Tras un largo tiempo engordando nuestra hucha, hemos conseguido reunir el dinero necesario para comprarnos una nueva guitarra o bajo, tenemos varias opciones en mente y nadamos en un mar de dudas, ya que queremos acertar con la compra. El criterio más popular, aunque no el más acertado, a la hora de escoger instrumento es el del precio, “si es caro es bueno”, y si lo usa uno de nuestros músicos admirados mejor aún, en este artículo trataré de aportar más argumentos e ideas para evaluar una guitarra o bajo y que la elección sea lo más adecuada posible, para ello me basaré en declaraciones e ideas de constructores y músicos, así como en experiencias propias que me han permitido comprobar que estas son acertadas.

En el pasado la mayoría de la gente consideraban a las guitarras de cuerpo sólido como un instrumento inerte cuyas propiedades acústicas dependían en mayor medida de las pastillas y el amplificador, se les añadían cejuelas y puentes de bronce basándose en la teoría de “si pesa suena”, así como preamplificadores y boosters.

En los años 80 esta tendencia cambió y empezó a reconocérsele a la guitarra eléctrica de cuerpo sólido sus propiedades acústicas y que éstas son el origen real de su calidad de sonido/ tono. Lo que se estaba haciendo era, mediante la electrónica, amplificar la pequeña “salida” acústica de un cuerpo sólido que en conjunción con el mástil, el puente y la cejuela forman una unidad de resonancia con una voz característica, dependiendo de los materiales utilizados y el tipo de construcción, la cual reproducen las pastillas y que, según las características de estas y del resto de componentes electrónicos, añadirán a su vez un determinado “color” a la voz del instrumento.

El cómo la elección de todos estos componentes afecta al tono final de una guitarra es un tema que aún hoy en día crea todo tipo de opiniones, a pesar de que la guitarra eléctrica lleva ya unos cuantos años entre nosotros y ha sido creada en el siglo XX, siglo en el que la ciencia ha puesto al servicio de todo tipo de industria métodos de prueba y medición de materiales, parece ser que el milenario método de la prueba y error, así como el oído y la intuición son los mas usados por los constructores, de hecho si observamos la mayor parte de conceptos en guitarra eléctrica, veremos que prácticamente todos están basados en la idea original de Fender y Gibson.

A continuación iremos viendo una a una todas las partes de la guitarra y comentando las características particulares de los materiales empleados para la construcción de las mismas.

El cuerpo
En una guitarra eléctrica el cuerpo hace las funciones de tapa armónica, por lo que la elección de la madera determinará en gran medida el resultado final en lo que al tono se refiere, ya que según el tipo escogido reproducirá de una u otra manera la vibración de las cuerdas y, aunque puede haber diferencias entre piezas cortadas de un mismo árbol, por factores como el peso y densidad, se pueden hacer afirmaciones generalizadas para cada tipo de madera. En el número 97 de esta revista encontrareis un artículo en el que se tratan las características particulares de cada tipo de madera, no obstante las repasare brevemente.

Arce: Aparte de su uso para mástiles, suele utilizarse en la construcción de cuerpos, como tapa, en conjunción con otras maderas por su tono brillante y percusivo, así como por su facilidad para generar una fuerte respuesta del sonido fundamental sin mayor coloración de armónicos superiores.

Caoba: Sonido cálido, redondo, con riqueza en armónicos y duración prolongada (sustain).

Fresno de pantano: Madera ligera cuyas principales características son el producir un sonido transparente y “acampanado” que funciona muy bien con pastillas simples.

Aliso: Una madera que se adapta bien a todo tipo de estilos por su capacidad de reproducir con definición tanto graves como agudos.

Estas son las maderas más populares, pero otras como el tilo, nogal, abedul, zebrano, bubinga, etc., así como materiales sintéticos, tambien son utilizadas con mayor o menor éxito.

Algunos constructores realizan cuerpos sólidos con cámaras de resonancia, lo que aparte de aligerar peso, contribuye a incrementar la respuesta en graves y la calidez, también el sustain se ve incrementado incluso a niveles de volumen amplificado moderados.

La unión mástil/cuerpo
La manera en que el mástil es unido al cuerpo es uno de los factores determinantes en lo que al tono final de una guitarra se refiere, ya que la vibración de las cuerdas pasará por éste y hacia el cuerpo a través de la unión entre ambos. En las guitarras de mástil atornillado, una buena unión es crítica y es un punto en el que profesionales de las Custom Shop de Fender y Ibáñez, así como constructores independientes de renombre coinciden. Para que una guitarra de mástil atornillado tenga el mejor sonido, el mástil debe de encajar lo más justo posible y hacer contacto en todos los lados de la unión, y si además procuramos reducir al mínimo la presencia de barniz o laca en dicha unión, estaremos contribuyendo a mejorar el tono de la guitarra. Este tipo de construcción hace que unas frecuencias destaquen sobre otras, lo que se denomina como “twang”, ya que al unir el mástil con tornillos en vez de cola hace que las fuerzas o tensiones se distribuyan de otra manera.

Las guitarras de mástil a través del cuerpo son en las que, como su nombre bien indica, el mástil va de principio a fin, es decir, desde la pala hasta el enganche de la correa; para construir el cuerpo se añaden dos piezas de madera a ambos lados del mástil. Por lo general, la madera empleada para el mástil, que a su vez es la parte central del cuerpo, es el arce lo que hace que predomine el timbre característico de esta madera, ya que las piezas añadidas para crear el cuerpo no son capaces de desarrollar la influencia que tendría un cuerpo completo por separado, no obstante se pueden combinar diferentes tipos de maderas para lograr una mayor calidez, así como respuesta en las frecuencias graves.

