Nueve años. Nueve años de trabajo bien hecho, nueve años en el terreno profesional, nueve años aprendiendo y enseñando, nueve años dando lo mejor. Y ya que hablamos de lo mejor, ¿qué mejor manera de celebrarlo aprendiendo a mejorar nuestras habilidades?
Bancos de pruebas, instalaciones, eventos…Y ahora mismo, didáctica. A muchos guitarristas se os ha ocurrido acudir a luthiers y profesionales del sector para cubrir vuestras necesidades vinculadas a la mejora de vuestros instrumentos. Y hacéis bien, pero, ¿qué os parece si empezáis a hacer vuestros pinitos con la electrónica guitarrera? Este mes damos comienzo que al primer capítulo sobre instalación de pastillas. ¡Disfrutad!
Porque en nuestro noveno cumpleaños, en ISP no esperamos regalo, LO DAMOS.
FASE 1: PREPARANDO EL MATERIAL
Ante todo, hay que armarse para la guerra. Lo primero será hacerse con un soldador. Lo recomendable es optar por una estación de soldadura, con un soldador tipo “bolígrafo”, de 25 ó 30 W, y un juego de puntas. La estación de soldadura permite regular la temperatura, mediante un potenciómetro con el que variamos la tensión eléctrica aplicada al soldador. Es importante, pues unas soldaduras tienen un punto de fusión más elevado que otras.
La soldadura más adecuada es la constituida por una aleación de 60% de estaño y un 40% de plomo. Normalmente la encontraréis en bobinas, y es importante que presente un alma rellena de flux, que consiste en una resina sintética que evita que la soldadura se oxide.
Los soldadores tipo bolígrafo mantienen bien la temperatura mientras están enchufados, y son bastante sencillos de manejar. La única desventaja de este tipo de soldadores se manifiesta cuando son empleados durante cortos periodos de tiempo. ¿Por qué? Pues porque se forma una película en la punta que nos fuerza a estar limpiándolo constantemente, y las puntas duran poco tiempo con este uso.
¿Ya tenéis el soldador? Bien. Como sabéis, los soldadores trabajan a temperaturas muy elevadas, lo que desemboca en cuidar un aspecto importante: la seguridad. Mi consejo es que os pongáis una bata larga que os cubra bien, sobre todo las extremidades, y si no estáis muy familiarizados en el manejo del soldador, os vendrían bien unos guantes ignífugos. Lo que sí es imprescindible es un soporte para el soldador, con una esponja de silicona humedecida en agua.
Por otra parte, hace falta que el lugar de trabajo esté bien ventilado, pues al soldar se desprenden olores tan desagradables como tóxicos (recordad que la soldadura recomendada contiene plomo). Como apoyo para la guitarra, una mesa amplia cubierta con material blando y no abrasivo será suficiente, eso sí, es recomendable una horquilla para sostener el mástil.
Ahora sí, tenemos todo el material necesario, por lo que procederemos a la siguiente fase.
FASE 2: EL ESQUEMA DE TRABAJO
Previamente, y antes de ponernos manos a la obra, tenemos que tener muy claro lo que pensamos hacer. Hay que tener en cuenta el tipo de pastilla que pretendemos instalar, el número de cables que presenta, y la configuración electrónica que tenemos por objeto aplicar.
Antes de pasar a estudiar la circuitería, debemos subrayar algo muy importante sobre las pastillas. Se trata del blindaje, es decir, de la protección ante la influencia de los campos electromagnéticos externos.
El blindaje es exactamente lo que la palabra significa, una protección que evita que los campos electromagnéticos externos puedan inducir corrientes en el bobinado de la pastilla. Consiste básicamente en una envoltura metálica que protege el sistema imán-bobina, de modo que sólo asoman los polos del imán que se sitúan debajo de las cuerdas. En el blindaje, los campos eléctricos y electromagnéticos producen corrientes, que por medio de un conductor, se mandan a la tierra y quedan neutralizadas. Además, las cuerdas de la guitarra también son sensibles a esos campos externos, por lo que también se deben conectar a la tierra, a través del puente metálico. Hay que hacer notar que cuando un objeto metálico tiene una buena toma de tierra, el objeto en sí se encuentra al mismo potencial que la tierra, es decir neutro.
