Un truco para no cargarse las pantallas (y de camino para mejorar el sonido global y para no pelearos con el cantante, al que le estáis "robando" watios) es usar la PA para resaltar lo "esencial" del bajo y de las guitarras.
La cosa consiste en ecualizar la guitarra por la PA de modo que resalte las frecuencias medias altas que es dónde se "identifica". El sonido global se complementa y se compensa con los amplis de guitarra. Lo mismo vale para el bajo, pero en este caso se meten graves puros (y agudos si usais slap o quereis un bajo metálico). Así no hace falta que ninguno de los dos deba estar a mucho volumen para que el efecto se note y el cantante retiene watios de sobra. Es importante dejarle su "espacio" a la voz.
Esta fórmula nos ha ido muy bien en locales pequeños-medios, con la ventaja de que el efecto de "localización" de los instrumentos con sus amplis se mantiene. Eso sí, requiere bastante trabajo de ecualización en la mesa, por lo que esta debe ser buenecilla.
Ah, y tened en cuenta que si el volumen global sube mucho será el oido de los asistentes el que "estropee" el sonido. O sea, mejor no useis toda la potencia que tengáis sino sólo la que sea necesaria en cada caso...
Un saludo,
Antonio.