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ELEVEN. Amplificación virtual de calidad.

Fernando Girón

En los tiempos que corren, la tecnología comienza a ofrecernos cada vez más productos que nos ayudan a solucionar problemas y a cubrir las necesidades que tenemos los guitarristas en nuestro día a día. Es muy común llegar a un estudio y encontrarnos cualquier sistema de simulación de amplificación para guitarra, desde sistemas físicos, a plugins que poder incluir en nuestra pista. Esto, por supuesto, nos hace más sencillo el transporte, mantenimiento, la instalación, etc. Por lo que todo el tiempo, dinero y esfuerzo que nos ahorramos en estos detalles podremos invertirlos en otras facetas guitarrísticas.

Digidesign nos ofrece un nuevo plugin que nos permite tocar con una gran cantidad de amplificadores, así como con una gran cantidad de pantallas (cabinets), micrófonos, etc. y, por supuesto, cientos de combinaciones. Con el primer acercamiento al software te das cuenta de la facilidad de uso, así como de que el entorno es completamente amigable e intuitivo, pero bajo ese aspecto se esconde una gran cantidad de sonidos increíbles. Esto son factores sumamente importantes a la hora de trabajar con herramientas de este tipo, y sobre todo para un colectivo como el guitarrístico; no nos gusta perder demasiado el tiempo en mover botones para que al final, después de dos horas, no hayas tocado ni media. Pero este no es el caso de Eleven, que representa en gran medida el modelo de funcionamiento del equipo de un guitarrista; por tanto se nos hace muy familiar, ya que no dejan de ser los propios amplis que usamos en nuestro día a día. Si además nos aporta un sonido excelente, real y, sobre todo, motivador, nos encontramos ante una gran herramienta preparada para ayudarnos a sonar de una forma increíble.

INSTALACIÓN
La instalación del Eleven es realmente sencilla, ya que corresponde a un plugin de tipo RTAS, sin mayor dificultad que cualquier otro plugin. Simplemente descomprimes el archivo de instalación, doble click y listo para funcionar, pero no sin antes utilizar una llave ilok donde almacenar la licencia para utilizar el software.

Una vez que queramos utilizarlo sólo tendremos que invocarlo dentro de la pista que será la destinataria de la guitarra y, por último, activarlo. Podremos incluir tantos Eleven como nuestra memoria y microprocesador nos permita; no es un plugin que consuma muchos recursos, por tanto podremos tener varias iteraciones del mismo sin necesidad de una gran máquina que lo soporte. Por otro lado, es lógico que este software no demande muchos recursos, ya que en cualquier grabación el hecho de tener varias guitarras registradas (dobladas, etc.) es algo muy común, por tanto debe consumir poco para poder permitirnos el mayor número de Elevens posibles.

MANEJO DE ELEVEN
Comenzaremos viendo cómo funciona el Eleven; desde cómo conectar la guitarra hasta cómo utilizar cada uno de los potenciómetros de los amplificadores.

Una de las principales ventajas de este software es el hecho que no existe nada (físico/hardware) entre el cable de la guitarra y el propio plugin, es decir, con nuestra tarjeta de sonido, simplemente conectaremos el instrumento a una de las entradas de nuestra Mbox, Digi 00X, etc. y no necesitaremos nada más que eso. Esto es una gran tranquilidad y liberación, ya que no debemos cargar con nada más allá que el propio instrumento.

Una vez conectada la guitarra a la tarjeta de sonido, debemos seleccionar la pista que recibirá el instrumento e invocar al Eleven como un plugin más. Por tanto, comenzamos con el entorno de usuario.

ENTORNO DE USUARIO
Como bien decíamos al comienzo del artículo, una de las principales características es lo amigable que se hacía la interfaz con el usuario, ya que era muy intuitivo para un guitarrista manejar Eleven, puesto que representaba muy fielmente a lo que podría ser un set de guitarra. Por así decirlo, podemos elegir entre varios cabezales, ponerle el set de pantalla que queramos y, además, seleccionar qué micros queremos utilizar, aparte de la puerta de ruido, etc. Aunque, llegados a este punto, me gustaría aclarar que Eleven consiste en una simulación de amplificadores, así como de recinto de altavoces y micros, pero no incorpora efectos y, de hecho, creo personalmente que es uno de los grandes éxitos del mismo. Cuando pretendemos hacer algo realmente babilónico, requiere un gran despliegue de medios, pero si lo que queremos hacer es algo más pequeño podremos realizarlo con mayor calidad. Eso siempre ha ocurrido en estos casos de simulación de amplificadores, cuanto más cosas nos proporciona más probable es que el resultado final no llegue a las expectativas deseadas pero, por otro lado, es lógico; simular un pedal es complicado pero muy factible, porque no son muchos los parámetros que hay que tener en cuenta; simular un amplificador con su cabinet es más complicado, pero aún así posible; pero simular un ampli, más una cadena de efectos, etc. son demasiados parámetros y, por tanto, demasiados factores para conseguir un resultado excelente.

