¿Qué se puede esperar de una marca a la que se le conocen trabajos desde 1908? Un siglo de experiencia y el hecho de seguir en la brecha no puede ser obra de la casualidad. No existe plaga, mentira, ni enfermedad que dure tanto tiempo. Si una empresa es capaz de sobrevivir un siglo y continuar siendo una firma de referencia, no hay ninguna duda que es por la calidad de sus productos. Analizamos el modelo Accent FAB4, que se encuentra dentro del grupo Classic Maple Series.
Es una práctica normal, en marcas de reconocido prestigio, que inviertan una parte de sus esfuerzos en desarrollar modelos más económicos bajo una segunda marca. De esta manera consiguen abarcar un sector del mercado que la primera marca no cubre, ampliando al máximo el cliente potencial. Con frecuencia ambas marcas comparten reglajes, ya que pertenecen a la misma escudería, pero en este caso parece que tenemos al piloto joven queriendo hacerle sombra al jefe de equipo. Y no es que lo consiga, pero apunta maneras, como se suele decir.
Lo básico. Como todos ya sabéis la guitarra eléctrica depende del amplificador para la escucha de su sonido, generando éste potencia a la señal emitida por las pastillas de la misma. La señal producida por la vibración de las cuerdas y a través del bobinado de las pastillas es insuficiente para hacer sonar un altavoz. Por tanto requeriremos del amplificador y el altavoz para escuchar el sonido del instrumento.
Los tiempos que corren son para estar pisando pedales, están de moda, esto nos lleva a la siguiente pregunta: ¿Cuáles y cuántos pedales queremos? La lista aumenta hasta un límite insospechado, pero el problema no se soluciona simplemente con tener los pedales, sino que hay que saber utilizarlos, y eso implica desde cómo usar todos los controles, hasta saber con quién combinarlo, o en qué posición colocarlo.
Peavey Zodiac BXP, peso medio y bastante equilibrado
Escrito por Ignacio Martín Sequeros
Categoría: Bajos
En los años 70, empezamos a familiarizarnos con el nombre Peavey, asombrados por la calidad de sus amplificadores y aplicados a las guitarras y bajos que, por entonces, utilizábamos. En un principio sus circuitos usaban válvulas, pero la potencia y claridad acústica que con ellos notábamos nos parecía que se distinguían mucho de entre los del resto fabricados en esa época. Y nos sugería un irrefrenable deseo de conseguirlos, aunque eso tenía cierto privilegio, al alcanzar estos un coste que, por aquel entonces, parecía un poco alto.
Hemos llegado a la recta final de esta serie de ejercicios para desarrollar el nivel técnico de los guitarristas (y también para no perderlo), objetivo fundamental de estas entregas, así como el conocimiento de la escala mayor en todo el mástil a través de varios ejemplos, con los que intentamos desarrollar la escala de manera comprensible y lo más llevadera posible, tanto para los guitarristas que empiezan como para los más veteranos.
Últimamente, la gran mayoría de intérpretes de metal buscan cada vez sonidos más agresivos y afinaciones más bajas; pero es fácil que esa búsqueda nos traiga algún que otro problemilla. De nada sirve que tengamos el sonido más gordo y brutal si eso hace que parezca que hemos amplificado una motosierra y enturbiemos el sonido general de la banda. El primer punto es saber, más o menos, qué es lo que estamos buscando, y el segundo, ver qué configuración de equipo puede ser la más conveniente.
Tras el éxito de las familias Studiophile BX y AV, el fabricante M-Audio presenta la nueva gama de monitores Studiophile DSM, situada en lo más alto de su catálogo de monitores de campo cercano. Desarrollada conjuntamente con su marca hermana, Digidesign, la nueva línea de monitores cuenta con dos integrantes: DSM1 y DSM2.
Son muchas las ocasiones en las que os hemos hablando de TAF (The Artist Factory), un espacio que ofrece instalaciones con la más avanzada insonorización y acústica para que los músicos obtengan la mayor comodidad mientras ensayan, actúan o graban. Desde sus inicios, la premisa de TAF ha sido el cuidado de detalles, desde el diseño de los diferentes espacios, hasta la inclinación de los cristales para romper ondas estacionarias o la altura de los enchufes para evitar accidentes con los instrumentos. Por este motivo, artistas como Shakira, Estopa, Sergio Dalma, Pereza, Burning, Kike González, Carlos Baute, Brujería, Los Pecos, Mama Ladilla, Siniestro Total, Il Divo, Innocence, Mariskal, Shaila Dúrcal, Diana Navarro, Leonor Marchesi, Bandart con Gordan Nikolitch (Concertino de la London Symphony Orchestra) entre otros, han pasado por sus instalaciones.
Pero esto no es lo que le hace destacar, sino que, a pesar del mimo, los profesionales, y la cantidad de comodidades que ofrecen, esta factoría no es exclusiva y está al alcance de todos los músicos, emergentes, consagrados, o de aquellos que viven la música como hobby.
