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MVIs. ¿El principio del fin de los samplers?.

Mauri Sanchis

Introducción: ¿Hardware frente a Software?
Seguramente la discusión más extendida entre teclistas de todo el mundo sea la generada entre fans del software contra fans del hardware y viceversa. En algunos foros de Internet, podéis creerme, la discusión se convierte en lucha y las palabras en insultos de una manera incomprensible motivando que muchos desistamos de visitar dichos foros. Según mi experiencia, ambos (software y hardware, no los fanáticos) pueden convivir perfectamente sin necesidad de escoger entre unos y otros. Si habéis leído algún artículo mío, sabréis que, como teclista, mi instrumento es el órgano Hammond y no me gusta tener que poner mis manos sobre otra cosa (a no ser que sea un wurlie, un fender o un clavi, claro). Sin embargo, como compositor/productor, considero que los instrumentos virtuales son un arma de inestimable valor en muchos procesos de un proyecto por dos motivos que os explico.

Principalmente, por una cuestión de presupuesto. Seguramente, todos estamos de acuerdo en que donde haya un buen músico, tocando un buen instrumento, grabado en buen estudio por un buen técnico, que se quiten los mal llamados sonidos "enlatados". Pero es obvio que el presupuesto necesario para llevar a cabo todas esas premisas está muy lejos del que pueda tener un compositor/productor debutante en su pequeño home studio e, incluso, del de muchos productores profesionales (la cosa está mu mal...). Y es en esos casos donde herramientas como instrumentos virtuales, secuenciadores, plugins pueden plasmar vuestra creatividad en un trabajo de nivel profesional.

Por otra parte, incluso si puedes disponer de ese presupuesto, hay todo un proceso de composición/pre-producción en el que los instrumentos virtuales pueden ayudar a un productor a configurar todos los instrumentos de un tema sin tener que entrar en un estudio de grabación y sin tener que molestar a los músicos antes de tiempo. Una pequeña habitación, un ordenador, una tarjeta de sonido, un teclado maestro y unos buenos sonidos y puedes tener una maqueta con un sonidazo increíble para poder mostrar a un sello o como referencia para que los músicos comprendan mejor lo que buscas y no estar haciendo pruebas en un estudio a 60 €/hora.

Para tales fines, se creó en 1999 Yellow Tools, una joven compañía alemana que inició su andadura en el desarrollo de librerías de sonidos con notable éxito y que últimamente ha centrado sus esfuerzos en ofrecer una herramienta llamada MVIs (Modular Virtual Instruments) para editarlos sin necesidad de un sampler. Su oferta se basa en packs con librerías completas de un cierto tipo de sonidos que incluyen la herramienta MVI en cada pack. Una buena noticia para los que odiamos los manuales es que la herramienta es la misma para todos ellos (salvo alguna función exclusiva del tipo de sonidos que estemos usando), por lo que si compráis varios packs, no tendréis que aprender un editor nuevo en cada caso. En este artículo hablaremos de los tres packs que Yellow Tools tiene en el mercado en este momento, Culture (librerías de percusión), Candy (librerías de saxos) y Majestic (librerías de bajos).

En análisis, MVI
Para empezar, daremos un vistazo a las características de la herramienta de edición común a los tres packs, el Modular Virtual Instrument (MVI).

Recordando las plataformas de los primeros sintes, el MVI contiene en su aspecto retro knobs y faders para cada una de sus funciones, lo cual nos facilita el trabajo evitando tener que ir pasando interminables menús en un pequeño LCD.

Con dos modos de funcionamiento, puedes acceder a las funciones más sencillas aprovechando los sonidos que vienen ya configurados (modo básico) o introducirte en una edición más minuciosa (modo pro).

Los sonidos están organizados como "multis" y "capas" (algún nostálgico recuerda los Korg M1 o Wavestation??). Cada Multi dispone de ocho capas que puedes editar como quieras, para crearte otros sonidos. Lo bueno de este sistema es que, dado que accede siempre a la librería de sonidos del programa, puedes crearte miles de sonidos nuevos sin que eso te haga ocupar más espacio en tu disco duro.

Las posibilidades de edición de los sonidos (siempre con knobs y faders perfectamente visibles) van desde poder modificar su volumen, panorama, polifonía, ataque, velocidad etc... hasta poder ajustar el nivel de fade que pueda darle un músico al tocar una nota y hasta una función de reverse que hace sonar la muestra al revés de su sonido habitual. En el modo Pro te aparece un teclado para que puedas aplicar el Key Range a tus multis como desees. En fin, una herramienta que vendrá de perlas a todos los desorganizados y mucho mejor a los organizados, ya podrán poner cada cosa en su sitio de la manera más intuitiva.

Por cierto, otra novedad que considero llamativa es la llave de autorización. Los chicos de Yellow Tools, como la mayoría de empresas de soft, han apostado por una llave de seguridad sin la cual no puedes usar tu programa. La novedad reside en que, accediendo a Internet, puedes registrar no sólo un programa sino todos los que tengas de la marca de Yellow Tools directamente a la misma llave, para no tener que poner una por programa.

Sobre los sonidos hay poco que decir que no sepamos ya de Yellow Tools, una calidad de primera, llevada a cabo por ingenieros/músicos para que la usen músicos. Fabulosos.

Ahora bien, como se suele decir "lo bueno cuesta dinero", aquí hay que decir "lo bueno ocupa espacio en tu disco duro". Por ejemplo, Culture pone a tu disposición 9GB de sonidos de percusión en dos dvds con más de 25.000 muestras de djembee´s, darbukas, shakers, bongos, cabasas, taikos japoneses, etc...y muchos otros más sonidos world, ethno, industrial y orquestal. Una pasada...

Por otro lado, Majestic te ofrece más de 16 GB de sonidos de bajos de todos los estilos, con diferentes tipos de compresión e, incluso un contrabajo de más de 100 años???

El tercer programa; Candy, pone a tu disposición 9 Gb de sonidos de saxos soprano, alto, tenor y barítono, sonidos siempre difíciles de muestrear, que cumplen en este caso con buena nota.

En definitiva, Yellow Tools con una trayectoria llena de éxitos con sus librerías de sonido nos ofrece ahora una herramienta intuitiva, dinámica, de gran versatilidad para que nos tengamos que preocupar sólo de desarrollar nuestra creatividad (para eso aún hay plug-in, sorry). Ardo en deseos de escuchar su próximo pack, quizás sean las guitarras...

Para ver la ficha técnica y tabla de valoración descarga la Revista en PDF

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