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EZ drummer. Flexibilidad y la calidad.

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Carles Páez

Los instrumentos virtuales de batería con tecnología sampler son unos de los más cotizados en los estudios. Tanto por su aproximación fiel a la realidad, como por el ahorro que supone conseguir buenos resultados sin micros, previos, batería física, baterista, etc. La calidad y cantidad de soluciones que este tipo de software proporciona, mejora sustancialmente con el paso del tiempo. Muy en especial con las herramientas de ToonTrack, para mi gusto, de las mejores que he probado dentro del campo batería acústica.

Introducción
Grabar una batería es, probablemente, una de las partes más complejas, o que más recursos necesita en un estudio. Una tarea muy compleja para un home, incluso ardua para un estudio medio con recursos limitados. Tanto es así que, en ocasiones, el resultado final es mejor utilizando unas buenas librerías sampler. La razón es sencilla: Aunque dispongamos de un hardware que nos permita grabar 8 ó 16 pistas de golpe (necesarias para captar todas las piezas por separado), afectará terriblemente sobre el sonido la calidad de los micros, de los previos, de la batería, el técnico, la forma de colocar todo, etc.

Sin embargo, las muestras tomadas en una buena librería ya tienen solucionados todos estos factores: buen kit de batería (incluso variado, para elegir), excelentes micros, previos, técnicos, etc. He oído baterías grabadas de forma “pobretona” en un estudio, y secuencias de instrumentos virtuales buenos. El resultado es claramente favorable hacia las librerías, en cuanto a calidad de sonido se refiere. Otra cosa es la interpretación, viveza, matices, etc.

Es en este sentido, los desarrollos van progresando de forma brutal. Hasta hace poco, fuimos avanzando hacia programas de secuenciación de batería totalmente realista, mejorando las muestras, las cantidades de elementos, los matices de pegada en muestras multisample, la separación automática por pistas de cada pieza, la obtención de pistas de ambiente de todo el kit, etc. En definitiva, llegamos a disponer de herramientas plenamente satisfactorias y de calidad extrema, como es el caso del DFH Superior de ToonTrack.

La secuenciación y los loops
Una vez alcanzado esa rotunda calidad, nos sentimos totalmente armados para desarrollar unas baterías perfectas, impolutas, totalmente realistas. Sinceramente, creo que hasta los más experimentados tendrían dificultades para reconocer si un trabajo (bien hecho) está grabado con una batería de verdad o con samples.

¿Dónde está entonces el problema?
Secuenciar una batería, tipo “chunda chun”, bombo/caja con charles en corcheas y un paste de platos en negras para el estribillo es sencillo. Tan sencillo que el resultado final es soporífero, lamentable y capaz (con seguridad) de arruinar todo el tema, aunque el resto de pistas esté grabado por los mejores músicos a nuestro alcance. Por el contrario, la tarea de secuenciar una batería en condiciones es una labor realmente trabajosa. Trabajosa, porque un baterista real combina cuatro extremidades (cuando no se hacen inventos en sus sets que añaden aún más cosas) que van perfectamente coordinadas, a la vez, que siguen un sentido concreto de expresión y en frases repletas de matices (hablo de un batería bueno, claro). Es decir, que aparte de programar cosas complejas, mordentes, breaks variados y una serie de pistas “drums” reales y acordes al resto de instrumentos, en cuanto a elaboración, nos encontramos con lo más difícil: aunar la expresión, la intención de todas las piezas del kit, que en muchos casos habremos secuenciado por separado (charles, toms, platos, bombo/caja, breaks, etc.).

Con el software adecuado, tiempo, ganas y mucho trabajo la cosa irá para adelante sin problema. Es más, conseguiremos grandes resultados y dispondremos de una flexibilidad total a la hora de organizar la batería exactamente como mejor nos parezca. Ahora bien, cuando te juntas con la tarea extra (que además no es la tuya, pues no eres batería) de programar 12 cortes... cuando pasas un mes programando y de pronto escuchas a un monstruo (de la batería) que en cuatro minutos ha hecho algo que machaca tus programaciones más exquisitas... Es entonces cuando te planteas la necesidad de simplificar el trabajo o, cuando menos, disponer de elementos que lo hagan más cómodo y fructífero. Aquí aparece el EZ DRUMMER.

EL EZ DRUMMER. Funcionamiento: calidad, flexibilidad y ahorro de tiempo.
Los loops son el remedio a este mal que planteaba más arriba. Tienes una carpeta de compases, a diferentes tempos, tocados realmente por un excelente batería. Más fácil imposible. Arrastras los loops y ya tienes calidad + expresión total. Problemas: no es nada flexible y tienes que adaptar tu tema a la muestra de batería. Mala cosa. El desarrollo ha llevado a la capacidad de edición y modificación de loops. Generando todas las piezas del kit que suena en dicho loop en tu teclado maestro, de tal forma que puedes añadir o retocar, partiendo de la base propuesta por el batería real. Todo esto ya lo conocemos: herramientas Groove para cambio de tempos sin variar la afinación, etc., pero faltaba el toque profesional que aunara de verdad todos estos avances.