Las pastillas conectan con el resto de componentes a través de hilos conductores: dos en las de bobina simple y dos o más en las de bobina compuesta. Cada hilo conductor se corresponde con un extremo de cada bobina. Por ejemplo, una pastilla simple sin cancelación de ruido presenta dos conductores, uno de ellos corresponde a la conexión de la bobina (el llamado hot output), y el otro es la malla, que irá conectada a tierra.
En el caso de las humbucker, pueden presentar dos (una que corresponde a la conexión en serie de las dos bobinas, más una malla) o más conductores. En este último caso, pueden desarrollarse diferentes tipos de configuraciones con el cableado. Por ejemplo, una pastilla de cuatro conductores más malla está organizada de manera que un hilo conductor se corresponde con el comienzo de cada bobina (sea la orientada al norte o sea la orientada al sur), y otro hilo corresponde con el final de la misma.
Para identificar dichos hilos, cada fabricante determina sus propios criterios; generalmente se identifican por colores.
Siempre hay un hilo conductor (el que sale por el comienzo de la bobina norte).
Al existir multitud de configuraciones, se desarrollará otro capítulo para el mes de junio, a fin de ilustrar debidamente las posibilidades. En el presente artículo, describiremos paso a paso cómo sustituir las dos pastillas de serie de una Gibson SG (490T y 490R), por un set de Seymour Duncan Hot Rodded (SH-4 JB para posición de puente, y SH-2 Jazz para posición de mástil). Ambas son pastillas humbucker con imán de Alnico V.
Este juego de pastillas presenta cada uno cuatro conductores más malla, y abordaremos el caso más sencillo: modo humbucker en tres posiciones de conmutación, es decir, la misma configuración original de la SG. Esto, a efectos electrónicos, se traduce en una conexión en serie de las dos bobinas de cada pastilla.
Seymour Duncan, al igual que la mayoría de los fabricantes, incluye diseños esquemáticos en la documentación que adjunta con sus pastillas.
En el caso de esta compañía, la correspondencia entre los colores y sus conductores es la siguiente:
Verde: Comienzo de la bobina ajustable (polaridad orientada al sur magnético).
Rojo: Final de la bobina ajustable.
Negro: Comienzo de la bobina fija (polaridad orientada al norte magnético).
Blanco: Final de la bobina fija.
Por tanto, para hacer que la humbucker esté conectada en serie será necesario soldar el cable rojo y el blanco (el final de ambas bobinas, para hacer circuito en serie), y el verde conectado a tierra. De ese modo quedarán por conectar la malla, que irá a tierra y… ¿qué ocurre con el cable negro? Se trata del mencionado cable hot output, y deberá ir unido al borne del potenciómetro de volumen (por supuesto, el que esté vinculado a nuestra nueva pastilla, cuidado con confundir los controles).
Cuando realicéis un cambio de pastillas, debéis tener muy en cuenta la posición del cableado previa al cambio; si no, corréis el riesgo de equivocaros.
No obstante, esto suele ser un estándar, y en las páginas web de las compañías se suele encontrar información al respecto (sin ir más lejos, en nuestras pastillas se incluye) sobre las configuraciones típicas de cableado (en serie, en paralelo y fuera de fase); pero cuando os enfrentéis a configuraciones inusuales, es posible que no se dé el caso y tengáis que estudiar la filosofía de los fabricantes, comprobando las conexiones realizadas entre el conmutador y el resto de los componentes.
Bien, ya tenemos nuestro esquema trazado. Ahora resta por materializar esos conceptos con el soldador. ¡Siguiente etapa!