Una de las cosas que me saltó a la mente cuando cayó en mis manos Eleven fue: “Tengo una buena cantidad de amplificadores y una gran cantidad de pantallas, podré hacer combinaciones de amplificadores y pantallas que nunca podría escuchar en la realidad”. Por tanto, me vino a la cabeza cómo sonaría una simulación de bassman con Greenb, o un superlead, o cómo sonaría una simulación de twin reverd con un 4x12 con vintage 30. Me proporcionaría una idea de cómo sonarían combinaciones poco probables en la realidad, que a veces te das cuenta por qué realmente no existen.

Como primer vistazo, cuando abres Eleven puedes ver cómo el plugin se divide en tres partes claras, un primer módulo donde podemos elegir tipo de amplificador y tipo de pantalla, así como volumen de entrada y volumen de salida, o incluso puerta de ruido. Por otro lado, tenemos el propio amplificador, que para cada caso será distinto, para cada modelo tendremos unas configuraciones completamente diferentes; y por último el tipo de pantalla que utilizaremos, así como el tipo de micrófono, su colocación, cantidad de saturación que queremos de altavoz, o incluso si no lo queremos y deseamos utilizar nada más que el previo del ampli. Por supuesto que al ser un plugin de tipo Rtas poseemos los mismo parámetros que cualquiera de su especie, es decir, a qué pista le aplicamos el instrumento, la opción de bypass, así como qué tipo de amplificador deseamos, etc. Una de las cosas que más me llama la atención, aunque parezca poco importante, es que al seleccionar cualquier pantalla o amplificador el entorno gráfico cambia, pudiendo ver cómo un nuevo amplificador con todos los controles originales aparece para ser utilizado.

MODELOS DE AMPLIFICADOR
Si pasamos a analizar cada uno de los modelos de amplis y pantallas que nos ofrece el Eleven, entramos de lleno en lo que realmente es rico este plugin, en el sonido y los tipos de amplis:

a) ’59 Tweed lux: Con estas abreviaturas encierran un sonido similar al Fender Tweed Deluxe del 59, con ese tolex marrón característico superblusero. El frontal nos ofrece Tone, Ins Vol y Mic Vol, y en los inputs aparecen representadas, como si estuviesen puenteadas, las entradas del instrumento y el mic. (Es un caso muy típico en este tipo de ampli). Recomiendo utilizarlo con su altavoz de 1x12 Tweed Lux, que simula la situación habitual con la que nos encontraremos. El tipo de micro queda un poco a gusto del usuario, ya que dependerá de qué se quiera conseguir: más ataque, más medios, etc. Yo recomiendo utilizar con este amplificador un 57 y sacarlo fuera del eje del cono. Para realizarlo tenemos un control mediante el cual podemos elegir si colocar el micro directamente en el cono o fuera. También poseemos otro parámetro para poder elegir cuánto de saturación de altavoz queremos, es muy útil cuando necesitamos más saturación y no es precisamente de previo la que queremos.

b) ’59 Tweed Bass: Este amplificador realmente es, para mí, una de las joyas de la corona. Realmente está simulando un Fender Bassman Tweed del 59. Nos proporciona los controles Presence, VolBright y Vol normal, así como una ecualización. En el fondo, los Vol no dejan de ser saturaciones, pero no dándonos sonidos distorsionados sino más bien crunchs. Recomiendo utilizarlo con su cabinet 4x10 Tweed Bass y con un micro COND 67 fuera del eje del cono.

