un autentico placer tener la oportunidad de charlar con este maestro, y quiero agradecer el esfuerzo a todas las personas que han hecho que esto fuera posible.

Sin perdernos en divagaciones, y dando la bienvenida a este maestro, os invito a sentaros y escuchar con todos los sentidos a Hossam Ramzy.

¿De dónde nace su pasión por la percusión y su amor por la darbuka?
En realidad no lo sé. Recuerdo que, cuando era pequeño, un día escuché una tabla egipcia y me enamoré al instante. Supe en lo más profundo de mi corazón que era eso lo que quería hacer el resto de mi vida. Y lo estoy haciendo. A partir de ahí, empecé a tocar y a hacer ritmos con cualquier superficie que encontraba. Es una bonita obsesión; hasta el día de hoy sigo montando ritmos en mi cabeza.

¿Cuáles fueron sus principales influencias y maestros?
¡Uf! Contestar a esto me llevaría horas. Me gustan todos los compositores que hacen música desde el corazón. Podría empezar por mi madre; ella ha sido una de mis primeras influencias como artista; era pianista y también tocaba el oud, y yo solía acompañarla mientras tocaba. Después, por supuesto, la gran Om Kolthoum, que es la estrella más brillante de todo Oriente Medio, seguida de artistas como Mohamed Abdul Wahab, Farid Al Atrash, Sheikh Zakaria Ahmed o Mohamed EL Mougy, entre otros.
Del mundo occidental, han ejercido una gran influencia para mí Peter Gabriel, Miles Davis, Chick Corea, Jorge Pardo, The Mahavishnu Orchestra o Weather Report, por ejemplo -la lista es interminable. Como profesores, Peter Gabriel, Chick Corea, Mahmoud Hammouda o Abdel Rahman Mana han marcado mi estilo, sin duda.

¿Cómo fue y de qué manera influyó en usted la experiencia con las tribus beduinas de Oriente Medio?
La primera vez que estuve en contacto con tribus beduinas fue en Arabia Saudí a finales de los 60. Es increíble la manera en que la tierra forma parte de su vida, la viven, la aman y se preocupan de entender el lenguaje de la naturaleza que les rodea para poder integrarse plenamente. Todo esto se refleja en su comportamiento entre ellos. Sus ritmos son para ser tocados en grupo, no como solistas, es casi como una actividad familiar. El ritmo de uno forma parte del ritmo del compañero, y juntos forman el ritmo de la tierra. Así, cuando tocan juntos, la vida vibra de una forma armoniosa. Esa vibración te hace sentir genial al instante, es muy adictivo.

Después de instalarse en el Reino Unido y comenzar una carrera como batería de jazz, ¿Cuál fue el motivo para volver a sus orígenes y ahondar de nuevo en el mundo de la percusión?
En Egipto y, en general, en todo Oriente Medio, se notan los efectos de la globalización y occidentalización musical que, durante los últimos años, se están produciendo en todos los rincones del planeta. Yo me sentía una víctima de esto, al igual que otros compositores egipcios. La música popular empezó a imitar los modelos de las emisoras y cadenas musicales como la MTV, por ejemplo. Todos empezaron a hacer R´n´B. El jazz me motivaba más que las mezclas que hacían los artistas locales. El jazz era más musical y rítmico. Lo que descubrí fuera es que en Oriente Medio tenemos nuestro propio blues y nuestro propio repertorio de ritmos sorprendentes y personales que provenían de África. ¡Es como si hubiese tenido que salir fuera para darme cuenta de lo que tenía en casa! Fue sorprendente darme cuenta de que en Oriente Medio tenemos secciones de percusión equiparables a las africanas, sudamericanas o hindúes. Era como volver a casa, no había necesidad de seguir buscando.

Habiendo colaborado con artistas de la talla de Peter Gabriel, Jimmy Page, Robert Plant, Sting, o artistas del pop más actuales como Ricky Martin o Shakira, ¿se considera un artista multidisciplinar, sin prejuicios ni obstáculos a nivel musical?
¿Por qué un artista debería poner objeciones a la hora de trabajar con otros artistas? La idea es crear música y hacer algo especial, independientemente del tipo de colaboración. Es un honor haber tenido la oportunidad de trabajar con gente de ese talento y poder aprender de ellos; es una forma de enriquecer mi música también. Espero seguir haciéndolo, y me encantaría colaborar con más músicos y cantantes españoles.