FASE 3: MANOS A LA OBRA
Antes de enchufar el soldador, nos aseguramos de que se cumplen las condiciones anteriormente descritas.
Entonces, debemos aflojar las cuerdas, desatornillar el puente y retirar el tailpiece. En definitiva, retirar los componentes de la parte frontal.
Ahora pasemos a indagar en el circuito. Estamos ante una SG, así que lo primero que haremos será colocar la guitarra boca abajo, ya que ahí se encuentra el compartimiento con los potenciómetros, el conmutador de pastillas y el cableado.
Ahora, con un destornillador (foto 1), retiramos los tirafondos y observamos la circuitería (foto 2).
Observamos que las pastillas Gibson originales presentan dos conductores: el de hot output y el de blindaje (malla).
Las mallas se encuentran soldadas al chasis de los potenciómetros de volumen. Esto es porque los potenciómetros están, como se puede observar en la fotografía 1, soldados con un hilo conductor que está en contacto con la zona interna del puente, que como he señalado anteriormente, da al interior de la guitarra (zona de tierra).
Insisto bastante en el tema del blindaje y la tierra, pues normalmente, los problemas de ruido derivan de malas soldaduras y cableado deficiente. Profundizaremos en el tema del blindaje y sobre soluciones para potenciarlo en el próximo capítulo.
Como se puede advertir, el cable hot output se encuentra soldado a uno de los bornes del potenciómetro de volumen. Si se olvida cuál de los dos hay que soldar, hay que elegir aquél que está conectado al borne del potenciómetro de tono correspondiente.
Nota: en Gibson los dos potenciómetros situados más cerca del puente corresponden a los de la pastilla del mástil, y los dos a la del puente, siendo a su vez, los potenciómetros situados más cerca del conmutador los correspondientes al control del volumen.
Bien, ahora es momento de enchufar el soldador y esperar a que alcance la temperatura adecuada. La mejor manera de comprobar que un soldador alcanza la temperatura adecuada, es colocar un pequeño fragmento de soldadura en la punta, y esperar a que funda.
¿Ya? Pues ahora es momento de acercar con cuidado el soldador hacia la base de los filamentos de la malla, y poco a poco desoldarla del potenciómetro (ver foto 3).
Debemos tener sumo cuidado con este procedimiento, ya que estamos manipulando metales, que son conductores del calor, lo cual significa que transmiten el calor hacia los elementos con los que están conectados. Por ello, prolongar este proceso demasiado tiempo, o subir en exceso la temperatura del soldador, puede desembocar en el deterioro de las pastillas u otros componentes en contacto, además de provocar quemaduras si no llevamos guantes. Una buena idea es emplear un cocodrilo u otra pinza de aluminio o acero para sujetar la malla, pues de ese modo cualquier excedente de calor es absorbido parcialmente por dicha pinza.
Repetimos la operación con el cable hot output. Nos acercamos al borne del potenciómetro de volumen y desoldamos. Tened cuidado de no tocar los condensadores con la punta del soldador, pues puede hacer que estallen y salte el dieléctrico contenido, que en muchos casos, es ácido.
Estos dos procesos son idénticos tanto para desoldar una pastilla como la otra. Recordad, sobre todo de cara a instalar las nuevas pastillas, qué potenciómetros regulaban los parámetros de la pastilla del mástil, y cuáles los de la pastilla del puente.
Ahora que tenemos desoldadas las pastillas, es el momento de dar la vuelta a la guitarra, destornillar el golpeador y extraer las pastillas del mismo.
Como sabéis, la altura de las pastillas se puede regular gracias a los tornillos y los muelles que mantienen en altura las bobinas. Pues bien, si insistimos en el sentido de las agujas del reloj (subir altura), a la larga lograremos destornillar las pastillas del golpeador (ver foto 4). Tras ello, tiramos con cuidado de las pastillas hasta que el extremo de los conductores ha abandonado por completo el cuerpo (ver foto 5).