c) ’64 Blackpanel Lux Vibrato/Normal: Son realmente casi el mismo ampli, es decir, son los dos canales que simulan al Fender Deluxe Reverb del 64. Como es de esperar, nos proporcionan un gran sonido limpio, como buena reminiscencia de Fender, y ese sonido semisaturado cristalino. En el caso del primer modelo, nos ofrece un efecto vibrato aparte del propio ampli, además nos proporciona volumen, bajos y agudos, y recomiendo su pantalla de 2x12 con el micro DYN 421.

d) ’66 Ac Hi Boost: Realmente, lo que nos proponen es un sonido que recuerda al VOX Ac 30 del 66, típico ampli de U2, Tom Petty o Brian May. Dos volúmenes, un ecualizador y, además, el trémolo típico del VOX. Recomiendo su uso con la pantalla 4x12 Vintage 30 y con el micro DYN 57.

e) ’67 Black Duo: Está basado en un Fender Twin Reverb del 67, un gran combo dotado con unos sonidos limpios impecables, aún cuando subas el volumen no conseguirás saturarlo. Como en el caso original, tenemos volumen, ecualización y el trémolo típico de este amplificador. Además, nos proporciona un conmutador para resaltar los agudos. La pantalla que se debe utilizar es su 2x12 típica (aunque la de 1x12 Black lux tampoco está mal como combinación) y el micro que más resultado me dio fue el COND 87.

f) ’69 Plexiglas 100W/50W: Estos modelos simulan al Marshall Super Lead del 69 de 100 y 50 W. El sonido es auténticamente como el de Hendrix, Van Halen, Eric Clapton, etc. Amplificador de Rock donde los haya, nos da dos volúmenes, ecualización y presencia. Recomiendo su utilización con la pantalla 4x12 Green o la 4x12 Classic 30 y de micro el COND 87.

g) ’81 Lead 800: En cuanto lo escuchas te viene a la mente el Marshall 800 del 81, típico amplificador de Rock desde Slayer a Slash pasando por Tom Morello, etc. Un amplificador con un solo canal con volumen general y Pre-amplificador (en realidad es ganancia), y ecualización. Recomiendo la pantalla 4x12 Classic 30 y un micro DYN 57.

h) ’82 M – 2 LEAD: Personalmente, me recuerda al Mark II de Mesa Boogie, el canal saturado principalmente. Empezamos a entrar a sonidos menos Rock y rozamos el Metal. Este tipo de ampli lo ha utilizado mucho tiempo James, de Metallica, desde la época del Ride. Sonido gordo y profundo, la saturación está servida, pero sin demasiados medios chillones. Recomiendo utilizarlo con la pantalla 4x12 classic 30 y un micro DYN 57.

i) ’89 SL – 100: Basado en el Soldano SLO-100 Super Lead. Este tipo de amplificador fue utilizado por una gran cantidad de guitarristas en los 80, desde Eric Clapton a Gary Moore. Sonido blues rock con reminiscencia Marshall. Recomiendo hacerlo sonar a poca ganancia, es donde más se puede disfrutar del mismo. La pantalla que le va perfecta es la 4x12 Classic 30 y el micro DYN 57.

j) ’90 Tread Mod: Este modelo se basa en el Mesa Boogie Rectifier de los 90. En esta década lo ha utilizado una gran cantidad del sector Metal, desde Metallica, a Linkin Park. Sonido con graves atronadores y distorsión para dar y regalar. Por supuesto recomiendo la pantalla 4x12 Classic 30 y el micro DYN 57.

k) CUSTOM: Digidesign nos ofrece una opción extra, diseñada por ellos, la cual es una gran implementación de un amplificador versátil y con todos los registros que podemos necesitar. La verdad es que suelo desconfiar mucho de los modelos diseñados por las propias marcas, pero en este caso es todo un acierto. Por así decirlo, por sólo este amplificador merecería la pena tener un Eleven. Sonidos limpios, cristalinos pero modernos, sonidos crunch cálidos y distorsiones potentes, pero sin sobrepasar la ganancia ni los conos.

CONCLUSIÓN
Eleven es una herramienta que nos ofrece Digidesign destinada principalmente a guitarristas, o profesionales que trabajen con ellos (productores, técnicos, etc); en ella encontraremos una paleta de sonidos clásicos y modernos que van a solucionar muchas de nuestras situaciones y, además, nos proporcionará alternativas a clásicos problemas del día a día de la guitarra. Gran sonido y calidad, facilidad de manejo y un entorno de lo más amigable: herramienta perfecta.

Para ver la ficha técnica y tabla de valoración descarga la Revista en PDF

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