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Sound Forge 10. Probablemente, el mejor Editor de Audio para PC.

Martín Sequeros

Un programa bien conocido desde hace años por todos los que nos dedicamos a esto. Ahora, en las manos de Sony, le han dado muchas vueltas de tuerca y ya, a su versión 10, le han instalado una enorme cantidad de sorprendentes herramientas nuevas y gratamente eficaces.

El impulso tecnológico y más profesional de SONY
Hasta el año 2003, esta maravillosa herramienta de software estaba en las manos de la Compañía Sonic Foundry que, en ese momento, acumulaba pérdidas económicas y de mercado entre el de la competencia, por lo que decidieron vender su Sound Forge, uno de sus más reconocidos productos, a Sony Pictures Digital por 18 millones de dólares.

A partir de su versión 3, fue readaptándose para funcionar mejor con los sucesivos sistemas operativos de Windows que igualmente Microsoft iba lanzando sobre los PC.
El programa recibió un gran impulso al ofrecer su versión 5, que ya funcionaba de manera bastante eficaz con el Windows-95.

Al aparecer Windows-XP, que ya cada vez usaba más gente, lanzaron una versión 6 y casi de seguido la 7. Desde ese momento, para mí personalmente, Sound Forge ha sido un buen aliado, especialmente para gestionar el masterizado y remasterizado de acabados de audios estereofónicos, bien exportados desde otros secuenciadores, o bien grabados directamente en este soft.

Sea como fuere, una vez tenemos el archivo de audio en Sound Forge, a través de sus herramientas, podemos fraccionarlo, ecualizarlo, añadirle muchos efectos, determinar el “Fade in” o el “Fade out” de ese master y, finalmente, “normalizar” sus frecuencias, buscando el resultado óptimo en su sonoridad general. Seguidamente, Sound Forge permite exportar el resultado en una gran cantidad de formatos y calidades. Los formatos son los más generalizados, como wav o los mp3 y, en este último caso, brinda la opción de usar diferentes tipos de bitrates para su compresión, entre los que yo generalmente he preferido usar el de 256 kbps.

Personalmente, Sound Forge nunca me ha fallado y jamás “se me ha colgado”. Casi siempre he preferido su mediación para finalizar los acabados, incluso antes que los que nos suelen ofrecer los programas de secuenciación general. En mi caso, quizá porque ya me he acostumbrado a hacerlo así con Sound Forge, de una manera rápida y a mi gusto, obteniendo satisfactoriamente resultados finales totalmente eficaces.

Ante la llegada del Windows-Vista, la compañía lanzó su versión 9 con muchas más herramientas que en la 7, incluso controlando un mayor número de pistas con respecto a las dos únicas del estéreo que ofrecía esa otra antigua versión.

Sony nos presenta ahora su novedosa y última gran versión 10, que rápidamente me he puesto a instalar en mi máquina. El proceso fue rápido y sin ningún tipo de “pegas”.

Antes de la 9, existían versiones ilegales crackeadas que circulaban por Internet, poco confiables y nada seguras. Evidentemente Sony ya se ha cuidado de hacérselo complicado a los “hacker” que ahora pretendan instalarlo de forma fraudulenta.

La primera vez que se intenta usar el programa, éste te dirige a Internet para que lo registres, haciéndote responsable de los códigos que se adjuntan con el CD de instalación. Esa operación es sencillísima y rápida. No vuelve a pedirte ningún otro código en las sucesivas sesiones en que uses el programa.

Investigando esta novedosa versión
La apariencia gráfica, con respecto a sus antecesoras, me resultó parecida, por lo que me seguía resultando “muy familiar”. Cargué de inmediato un archivo de audio y pude hacer con él cosas similares a las que ya realizaba en versiones previas. Eso sí, ahora se habían ampliado bastante “las opciones” cuando intentaba hacer “más cosillas” con los masters. Nuevas herramientas y otras muchas, ya conocidas, han sido aumentadas considerablemente. Nuevos nombres y funciones.

Sólo he encontrado en principio “una pega” a este programa; y es que aún, al parecer, no han resuelto el hecho de poder utilizarlo en modo multilenguaje. Tan sólo podremos verlo instalado en inglés o en japonés. Y la verdad es que yo de japonés... sólo lo de “sayonara” y poco más.