Ahora toca sacar las Seymour Duncan de la caja. Observamos un aislante negro que alberga los conductores y la malla. Se debe pelar este cable para permitir que afloren. Eso sí, no es necesario pelar más de un dedo de longitud; un exceso sólo contribuiría al desorden del cableado al soldar (ver foto 6, foto 7 y foto 8).
Posteriormente, es necesario pelar cada uno de los cuatro cables; con medio dedo de longitud es suficiente (ver foto 9).
Bien, ahora procederemos a realizar el procedimiento inverso, con las Duncan. Instalamos las pastillas sobre el golpeador (ver foto 10, foto 11 y foto 12), y éste sobre el cuerpo (ver foto 13).
Ahora es cuando viene el momento clave: realizar una buena soldadura.
Bajo la zona donde vamos a soldar colocaremos material esponjoso y no abrasivo, a fin de evitar que caigan gotas de soldadura sobre el circuito accidentalmente (ver foto 14).
Aseguraos de que la soldadura contiene el alma de flux, pues es clave para que el resultado sea de calidad y no aparente estar quemado por la oxidación.
Ahora, tal y como hemos indicado anteriormente, hay que trenzar los cables rojo y blanco de la pastilla. Posteriormente, colocamos la punta del soldador junto al trenzado y acercamos el hilo de soldadura a este conjunto. De ese modo vamos cubriendo con la aleación recién fundida ambos cables. Tened cuidado, y aseguraos de que el trenzado queda bien cubierto, pero sin que se formen bultos por exceso (ver foto 15).
¿Listo? Repetimos el procedimiento de soldadura con la malla y el verde: trenzado y soldadura. Aparte, y de forma independiente, cubriremos el negro (hot output).
Mejorar la habilidad con el soldador requiere práctica, así que sed pacientes.
Bien, es el momento de aislar el conjunto rojiblanco mediante cinta aislante, a fin de evitar cortocircuitos y/o conexiones accidentales.
Ahora, fundimos primero un poco de soldadura sobre el chasis del potenciómetro de volumen. Después, colocamos el conjunto verde-malla sobre dicha chapa, y situamos la punta del soldador sobre él, hasta lograr una película consistente que sujete bien el trenzado sobre el chasis, gracias a la soldadura que hemos colocado previamente.
Tened en cuenta que se trata del apantallado eléctrico de la guitarra.
¿Qué nos queda? El negro. Éste será el cable responsable de provocar la respuesta electromagnética de la pastilla. Añadiremos previamente un poco de soldadura sobre el borne del potenciómetro de volumen que mencionamos anteriormente, y luego acercamos los filamentos del cable negro a la soldadura, con la punta aguardando en medio (foto 16).
Todo este proceso se realiza análogamente al instalar la siguiente pastilla. Lo único de lo que hay que cuidar, es de no confundirnos con los potenciómetros.
¡Bien! Ya sólo queda cerrar el compartimiento con cuidado, regular la altura de las pastillas a nuestro gusto, reinstalar el puente, quintar, afinar… ¡y a disfrutar de nuestro nuevo sonido! (ver foto 17).
CONCLUSIÓN
Realmente, resulta contradictorio añadir una conclusión, ya que no hemos terminado, aunque sea el fin de este primer artículo.
Como veis este primer capítulo se ha centrado en las principios básicos que se deben tener en cuenta, en el aprendizaje de este sector. Si habéis cometido errores, este es un buen momento para repasar qué debéis mejorar, antes de lanzaros a aplicar diseños más avanzados. Básicamente, este primer episodio pretende que os centréis en dos cosas: manejar bien el soldador y familiarizaros con la electrónica de la guitarra eléctrica.
Pero lo laborioso y realmente divertido llegará en el próximo capítulo, donde se mostrarán configuraciones más complejas, distintos tipos de pastillas, componentes (condensadores, jaulas de apantallado…) y técnicas para optimizar su efectividad y sonido.
Muchas variantes del tema, sobre las cuales profundizaremos. ¡Os espero