Digitech, imparable. Últimamente no deja de sucederme lo mismo: cuando he logrado comprender y exprimir las posibilidades de lo último de Digitech, de repente me percato de que ha lanzado otra novedad al mercado. Vamos, que a este ritmo no nos aburriremos jamás. Este mes presentamos una atractiva propuesta de dos productos: un previo multiefectos y un delay que, sólo de verlo, se me ha hecho la boca agua de lo cargado que, aparentemente, viene de serie.Hasta ahora, no nos ha defraudado. Sigamos optimistas y veamos qué novedades nos ofrecen estas pedaleras modeling recién horneadas, y si el aroma que desprenden es finalmente tan satisfactorio como los resultados. Desembalando, primeras impresiones
A primera vista, el RP1000 se trata del típico multiefectos cuyo fin es que no dependas de ningún otro elemento externo, aparte de la etapa y los altavoces: conmutadores para elegir configuraciones inmediatas, control de efectos, con compresor, reverb, chorus, distorsión y delay; pedal de expresión, amplia sección entrada/salida, ecualización y controles varios… Y memoria, con 100 presets para usuario y otros 100 de fábrica.

Aparentemente, parece bastante fácil de controlar si alguna vez nos las hemos visto con otros multiefectos, pues es bastante similar. De hecho, como veremos más adelante, esta será la característica más reseñable. Y no se queda corto en modelos: 55 amplificadores, 63 efectos, 23 distorsiones y 26 recintos distintos. Ello es ampliable y modificable (vía USB), gracias al software de edición, descargable desde la web del fabricante.

Y hablando de software, se agradece la inclusión de una licencia del Cubase LE4, y viene en versiones Windows y Mac, así que no habrá problemas de compatibilidad.

En cuanto al delay Time Bender, lo cierto es que promete: diez tipos de delay, looper de 20 segundos, cambios de tono, modulación notas (negra, corchea, semicorchea…), cuatro parcelas de memoria para guardar presets... Y lo que más me ha gustado: posibilidad de crear armonías con las repeticiones del delay (nada menos que 100 distintas). Y todo eso, en un reducido y sólido recinto cuyas dimensiones vienen a coincidir con la de dos pedales convencionales de efectos.

Una característica que comparten nuestros huéspedes me deja tranquilo: la construcción está a prueba de bombas y resistirá los pisotones que acostumbran a recibir este tipo de dispositivos en la duras condiciones del directo.

Por último, tan pronto como se desembalen podremos probarlos, pues ambos incluyen alimentador de red.

LA SECCIÓN I/O
En lo que respecta al RP1000, presenta una sección I/O suficiente para desenvolvernos sin problema en cualquier ámbito: bucle de efectos, bucle para conectar otros pedales, toma de tierra, salidas de jack ¼” a ampli, XLR y auriculares; entradas de instrumento, de pedales de control auxiliares para el looper y bus USB para conectar al ordenador.

El Time Bender obviamente ofrece menos prestaciones en este sentido, pero tenemos entradas para instrumento en mono o estéreo, salidas a mesa o amplificador, pedales auxiliares y uno que sería muy interesante adquirir para completar las posibilidades de este pedal: entrada de expresión, con el que poder variar la modulación en tiempo real.

No nos demoremos más y pasemos al análisis.

PROBANDO EL RP1000: MODELOS Y SONIDO
No he podido evitar compararlo con el Line 6 X3 Live, analizado también en Banco de Pruebas ISP. Al primero prácticamente no se le encontraban pegas; eso sí, el control era complicado, y ello mermaba el deleite obtenido.

Nuestro invitado de hoy viene menos “cargado” de prestaciones, pero lo compensa con una sencillez de manejo inigualable. Esta sencillez viene caracterizando a la firma desde hace tiempo, y en esta ocasión no ha podido ser menos.

Novedad: la inclusión de un looper; muy útil a la hora de componer, pues nos permite superponer nuestras piezas, con diferentes configuraciones. El único límite será el tiempo: 20 segundos; no está mal.

Veamos qué modelos de amplificador trae el RP1000.

Por un lado, aparecen los típicos que pueden esperarse: Fender Champ, Deluxe y Twin Reverb; Marshall Plexi, JCM800, y JCM900; Orange OR120; Mesa Boogie Dual Rectifier… Y por supuesto, Digitech ha añadido su colección personal de la casa, que tiene su punto en las distorsiones (especialmente en las modernas). Ello, sumado a la variedad de modelos de distorsión disponibles, hará que no nos quedemos cortos cuando declaremos la guerra.