Pero para mí realmente no ha sido “tanta pega” reencontrármelo en un inglés al que ya me había acostumbrado. Ahora lo que sí viene es una nueva “jerga” con la que designa a sus nuevas herramientas; con las que por supuesto deseo experimentar poco a poco y, seguramente, lo haga de un modo más lento que si las hubieran traducido al castellano, que sí lo conozco más que el japonés...

Muchas nuevas herramientas en la versión 10
Una de las opciones novedosas, en la que hace bastante hincapié la publicidad de este nuevo producto, es la incorporación del llamado “Mastering Effects Bundle 2”, creado por “iZotope”, un fabricante de fama mundial en el desarrollo de herramientas para la masterización de audio. Consiste en un paquete de software en el que se incluyen seis nuevos “plugins” muy potentes y que controlan de manera más eficiente las ecualizaciones, reverberaciones, compresores (multibanda), limitadores, excitación armónica y, en definitiva, la señal de salida de audio principal del estéreo final.

También han mejorado los elementos empleados en el programa para la grabación de CDs, simplificando además su uso y tiempo para realizarlo.

Ahora incorpora, además, un modo más eficiente de reducir “los ruidos de fondo” en la restauración de sonidos, o mitigando los despuntados de picos, así como también, por ejemplo, disimulando esos “silbidos” que suelen producirse en los sonidos que son grabados en las cintas magnetofónicas o los “clips” típicos que se escuchan desde los discos de vinilo.

Mediante un sistema propio denominado MBIT, distribuye los ruidos en rangos menos audibles, mejorando mucho, tras su proceso, la calidad del sonido finalmente obtenido.

Permite además estiramientos y cambios de tono a nuestros archivos de audio procesados a través de esta nueva versión 10, ajustando así fácilmente nuestras grabaciones de sonidos.
También han mejorado la visión de los elementos con los que controlaremos los volúmenes y efectos, que asignaremos a nuestro gusto mediante sus correspondientes medidores, vúmetros y “faders”, tanto durante la grabación, así como en la reproducción de nuestros sonidos. Se han cuidado también de ofrecer una nueva sensación al aplicar algunos efectos, como por ejemplo, al desvanecerse los sonidos (quizá bajo la acción del “Fade out”) y para que nos dé acústicamente una sensación de “naturalidad” y no netamente “digital”.

Acoge archivos multicanales (de hasta 32 canales) que podremos mezclar de varios modos y, por supuesto, también en estéreo o en monoural. Controlaremos fácilmente los diferentes matices y frecuencias de todos y cada uno de esos canales, tanto individualmente como reagrupados. Usa los tan conocidos comandos de Windows de “cortar, pegar, mezclar” que facilita su manejo al crear eventos, mezclar audio, realizar fundidos, etc. También podremos “arrastrar y soltar” secuencias de audio entre los canales, e incluso se podrá trabajar en un determinado archivo mientras se están procesando otros anteriores.

En la versión 10 también se ha aumentado el número de plugins VST que podremos aplicar a nuestras pistas de audio controladas mediante este programa.

Se consigue, igualmente, automatizar algunas de nuestras tareas que podrán ser personalizadas a nuestro gusto. Al tiempo podremos aplicarlas “por lotes”, es decir, a varios de nuestros trabajos y de forma simultánea. Tales “rutas personales” podrán ser almacenadas (memorizadas) para ser reutilizadas más adelante en nuevos proyectos, de forma predefinida.

Contiene mas de 40 efectos manejados mediante 200 presets: de volumen, reverberación, varios tipos de ecualizadores, limitadores, compresores, ecos diversos, distorsiones, vibratos, puertas de ruido, “pitch bend”, etc.

Esta nueva versión 10 también centra su atención en controlar posibles “picos” (saturaciones de señal) que puedan estorbar o malograr nuestras grabaciones, escaneando automáticamente las diversas secciones de cada uno de nuestros archivos de audio. Tras su detección, podremos aplicar las consiguientes herramientas para eliminar “clips”, “pops” o cualquier otro ruido improcedente.

Contiene además generadores de sonido (“rosa”, “blanco”, “marrón”, etc.) para ajustar debidamente las condiciones acústicas en una sala de audiciones. Asimismo podremos usar este tipo de “ruidos” para crear algunos efectos especiales como de “agua”, de “viento”, de “helicópteros” y lo que nuestra imaginación pueda desarrollar en algunas ocasiones creativas.