¿Con cuál de estos artistas se ha sentido más cómodo? ¿Puede contarnos alguna anécdota curiosa de alguno de ellos?
Me he sentido muy cómodo con todos ellos; somos como una familia unida por la música que creamos. Uno de los mejores productores con el que he trabajado y con el que sigo trabajando es Steve Hillage. Él se encarga de producir la parte “occidental” de la música, mientras que yo me ocupo de las cuerdas árabes y de la percusión, como hemos hecho en algunos álbumes de Rachid Taha, Cheb Khaled o Chonchi Heredia. Un día, grabando una sesión de oud, se giró y me soltó: “The oud is goooooood”. Nos entró la risa tonta y ya se ha quedado como una de nuestras frasecillas.

¿Cree que la fusión de ritmos ayuda a difundir la tradición, o que simplemente pone fin a ésta?
Creo que, en el fondo, ayuda a divulgar las tradiciones y la cultura. A la gente le encanta el ritmo; éste es capaz de cambiarte el humor, y puedes sentir el groove. Muchas bandas importantes del mundo occidental han usado ritmos de Oriente Medio.Y no sólo eso, también se han adentrado en la cultura que hay detrás y en el porqué de esos ritmos. Por ejemplo, fíjate en Robert Plant y Jimmy Page de Led Zeppelin. Una de las razones de su éxito como banda es que viajaron mucho y aprendieron la música de otras culturas como Marruecos, Egipto o India. Ellos ahondaron en esos géneros inusuales y, a partir de ahí, crearon canciones en su propio estilo. Y también al revés: el uso de ritmos y estilos musicales propios de occidente han contribuido a expandir la cultura occidental y los lenguajes que van asociados a ellos, facilitando también el conocimiento mutuo y la tolerancia. Creo firmemente en la fusión. Sin embargo, no se trata de fusionar por fusionar; creo que uno debe aprender y comprender la razón por la que quiere añadir un sonido en su trabajo creativo. Antes de que uno se ponga a fusionar, debe comprender bien los elementos que está intentando fusionar.

Uno de sus últimos proyectos fue la edición del disco Sabla Tolo III. En él hay un corte llamado Rhythmic Illusion, donde combina subdivisiones ternarias y binarias, además de acentuaciones dispares ¿Cómo afronta este tipo de composiciones? ¿Utiliza algún recurso especial para agrupar los diversos acentos dentro de los ritmos?
Ja, ja, ja, ja ¡Veo que has escuchado el disco al detalle! Rhythmic Illusion representa un estilo que aprendí de Chick Corea, que es un maestro del ritmo. La idea básica es hacer creer que los músicos se desplazan del ritmo principal, cuando en realidad eso no ocurre. Esto funciona siempre que mantengas el mismo sonido en subdivisiones de 6 o de 4. También hice esto en la canción “Khatwet El Ghazala” de mi álbum Faddah: compuse una parte en 17/4 (combinadode 9 y 8), que era lo que la melodía requería, pero al final de la canción adapté la misma melodía para que pudiera entrar en un 4/4 o en un 2/4 sobre el malfuf. ¿Cómo llegué a esto? Ni idea, supongo que soy un loco del ritmo. No tengo ninguna razón lógica detrás de eso. Estoy seguro de que algunos estudiosos pueden sentarse y analizarlo, pero la verdad es que lo único que hice fue asegurarme de que fluía musicalmente y llegaba al corazón. Además, debo pensar en las bailarinas de danza oriental; la música que hago debe hacerlas bailar, no se trata de demostrar lo complejo que puedo tocar o de cuántos beats puedo tocar… Tiene que llegarte, nada más.

Después de tantas y tan dispares colaboraciones ¿Podemos decir que su lenguaje percusivo es universal, o que simplemente adapta su estilo personal a cada trabajo en el que colabora?
Ambas cosas. Creo que es porque intento adaptar mi estilo personal para que armonice con la música en la que me invitan a tocar. Eso es lo que lo hace encajar bien. Debo ser parte de la música y tener visión creativa en la sección rítmica. Lo mucho cansa y lo poco aburre. Hay un lugar para cada sonido y hay un lugar para cada instrumento de percusión.

