Hiwatt es una marca que tiene un rotundo peso en el sector de la amplificación de guitarra. Ya hace tiempo que deseábamos meter en banco de pruebas uno de estos “pequeñines”. De hecho, en la última feria a la que asistimos estuvimos probando varios modelos. El problema de probarlo allí venía de las limitaciones de volumen, por no molestar a los visitantes y al resto de stands. Por tanto las pruebas se quedaron a medias, puesto que si no puedes dar chicha a un amplificador, no te haces idea del rollo exacto.

Llegó la hora de la verdad. Ahora sí, el amplificador ha estado aquí con nosotros dispuesto a dar toda la adrenalina del mundo y al volumen que se nos ha antojado.

Arquitectura y acabados
Se trata de un combo de tamaño medio y con un peso en la honda del resto de sus competidores, es decir, más bien pesado. La potencia y el hecho de disponer de un altavoz de pulgadas suficientes llevan consigo el aumento del tamaño del recinto y el peso del producto.

Con una estética sobria (personalmente es la que más me gusta) encontramos la combinación de blancos y negros en su look, a excepción del pequeño color de unos cómodos leds de información de canal que comentaremos más tarde.El ampli es robusto, bien acabado y perfectamente preparado para resistir toda la tralla que le metas en local y de bolos.

Canales y control del sonido
Se trata de un sistema muy completo gracias a sus dos canales. El panel de control comienza a la derecha con el interruptor de encendido y una salida de cascos frontal. A continuación, accedemos a los controles master, que actúan sobre los dos canales, de volumen general y reverb.

El canal limpio
Con cuatro reguladores controlamos la ecualización (mediante tres bandas: agudos, medios y graves). El cuarto potenciómetro define el volumen del canal limpio que Hiwatt denomina como “Normal Channel”.

El canal saturado
Bajo el nombre “Overdrive Channel”, nos encontramos un completo y versátil conjunto de parámetros para controlar nuestros sonidos de batalla. Digamos que dentro del propio canal Overdive dispones de una nueva división de tipo de ganancia. A través de un pequeño pulsador / interruptor pasas del tipo de ganancia 1 a la 2 y viceversa. Cada tipo de overdrive tiene su propio control Gain (gain 1 y gain2).

Ecualización de tres bandas (agudos, medios, graves) compartida para los dos tipos de ganancia, es decir, que actúan según estén dispuestos tanto en gain 1, como en gain 2. Además del lógico control de volumen de canal, también común para las dos ganancias, nos encontramos un muy efectivo control “contour”. Con estos parámetros hemos conseguido recorrer un enorme abanico de timbres, ganancias, overdrives y distorsiones metal.

La ganancia número uno es más relajada. Comienza (posición 1) con sutiles timbres de overdrive y termina (posición 10) en un sonido crunch bastante agresivo. Si dentro del canal overdrive pasamos a la ganancia número 2, recorremos un abanico de distorsiones mucho más cañeras. Tanto es así que llegamos al extremo total de la distorsión pesada.

Además de todos estos juegos, el control “contour” maneja el timbre llevando las distorsiones y overdrive a tonos más oscuros, apagados, lejanos y viceversa: cercanos, brillantes y estridentes. En resumen, puedes definir prácticamente cualquier tipo de saturación o distorsión que se te antoje.

Finalizar los comentarios del panel de control manifestando nuestro confort con los pequeños leds luminosos que nos indican, aún en malas condiciones de visibilidad (noche, bolo, escenario...), el canal y modo que estamos utilizando.

Potencia y sonido
Es sin duda un amplificador con “chicha” extrema. Traducido, un sistema que proporciona grandes volúmenes de salida. En mi caso, estuve realizando las pruebas a niveles ¾ de volumen de canal y ¾ volumen master; el resultado: volumen aplastante. Dado el cariño que le tengo a mis tímpanos, cuando subí los niveles master a la posición 9 , y canal limpio a nivel 8, sólo pasé las manos de arriba abajo por el mástil de la guitarra, como acariciándola, sin pulsar nota alguna. Sólo al rozar las cuerdas ya se me aceleraba el pulso y tengo la impresión de que si hubiera metido un pedazo acorde pulsado con fuerza desde la mano/púa se habrían caído hasta las bombillas de la sala.