Herramientas también para usarlo junto a imágenes de vídeo
Gracias a que Sound Forge es compatible con muchísimos formatos de vídeo (AVI, MPEG 1 y 2, WMV, Wma, etc.), tanto para los sistemas PAL como para los de NTSC (el usado en Norteamérica). Podremos sincronizar cualquier tipo de sonidos para dejarlos finalmente como las pistas de audio finales del proyecto de imagen: locuciones, música, efectos especiales...

Las fuentes de origen de los sonidos trabajados dentro de este programa, podrán provenir desde el exterior, por supuesto, desde micrófonos, telefonía, emisoras de radio o de televisión o cualquier otro medio que pueda considerarse fuente de sonido. Sound Forge 10 reserva una opción designada como “caché de medios”, preparando así cierta cantidad de memoria para registrar los sucesos que provengan desde los medios de comunicación.

Se crearán así unos tipos de archivos compatibles con HDV, tanto en 720 p como en 1080 i.
Por supuesto, podremos trabajar usando el codec CineForm CFHD, pues se incluyen varios tipos de plantillas para facilitarnos este tipo de tareas, especialmente para los menos entrenados en realizar este tipo de acabados de las imágenes junto a sus sonorizaciones.
Hasta podremos exportar el sonido envolvente y en varios canales en formato Dolby Digital AC-3, cuyo plugin, por supuesto también está incluido en este programa.

Así pues, podrá emplearse Sound Forge como si se tratara de una gran máquina grabadora desde la que podremos controlar cualquier tipo de sonido, incluso para controlar con él el audio que se va a escuchar en una gran sala de audición, sonidos envolventes destinados a juegos y hasta con formatos 5.1 u otros tipos de formatos Surround, así como para adosar como bandas sonoras en películas, de vídeo o para la televisión.

Tiene aún más detalles que muchos de sus usuarios desconocen, como el de poder programar los tiempos de trabajo, es decir, le podemos programar una hora de conexión y otra de desconexión para realizar algún proceso (de grabación o de reproducción) según nos convenga y, asimismo, hacerlo igualmente por tiempos periódicos, diarios o semanales.

Requisitos para su instalación
Olvidándonos de Mac, para instalar en un PC este deberá contener al menos el Windows XP o Vista instalado y con un procesador en el interior de al menos 1 GHz.

Ocupará en nuestro disco duro tan sólo 350 MB.

Sería suficiente si tuviéramos nuestra computadora trabajando con una RAM de 512 MB, pero hace tiempo ya se instalan RAM más ampliadas y que superan en mucho a esa cifra, necesarias especialmente cuando pretendemos trabajar con secuenciadores multipista, pues estos lo hacen mejor cuando dicha RAM es de a partir de 1 GB, e incluso de 2 GB, siendo más idóneos los 4 GB.

Por supuesto, deberíamos tener instalado en el PC una interfaz de audio compatible, así como al menos un lector de CDs, necesario en principio para la instalación del programa. Mejor aún si ese “lector de CDs” también los grabase incluso en DVD. Hoy estos tipos de unidades son muy económicas y mucha gente usa ya más de una en el mismo PC, para agilizar algunos de nuestros trabajos.

Este programa es compatible con la resolución completa de 24 bits, así como con archivos de 32 y de 64 bits “float” de 192 kHz, es decir de la más alta calidad profesional en lo referente al audio y de la mano del diseñador iZotope (64-Bit SRC).

Trabaja con una muy baja latencia con el controlador ASIO, proporcionando así resultados muy rápidos y muy profesionales y que, prácticamente, nos parecerán que ocurren “a tiempo real”.

Para rematar sus posibilidades, también conviene que nuestro ordenador pueda conectarse a Internet, por ejemplo para registrarnos al usarlo o bien para algún tipo de ayuda que creamos necesaria en el desarrollo de nuestros trabajos.

A mi juicio, para la potencia de trabajo que desarrolla Sound Forge 10, este no exige tener demasiados medios en un ordenador, que sí pudiera estar escaso de recursos para trabajar con otros tipos de secuenciadores o programas que tratan los sonidos digitales.

Para ver la ficha técnica y tabla de valoración descarga la Revista en PDF

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