Ha trabajado en el disco de Chick Corea The ultimate adventure, donde colaboran Carles Benavent o Jorge Pardo. También ha grabado con el guitarrista flamenco José Luis Montón o Rafa El Tachuela ¿Cómo ha sido su experiencia con el flamenco? ¿Qué puntos tiene en común con la música tradicional egipcia?
Mmmm… El flamenco es mi pasión secreta, me encanta. Lo escucho desde hace años y siempre me evoca la fuerza y delicadeza que posee al mismo tiempo, las emociones que hay detrás, el movimiento de los bailaores y su interpretación de la música… Simplemente me chifla. No voy a explicar ahora los orígenes del flamenco, pero la ocupación árabe en España durante más de 700 años aportó muchos ritmos, particularmente los realizados en 6/8 ó 2/4. También las escalas y los cuartos de tono. Me encanta cuando cantan y hacen las escalas árabes de Hijaz, Nahawand, Rast o Bayati. Es una delicia. La posterior ocupación de España en Sudamérica favoreció nuevas fusiones con los ritmos indígenas, y éstos a su vez se mezclaron con los afro caribeños, dando lugar a nuevos géneros. ¡Esa es una de las razones de por qué en Oriente Medio gustan tanto la rumba o la salsa!
Lo que hice con estos discos de flamenco árabe fue sacar mi mano, cruzar los mares y decir un gran “Hola, es genial que compartamos esta parte de la historia”. Estoy muy sorprendido y feliz de ver lo rápido que se ha desarrollado y espero hacer más en el futuro. Pero mezclar los tres estilos juntos como hice con Chick Corea fue lo más grande que podía pasar. Trabajar con Carles, Jorge o Rubén Dantes fue genial, son unos artistas increibles.

Actualmente, ¿en qué está trabajando y cuáles son sus proyectos más inmediatos?
Acabo de terminar un álbum con mi querido amigo Phil Thornton. Es nuestro cuarto álbum juntos de una colaboración que empezó hace 17 años. Se lanzará desde el sello ARC Music este año. Desde mi web, o uniéndote a mi mailing list, puedes seguir todos mis movimientos, ver los lanzamientos o descargar algunos temas gratis. Después de esto, voy a completar la producción en la que he estado trabajando los últimos diez años. Es un álbum donde he invitado a algunos de mis mejores amigos como Billy Cobham, Manu Katche, Omar Farouk Tekbilek, A R Rahman, Jimmy Waldo y algunos más… con composiciones como las que he nombrado más arriba, donde el tiempo y el ritmo se sienten, pero la melodía es la que entra en tu corazón.

Estarás en Barcelona del 19 al 21 de noviembre dando clases y actuando junto a tu esposa Serena, una de las mejores bailarinas de danza oriental del mundo. ¿Hasta qué punto una bailarina de danza oriental debe conocer los ritmos árabes?
Muchas gracias por ese cumplido, seguro que mi esposa te lo agradece. Sobre tu pregunta, te responderé con otra pregunta: ¿Cómo de importante es para un bailaor de flamenco conocer los ritmos propios del flamenco?

¿Cómo esperas mejorar la destreza de las bailarinas durante tus clases magistrales?
Enseñándoles a interpretar la música. En nuestra escuela Drumzy School of Egyptian Dance, creemos que bailar es una prolongación de la música. Mi filosofía es ésta: The art of Oriental dance is to visually hear the music. Es un lema que aparece en muchos de mis discos de darbuka. La bailarina debe interpretar la música con su movimiento, no sólo hacer pasos bonitos a la derecha y a la izquierda mientras la música va por otro lado. El mejor cumplido que le puedes hacer a una bailarina es ¡qué bien interpretas la música! Y, a su vez, es el mejor regalo que una bailarina puede hacer al público. ¡Ellos pueden ver lo que están escuchando!

¿Qué es lo que le diferencia como profesor de otros estilos de enseñanza?
Mi esposa y yo hemos desarrollado un método para formar bailarinas capaces de llegar a fundirse con la música y aprender los códigos de todas las músicas que bailan, no sólo enseñar coreografías sin más.

Muchas gracias por habernos concedido esta entrevista. Esperamos contar con su presencia más a menudo en nuestro país.
Muchas gracias por darme la oportunidad de unirme a sus lectores.

 

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