Las guitarras de mástil encolado, como las Gibson LP, sustituyen los tornillos por cola y muchos constructores afirman que esto añade un carácter más “cantarín” al sonido, ya que las notas parecen oscilar después del ataque de la púa hasta alcanzar toda su amplitud. Sustain, calidez y ataque moderado son las características atribuidas a este tipo de guitarras.

En prácticamente todos los mástiles hay un componente oculto y que tienen un papel determinante en lo que al tono de la guitarra se refiere: el alma. La función del alma es contrarrestar la tensión de las cuerdas y permitir que la curvatura del mástil pueda ser controlada, pero altera la masa y resistencia a la torsión del mástil.

El alma siempre debe estar bajo tensión, ya que de estar completamente floja podría vibrar por simpatía junto con las cuerdas, absorber ciertas frecuencias y mermar el sustain.

Los diseños de almas más usados son los dobles y sencillos, los dobles favorecen el sustain y la definición, por su mayor peso y resistencia, y los sencillos suelen tener el efecto contrario, contribuyendo a conseguir tonos más cálidos.

La pala
El tipo de pala es otro punto determinante en lo que al sonido se refiere, las hay rectas (Fender) e inclinadas (Gibson). Las palas planas son básicamente una continuación del mástil en sí, la veta de la madera va de principio a fin sin ningún tipo de interrupción y las cuerdas ejercen menos presión sobre la cejuela, lo que hace que produzca un sonido más vivo y abierto. Los mástiles con pala inclinada pueden ser de dos tipos: mástil y pala de una pieza o con la pala encolada. La mayoría de los constructores y músicos creen que con la pala encolada se pierde un poco la esencia de la madera empleada por el mástil, ya que el sonido final se ve influenciado por la pieza añadida y la cola utilizada para la unión. En este tipo de pala las cuerdas ejercen más presión sobre la cejuela, lo que contribuye al incremento de sustain, ya que se transfiere más energía hacia el cuerpo en vez de disiparse a través de la pala.

Clavijeros
Cambiando los clavijeros de una guitarra podemos modificar la frecuencia de resonancia del mástil, lo que hace que cambie el tono del instrumento; unas veces el cambio es positivo pero otras no. Donde más suele apreciarse es en las guitarras de mástil atornillado y pala recta; por lo general cuando añadimos a este tipo de mástiles unos clavijeros más pesados suele notarse una mejoría en el sustain y en el tono. Debemos observar con atención este aspecto sólo si vemos que tras cambiar los clavijeros hemos perdido alguna de las características sonoras deseadas del instrumento, ya que no es uno de los principales determinantes en lo que al tono final se refiere. Lo principal en los clavijeros es que sean una unidad sólida y sin holguras entre sus componentes, para evitar problemas de vibraciones y ruidos, así como estabilidad en la afinación; también es deseable que tengan una acción suave y precisa a la hora de afinar.

Cejuela
Años atrás muchos guitarristas y bajistas sustituían sus cejuelas de plástico o hueso por piezas de bronce, creyendo que así mejorarían el sustain general del instrumento. Pero como muchos luthiers afirman, la cejuela sólo puede influenciar directamente en el sonido de las cuerdas tocadas al aire, ya que una vez que pisamos la cuerda en un traste determinado éste se convierte automáticamente en la cejuela. Yo por mi parte estoy de acuerdo parcialmente con esta afirmación, ya que creo que el tipo de material usado sí que afecta al sonido, eso sí, de manera muy sutil. Lo fundamental es que la cejuela esté perfectamente instalada, haciendo contacto con el mástil de la manera más precisa posible, ya que una cejuela que no asiente debidamente puede atenuar la vibración de las cuerdas, cambiando la respuesta y haciendo que se pierdan algunas frecuencias, por lo que no es aconsejable utilizar el popular método casero de suplementar las cejuelas con trozos de papel para ajustar su altura. Las hendiduras donde se alojan las cuerdas deben tener la medida apropiada para el calibre que se vaya a utilizar, ya que si las cuerdas estuviesen muy holgadas podrían aparecer ruidos por vibración y pérdida de tono al tocar las cuerdas al aire.

Diapasón
El diapasón es uno de los elementos que contribuye a moldear el sonido final de una guitarra.

Según el tipo de material, “filtra” la vibración de las cuerdas de diferente manera, modificando el tono del instrumento. Los diapasones pueden ser de madera o sintéticos. Las maderas más populares son el ébano, arce y palosanto; los materiales sintéticos son el grafito y diversos compuestos de plástico y fibra.

El ébano es la más dura y pesada de las maderas utilizadas para diapasones; suele proporcionar un sonido de rápida respuesta, con definición, claridad y un decaimiento rápido, por lo que es una opción ideal para quien haga muchos ligados y tapping.

El arce no tiene una respuesta tan rápida como el ébano, produce un sonido más equilibrado, con brillo y sustain. Es muy recomendable para los bajistas que hacen mucho slap y en el caso de los guitarristas, según el tipo de electrónica y madera del cuerpo, puede adaptarse a diversos estilos, desde metal a country.

Los diapasones de palosanto tienen un sonido más cálido, con un ataque menos definido, el sonido parece crecer justo después de tocar la cuerda; estas cualidades suelen atribuirse al alto contenido en aceite de esta madera, el cual actúa amortiguando las frecuencias altas y haciendo que destaquen las frecuencias de medios.

En próximas entregas veremos cómo los trastes, el puente, la electrónica y los acabados afectan al tono; cómo evaluar y mejorar un instrumento, así como algunos consejos básicos para mantener nuestra guitarra o bajo a punto.

Hasta la próxima entrega amigos.