Un cuidado amplificador que presenta un acabado muy llamativo en madera. Cuando saqué este cabezal de la caja, tuve mi primer contacto con Elmwood y mis ojos quedaron enganchados a una pieza que presentaba visualmente una potente artillería de válvulas, una estética impoluta y un aspecto "cañonero", sin perder cierta elegancia.

Se trata de gama alta, pata negra, que solemos decir por aquí. Está claro que es difícil llegar a estos precios, especialmente si no eres un profesional dedicado a la música. Puestos a comprar algo realmente profesional e invertir una gran cantidad de pasta en un ampli, agradecemos la fabricación de productos tan bien acabados y que compiten con dureza frente a las tradicionales marcas conocidas por todos. El hecho de que se abra el abanico de opciones nos trasmite mayor libertad de elección.

Válvulas a 60 w
Se trata de un amplificador a válvulas (de los auténticos), con una potencia de 60 w. Inicialmente, puede parecer que se han quedado cortos, pues quien suele buscar una "bestia" en amplificación suele soñar con sus queridos 100 w. En cualquier caso, veo hasta acertada la compra de un exquisito ampli en sonido y acabados, de la potencia que éste nos proporciona. Cuando tenemos un amplificador capaz de desarrollar volúmenes "salvajes", se hace incómodo tocar a medio gas, puesto que las válvulas requieren que les des chicha. Creo que algo común a cualquier músico experimentado es la certeza de saber que es mucho mejor tocar a volúmenes moderados por norma general. Eso de hacer ruido a todo gas queda para los que empiezan y emiten un sonido difuso y borroso. Personalmente opino que según vas aprendiendo, vas prefiriendo escuchar perfectamente lo que estás haciendo, lo que están haciendo el resto de músicos que te acompañan y conseguir una perfecta nitidez en tus notas (aunque estén saturadas a tope). Por tanto, el hecho de comprar un amplificador caro, profesional, pero con 60 w, reúne todo lo descrito. Calidad absoluta sin necesidad de dejar sordo a nadie. Una vez que sacas un sonido perfecto y si necesitas que suene en un estadio, sólo tienes que tener un buen ingeniero de sonido que sea capaz de captar tu rollo y darle cobertura para todo el público. Mientras tanto, en un garito medio, no destrozarás hasta las copas de los oyentes tocando a toda pastilla.

Dos canales
Antes de entrar en la descripción de canales, comentar que el amplificador dispone de interruptor de encendido y, como era de esperar (aunque no todos lo llevan), un interruptor bypass para evitar el desgaste y sufrimiento innecesario de las válvulas.

El primer canal se muestra como una opción perfecta para sonidos limpios, entornos de blues y church cuando tenemos funcionando el drive. Realmente el canal es versátil, tiene un abanico de sonidos bastante amplio y recorre con autenticidad y extrema calidez toda la gama entre lo transparente y lo semi-agresivo. Puedes escuchar como suena (la mejor referencia) en www.ispmusica.com. De este modo, te harás una perfecta idea de lo que estoy hablando. Considera que está en MP3, pero aún así detectarás lo extremo y mágico de tocar con un ampli de válvulas.

Otro detalle profesional y de agradecer es la ecualización independiente (así como interruptor drive independiente) para cada canal. En este caso, canal uno, cuentas con el control sobre volumen master, drive, graves, medios, agudos y volumen drive.

Vamos con el segundo canal. No se trata exclusivamente de un canal "bestia" (que también). Con ecualización independiente y control sobre drive, del mismo modo que en el canal anterior, dispones de otro gran arco iris de tonos y sonidos. Empezamos desde saturaciones ligeras, cálidas y llegamos a la rotundidad metal: aplastante. Especialmente potente para solos agresivos y sonidos crunch.

Control de canales a través de pedalera
Este aspecto de control de canales por pedalera ya es conocido por todos. Lo bueno en este caso es que el sonido que consigues en cualquier dirección es radicalmente potente y vives la adrenalina de los tubos, no de la simulación.

Hacen falta pocas explicaciones, pues está claro. Por ejemplo, configuras el primer canal en un sonido rítmico, medianamente limpio pero cálido. Configuras el segundo canal en ambientes de saturación diabólica. Pasas un tema en ritmos y al llegar al solo o a la parte de máximo clímax, cambias (en directo y sin perder tiempo) de canal, ahora ya estás sonando en el dos. La ecualización independiente por canal, así como su versatilidad en diversas configuraciones, te hacen disponer de infinidad de sonidos diferentes en grupos de dos: uno por canal, pudiendo pasar de uno a otro a tu conveniencia.

También dispones de interruptores boost/drive y master1 en la pedalera - footswitch (incluida). Resumen, gran versatilidad y control del sonido para el directo o ensayo.

Panel trasero
Vamos con la conectividad. El panel trasero cuenta con cuatro salidas jack ¼ para las siguientes impedancias:
1 x 4 ohmnios o 2 x 8 ohm
1 x 8 ohmnios o 2 x 16 ohm

Continuando con el control brindado en la parte posterior del cabezal, encontramos potenciómetros Edge, Fat y mix, junto a las conexiones de efecto FX send (envío) y return (retorno).

Conexión 1 y 2 en jack ¼ para footswitch y finalmente conexión para red eléctrica con toma de tierra y un compartimento que aloja el fusible.

Conclusiones
El precio asusta, pero si buscas amplificadores de gama alta, pronto te darás cuenta de que casi todos ellos rondan cifras parecidas. Estamos en la era de la simulación y no dejan de salir "cacharros" que simulan este o aquel ampli, con los que puedes recorrer decenas de sonidos: vox, marshall, mesa..... Pero... amigos, cuando te enchufas a un pedazo de amplificador como éste, cualquier sensación producida por la simulación es un juego de niños.

Concluyo en que se trata de un amplificador profesional, muy cuidado. Mimado tanto en su electrónica, artillería de tubos, diseño, impactante acabado en madera, preocupación por el control, ecualización fiable de cada canal, etc.

Para mi gusto, es un amplificador perfecto en sonido, potencia y estética. ¡Lástima que sólo sea para guitarristas económicamente pudientes!