La conclusión en cuanto potencia es que el batería dejará de comerte en el local y tendrás volumen más que de sobra para tocar y para bolos en locales pequeños y medios, sin necesidad de refuerzo alguno.

Dentro del apartado sonido incluimos el apartado de la reverberación, que no me ha pasado desapercibida. Una reverb cálida y adecuada que proporciona las sensaciones esperadas tanto en limpio como en saturado.

En cuanto a la calidad de sonido, nos movemos en parámetros de amplificación de transistores. Personalmente, me resulta difícil obtener la calidez de las válvulas en este tipo de amplificación por buena que sea. Ahora bien, el criterio básico que hace tentador este tipo de sistema (transistores), es el precio con respecto a los de válvulas. Hay otros factores, de los que ya hemos hablado anteriormente, que también inciden. Estos son la mayor resistencia y menor necesidad de cuidados y mantenimiento con respecto a sistemas de válvula.

Una vez definido el terreno en el que nos movemos, hemos de aplaudir la calidad del Hiwatt, puesto que nos brinda un enorme abanico de opciones en cuanto a variedad de sonidos, y todos ellos con parámetros de calidad atractivos con respecto al concepto y precio en el que están en el mercado.

Panel posterior, conexiones
En muchas ocasiones descuidamos este apartado. Un buen día, tras haber tenido el ampli en nuestro poder durante un año, de pronto buscamos una salida “x” que nos hace falta para un fin específico (grabar, enviar una señal a una mesa, etc.), y es entonces cuando detectamos que debíamos haber tenido en cuenta la conectividad del amplificador el día que lo compramos.

El Hiwatt está bien dotado en este aspecto. Su panel trasero nos brinda diversas herramientas:

- Salida para altavoces externos (recintos) con control de impedancia de 4 - 8 Ohm
- Salida para control remoto de canal
- Salida para control remoto de reverb
- Line out
- Hembra jack ¼ Send con potenciómetro de regulación de señal
- Hembra jack ¼ Return con potenciómetro de regulación de señal

Conclusiones
Siempre oímos hablar de que no hace falta tener instrumentos o medios caros para hacer buena música. Esta afirmación es totalmente cierta, puesto que se puede componer el mejor tema de la historia con el instrumento más barato del mundo, incluso sin él, basta la imaginación. Otra cosa es que cuando lo enseñamos, incluso nosotros mismos lo escuchamos, suene de maravilla o suene a cascajo infernal. Cuando vas probando buenos instrumentos, buenos equipos, te das cuenta que las cosas suenan mejor y sientes cierta gratificación e inspiración renovada al tocar. Considerando pues el parámetro básico que nos falta: el precio, debemos definir nuestro presupuesto para acotar la búsqueda y comparar elementos en los mismos niveles de precio o tipo. También has de tener en cuenta el nivel de potencia que te hará falta. No siempre el hecho de disponer de muchísimos vatios es lo mejor. Hemos de adecuar nuestra necesidad al nivel que el amplificador proporciona. Si tocas en casa, un amplificador como este te quedará grande, puesto que no podrás tocar a pleno rendimiento (sin que te asesinen posteriormente tus vecinos). Sin embargo, un amplificador de potencia limitada puede darte guerra en un local de ensayo, por ejemplo si el batería de la banda toca fuerte y tienes que subir para oírte, forzando tanto el ampli que será casi imposible tocar en limpio, pues saturará, además de correr peligro por “muerte súbita” del cono.

Dicho esto, con este Hiwatt te mueves en precio 459 €, es decir dentro de un presupuesto más que razonable para un amplificador de guitarra. Me parece un precio bastante asequible si consideramos sus 100w, su potencia extrema y la buena versatilidad que te ofrecen sus diversos canales. Dentro del entorno al que pertenece, creo que se trata de un buen amplificador, especialmente indicado para la tralla en local y bolos. Esto no quiere decir que sea un “artefacto de guerra” exclusivamente puesto que sus pasajes en limpio son especialmente cálidos y potentes. De hecho, sus sonidos limpios son los que, personalmente, más me han gustado. En el apartado de distorsión / saturación da lo mejor que puede dar un amplificador de transistores y, por tanto, la evaluación general del Hiwatt G100 112R es muy positiva en relación a su precio.