El Ez Drummer consigue entregar lo mejor del DFH Superior en cuanto a calidad y profesionalidad. Todas tus pistas por separado, pistas de ambiente y variedad de piezas, suficientes para perfilar exactamente tu sonido. Ahora sumamos un revolucionario concepto de trabajo en loops totalmente editable. Para que te hagas una idea, funcionaremos más o menos así:

1. Seleccionas el kit. El propuesto en el EZ Drummer, o cualquier otro que instales como expansión (EZX) generada para EZ.
2. Entras en el modo loops y seleccionas el compás que necesitas, o lo más aproximado posible. Eliges el juego bombo /caja que quieres como base, charles en blancas, negras, corcheas, cerrado, semicerrado, abierto, con un tipo de plato, otro etc., etc. La variedad y posibilidades que encontrarás aquí es realmente flexible, real, matizada y profesional.
3. Vas colocando los compases en tu pista drums (de Cubase, Pro Tools etc.), de tal modo que, en pocos minutos, tendrás organizada una base completa, muy realista y totalmente matizada. Está tocado por baterías de verdad, te llevaría horas y horas programarlo igual.
4. Ahora vas a la zona breaks y seleccionas lo que mejor te va.
Por tiempo y extensión: En ¼ de compás, ½ compás, un compás completo etc.
Por piezas utilizadas: Breaks de caja, de caja bombo charles, matizaciones de charles, toms, etc.
Una vez elegidos los parámetros, arrastras tus breaks a la pista de secuenciación.
5. Ahora ya tienes todo terminado y sólo te falta llevarlo con exactitud a tu tema. La batería se adapta a tu necesidad, no tú a la suya. Pinchas la pista en edición midi. Verás todo por separado y perfectamente secuenciado en modo edición. Mueves los bombos, cajas, charles, platos, toms... lo que quieras, a tu antojo.
6. Si prefieres grabar algo tocando, en lugar de editando, tu teclado maestro (herramienta de pads, batería midi o instrumento MIDI que utilices) tendrá todas las piezas del set por separado, listas para ser interpretadas a tu gusto.
7. Ya tienes todas las pistas de batería y, además, separadas por canales.

En media tarde, incluso menos, tendrás preparada toda la base rítmica de baterías. Además, podrás editarla y perfeccionarla según avance el tema. No hemos tenido (obligatoriamente) que programar y el resultado es increíble. Parece que el “batera” estuvo en tu estudio tocando.

La interfaz gráfica
Un desarrollo gráfico realmente apetecible. Muy sencillo y visual. Ves el set de batería que has elegido en pantalla y ves cómo las piezas (parches, platos etc.) se mueven en modo play. Parece una chorrada, pero es muy útil. En ocasiones, al pasar el tema, oyes por ahí algo extraño pero, incluso pasando varias veces, no encuentras el matiz raro. Vas silenciando pistas para encontrar qué es lo que suena extraño. Fijas tu oído en bombo/bajo ¿será eso? ¿el bajo ha sido tocado con otra intención en algún pase que se descuadra con el bombo? Bien, con EZ Drummer, además de oírlo, estás viendo dónde, cómo y cuándo pega la maza en el parche. La localización de cualquier sutileza es mucho más fácil aún.

El soft es sencillo y se divide, básicamente, en las siguientes ventanas:
A) Vista Kit de batería. Aquí seleccionaremos el set y los detalles (tipo de maza, caja, platos, etc.)
B) Mixer. Desde aquí podremos mezclar las pistas de batería. Aunque, personalmente, creo que es más cómodo utilizar el mixer del EZ sólo para hacer el enrutamiento de cada pieza. Enviando por separado cada una de ellas (bombo, caja, charles, toms...) a cada pista. Por separado y hacia el mixer general de nuestro soft maestro (Pro Tools, Cubase etc.). Así conseguiremos tener todas las piezas en modo independiente dentro de la mezcla general.
C) GROOVES/LOOPS. Aquí seleccionaremos los loops, ordenados por recomendaciones de tempo (es decir, pensados para tempos x), por estilos, por piezas, etc. Desde aquí pre-escuchamos, seleccionamos y arrastramos a nuestra pista maestra.

Sonido y expansiones
Aunque siempre he estado algo enamorado de las calidades sonoras del DFH Superior, reconozco que la calidad y versatilidad del EZ son excelentes. Hemos probado tanto las librerías que vienen incluidas en el EZ Drummer original, como las expansionies EZX “Vintage Rock”, “Latin Percussion” y “DFH Drumkit from Hell”. Podría describirlos aquí de forma detallada, aunque creo que la mejor forma de mostrarlo, para que te hagas una perfecta idea, es escucharlo. He preparado algunas demos en mp3 que puedes descargarte en la web www.ispmusica.com

Conclusiones
Un magnifico instrumento virtual, que perfecciona y desarrolla las herramientas para satisfacer las necesidades del músico o productor que pasa horas en el estudio. Se nota que quien desarrolla el software trabaja con su material, conoce los problemas, los atascos e investiga minuciosamente qué cosas ayudarían. EZ Drummer es un paso más, de TOONTRACK hacia la perfección en instrumentos virtuales de batería acústica. Mi más sincera enhorabuena.

Para ver la ficha técnica y tabla de valoración descarga la Revista en PDF

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