En cuanto a efectos, tenemos simulación Wah basado en el Dunlop Cry Baby; compresores como el MXR Dynacomp; Chorus como el Boss CE-2 y el TC Electronics Chorus; Flanger de MXR y Electro Harmonix; Phaser MX, basado en el MXR Phase 100; Octaver de Boss; Univibe para vibratos; Opto Tremolo de Fender; Delay de Boss… Y aquí viene una grata sorpresa: cuatro de las seis reverbs disponibles están basadas en Lexicon, pero incluyendo una licencia especial por parte de ellos, que les ha permitido recrearla y obtener una simulación, cuanto menos, realista.

Encendemos el aparato. Para empezar, afinaremos la guitarra, pues se incluye afinador cromático, controlable a través del display. Acto seguido, ¿qué hacemos? ¿Probamos uno de los modos de amplificación? Empezamos probando sonidos limpios de Fender. Aquí es bastante fácil comparar, pues casi todos los multiefectos comparten varios modelos históricos. La verdad, resultan bastante convincentes: el Twin Deluxe, combinado con el efecto Lexicon Hall y el altavoz de 12” Deluxe, me ha hecho efervescer.

Sin embargo, y aunque los limpios que podemos obtener son de calidad y muy variados (unos más adaptables a la calidez, por ejemplo, de una Les Paul®, y otros dirigidos a guitarras single coil de sonido más fino), este previo tiene un abanico de distorsiones que lo hacen apetecible para los rockeros y metaleros. Digitech se aplica realmente bien en este ámbito. Probemos algo típico: Plexi. Y el resultado es satisfactorio: típico sonido “marrón”, realmente logrado. Aunque me ha gustado más el JCM800, acompañado del Phaser MXR: realmente atractivo y perfecto en ejecución de solos de la vieja escuela.

En cuanto a lo que ofrece Digitech de su propio horno, me quedo con las distorsiones y el Dual Chorus.

Y para terminar, activemos el Dual Rectifier. Una simulación bien programada, con un tono saturado “muy Mesa”.

¿He mencionado que no he tardado más que unos pocos segundos en lograr estas configuraciones? Y hablo de una situación en la que no me he documentado previamente. Esta es una característica importante que destacar, pues me consta que muchos músicos pierden la paciencia con controles complicados.

PROBANDO EL TIME BENDER: MODOS DE DELAY
Bien, probemos ahora los diez delays, manteniendo plano el resto de los controles. Time Bender nos ofrece una emulación de delays analógicos realmente lograda: respuesta cálida, suave, muy realista y vintage. Por otra parte, el digital se palpa más moderno y brillante.

Además de esta clasificación, podemos optar por tres tipos de delays dinámicos, modulaciones especiales (la ancha del modelo “Time Warp”, por ejemplo), delay invertido y de cinta magnética. Más que satisfecho y, lo más importante, agudizando el oído se perciben tipos de delays totalmente distintos; me irritan los pedales de este tipo en los que “oír un modelo es oír todos”. Me han gustado especialmente el efecto Envelope y el Time Warp, pues jugando con los parámetros y la modulación pueden lograrse efectos de atmósfera de lo más atractivo. Con el Inverse podemos dar a luz tonos más psicodélicos y de carácter más tenso.

Por otra parte, un potenciómetro controla la elección de formas de onda, e incluso permite la creación de nuestras propias formas (patterns).

No se ha mencionado que el pedal es doble: presenta dos pulsadores. Pues bien, uno de ellos conmuta entre bypass/activación del pedal y el otro es una caja de sorpresas, ya que dependiendo del estado tendrá diferentes cometidos:

a) Si el led indicador de memoria está apagado, podemos emplearlo a modo de activación de un tempo, que se verá reflejado en el display. Al mantener pulsado el pedal, el delay que hayamos seleccionado provocará repeticiones constantes hasta que retiremos el pie.
b) En caso de estar encendido, al realizar presiones cortas sobre el pedal, nos desplazaremos por las localizaciones de memoria. Además, podemos emplear la tecnología SmartStrum, que permite crear velocidad y tono de delay, en función de los acordes que toquemos. Muy interesante.

Para finalizar, coronamos este pequeño con una característica que comparte nuestro otro invitado: el looper de 20 segundos, que nos permite crear bucles con configuraciones superpuestas. Perfecto, una vez más, para componer y probar nuestras melodías.

CONCLUSIÓN
Estamos hablando de un procesador para guitarra, así que lo que importa es que realmente dé la talla con dicho instrumento.