Lo más importante de este proyecto, además de la altísima calidad y cuidado de detalles, es su pasión y lucha por la cultura, ofrecer oportunidades a los jóvenes y una opción más de ocio para aquellos que disfrutan de la música. TAF se está convirtiendo así en una comunidad musical de apoyo, colaboración y oportunidades. Su filosofía y conciencia social se demuestran no sólo en las instalaciones y en el trato, sino en hechos reales, como los acuerdos cerrados con radio para que se dedique un espacio diario a grupos emergentes que envían su maqueta/demo a TAF (escuchan todas las maquetas que reciben), o ofrecer subvenciones para el alquiler de las salas de ensayo.
Recordamos como nació su primer concurso en el 2008
Con la idea de seguir con este apoyo a los músicos emergentes, para innovar y mejorar la escena musical independiente, la organización creó el Primer Concurso de Música TAF. Por esta primera edición, de la que ha salido ganador el grupo madrileño de rock Hell’s Fire, pasaron un total de 153 grupos, que actuaron durante casi siete meses hasta llegar a la gran final. La peculiaridad de este nuevo concurso fué su finalidad ya que, según nos cuentan desde la organización, con él lo que se pretendía es que todos los participantes, además de actuar y participar, pudieran sacar un provecho extra de la experiencia, que les fuera de utilidad en su andadura musical. Por este motivo TAF regaló a cada uno de los grupos un DVD y CD con la grabación de su propia actuación. “El objetivo era que, aquellos grupos que no tuvieran demo o maqueta, pudieran aprovechar el CD como una maqueta y el DVD como material promocional del grupo luciéndose en un espacioso escenario (el de la Sala Joaquín Sabina, donde actuaban, es el más grande de Madrid en cuanto a salas de éste género), con iluminación espectacular robotizada y buen sonido. El DVD también cumple una función didáctica, para que los grupos puedan aprovechar para ver su actuación y encontrar dónde mejorar o conocer sus puntos fuertes en directo”. Como se puede deducir de todo esto, se trata de un concurso de música en directo, donde no es necesario tener maqueta y donde todos los que se presentan actúan en vivo.
“A pesar de ser una competición, se buscaba que los grupos se conocieran entre ellos, con la posibilidad de entablar una relación a largo plazo y, por ejemplo, poder intercambiarse conciertos si son de distintas ciudades”. “Además de participar en el concurso, se trata de que los grupos lo vean como una oportunidad para ganar seguidores y que el público de un grupo puedan pasar a ser seguidores de otro grupo. Así todos los participantes se dan a conocer con gente que sigue su estilo musical (en la primera y segunda fase se juntan los grupos por estilos)”.
Lo que se ha procurado en todo momento es que los grupos se sintieran cómodos a lo largo de las diferentes fases. La gran final llegó el 24 de octubre. En ella, lejos de lo que se pudiera esperar de un evento de este tipo, se respiró mucha solidaridad; algunos de los que participaban llevaban camisetas de otros grupos que habían pasado por el concurso e, igualmente, grupos que no habían llegado al la final estuvieron en la sala apoyando a los que estaban arriba del escenario.
El grupo invitado de la noche fue Sofía, quienes debutaron con su primera actuación en la final del Concurso de TAF. Una banda llena de energía y vibraciones, formada por grandes músicos profesionales: Fernando Girón, Ricardo Esteban, Robert Bahía y Juan A.
Tras todas las actuaciones y las pertinentes votaciones, los grandes ganadores de la noche fueron, en primer lugar, Hell´s Fire (Madrid - Rock), quien se llevó los 6.000 € en horas de estudio de grabación en TAF Studios, 300 copias del CD, más el diseño del libreto y el evento de presentación del disco. El segundo lugar fue para Agüita (Alicante – Fusión Pop), quien tendrá que elegir entre un cheque por valor de 3.000 € en instrumentos Yamaha, 3.000 € en horas de estudio de grabación en TAF Studios, o seis meses gratis de sala de ensayo. El tercer puesto fue para Never Die (Madrid - Rock), grupo que optó por cuatro meses gratis de sala de ensayo.
Por otro lado, quien se llevó la votación de los grupos participantes fue Agüita, y el más votado por el público fue Never Die. (El 33% de la votación de los grupos participantes correspondía a los otros grupos, otro 33% correspondía al público y el 34% de la votación al jurado, para procurar que el proceso fuera lo más justo posible).
La final fue cubierta por tres canales de TV que entrevistaron a los grupos y cubrieron las actuaciones, dando así mayor difusión y apoyo a estos grupos emergentes que, por su trabajo y nivel musical, tanto se merecen.
Como se puede comprobar, el Concurso de Música TAF arrancó con mucha fuerza y si, como parece, continúan con próximas ediciones, podría afianzarse como uno de los concursos más importantes de España.