Logo

Alesis CLX440. Dinámica digital.

  • Publicado en Procesadores y previos
  • Imprimir

Alesis CLX440 ispmusicaHace menos de diez años nos hubiese parecido imposible un planteamiento como el que hoy se nos presenta, una opción económica de procesador de dinámica basado en un entorno digital, particularmente por el desarrollo que por entonces estaba tomando el perfeccionamiento de circuitos VCA integrados y los buenos resultados que la THAT había conseguido tanto en calidad como en costo final de cada uno de ellos.

Otros fabricantes prefirieron apostar por la investigación propia en el entorno digital, frenado antiguamente por la dificultad de conseguir conversores de la calidad necesaria para que el ruido de cuantización no apareciese en primer plano al apretar la señal, ajustándose a un precio contenido. Las principales compañías dedicadas a la búsqueda de soluciones digitales a precio contenido se encuentran en Japón y Estados Unidos, donde las inversiones en este campo superan a las del diseño de material analógico y Alesis fue seguramente uno de sus mayores exponentes.

La compañía, que se encontraba en quiebra a principios de esta década, fue comprada por Jack O¨Donnell, dueño a su vez de Numark, empresa dedicada a la fabricación de material de DJ. El remodelado de Alesis se dejó sentir en el planteamiento de fabricación y venta de sus productos, por lo que el encuentro con este CLX 440 tiene un significado más profundo de lo que pueda parecer, vamos a ello…

POR FUERA
La primera impresión supera claramente los 280 euritos más IVA que hay que soltar para tener el invento en casa. Cubierto en su totalidad por un pulido brillo de aluminio, nos parece que va a quedar muy espectacular en el rack del estudio. Con medidores de entrada y salida así como de reducción y expansión de la señal por canal y un montón de botones de aluminio sobre una superficie de diseño moderno con un ligero aire retro, conforma un plato apetitoso. En la trasera es donde nos damos cuenta de que no es oro todo lo que reluce ya que todas las entradas y salidas, balanceadas o no, son en jack y no dispone de ninguna salida o entrada digital, lo que me dejó muy sorprendido.

DESCRIPCIÓN TECNICA
El CLX 440 es un compresor, expansor, puerta de ruido y limitador doble estéreo, es decir, de dos canales cada uno de ellos estéreo, con potenciómetros y conmutadores específicos para todas y cada una de sus funciones. Con un aspecto analógico, su estructura está basada en los conversores dobles Alesis sigma-delta de 24 bits, con un delay de 0,02 ms, lo que obliga a utilizar la función look ahead destinada a retrasar la señal 2 ms si vamos a utilizar ataques de tiempo cero para dar espacio al detector a activar la compresión. Incluye además controles de nivel de entrada y salida, swich para nivel nominal en el panel trasero (-10 dBv, +4 dbv), conmutadores de encendido y bypass, por lo que el CLX es completísimo. En la sección de compresor disponemos de controles de umbral, radio, ataque, caída, detect (entre RMS y PEAK), conmutador de sidechain y knee. La sección de expansor/puerta dispone de umbral, radio, tiempos de ataque, hold y caída, así como control de knee. También encontramos un control de limitador con su led correspondiente. Todos los controles están duplicados para cada canal.

Los niveles de ruido y los de distorsión armónica son espectaculares si consideramos el precio, no si lo hacemos pensando en el tipo de arquitectura del CLX. Si estos niveles se conservan tan correctos al medirlos con señales compuestas y no sólo con el pulso puro de 1kHz, mala leche tiene el tema de gustar tanto a los numeritos, que luego haya que mirar despacio la letra pequeña.

En la trasera observamos dos entradas (L y R), salida directa, entrada de sidechain, de key y las dos salidas, todo ello por canal. La fuente de alimentación, interna, dispone de conector IEC.

EN MARCHA
La primera sensación es visual y no es otra que el buen efecto estético de los medidores, luces y el reflejo de estos sobre el bruñido aluminio. El ruido propio es bajísimo y no parece que lo hayamos insertado. Por ello disparo una primera señal estéreo sin masterizar y me pongo manos a la obra buscando un apretado general a toda banda al mejor estilo plug-in y descubriendo que quizá no sea ésta la mejor aplicación porque, dando buenos resultados, me resultó difícil conseguir que no se me fuera la mezcla a cierto carácter oscuro. Me pedía continuamente sobrexcitar la mezcla previamente para que no se me aplastase la imagen estéreo que tan controlada tenía en un principio. Al respecto hay que decir que el CLX da sopas con onda a algunos masterizadores como el Foscusrite Platinium, que cuesta tres veces más y seguramente valga algo menos.

El CLX440 da un resultado claro y bastante correcto en voces, donde ayuda mucho el control de tipo de detección (RMS/PEAK) y aceptando de buen grado altas compresiones aunque siempre utilizando tiempos relativamente más cortos de lo habitual. El expansor es realmente útil corrigiendo esas "vocecillas" que se ocultan tras una banda brutal. Con percusiones, el resultado es realmente bueno, mejor en el trabajo de caja y timbales agudos que con bombos muy graves, donde con un tiempo de caída largo nos encontrábamos con una tendencia al bombeo. En el uso con bajos es donde encontramos el primer tropezón, observando un claro cambio de cromatismo favorable, en el caso de interpretaciones duras o con púa pero de todos modos en contra de la filosofía que ha de tener este tipo de aparato.

En directo los defectos del CLX 440 son menos obvios. Su uso es intuitivo, cómodo y muy completo, muy superior a aparatos analógicos de precio similar y hasta mayor. Aquí usé más la sección del expansor, divirtiéndome bastante y descubriendo una gran funcionalidad, lo que lo convierte en el ideal para equipos de alquiler de tipo medio alto y orquestas.

Esta diferencia de calidad de uso es lo que nos lleva a comprender por qué no existen salidas ni entradas digitales en un aparato de arquitectura digital, por lo que entendemos que el destino del mismo es claramente el directo. El hecho de que cada canal se componga de una señal estéreo está más forzado por el uso de convertidores digitales de configuración estéreo.
Es de señalar la poca tendencia al bombeo y la respiración del compresor, lo que hace del CLX 440 una herramienta barata pero de grandes prestaciones. Si bien no es el ideal para un estudio profesional de primera línea, sí es un complemento perfecto para racks de dinámica que ahora se encuentren pobres o poblados de productos de muy baja calidad, donde nuestro compresor será el paso de la noche al día.

No es excusa, por lo presente, encontrarnos sin dinámica en la mayoría de pequeños clubes de música en directo. Alesis ha demostrado que existen complementos accesibles y completísimos en el mercado y desde ahora al alcance de casi cualquier economía.No es excusa, por lo presente, encontrarnos sin dinámica en la mayoría de pequeños clubes de música en directo. Alesis ha demostrado que existen complementos accesibles y completísimos en el mercado y desde ahora al alcance de casi cualquier economía.

En el home studio el CLX 440 se presenta como una buena opción en la sección analógica a la hora de hacer tomas. Sin embargo, no tan necesario si analizamos la forma de mezclar de hoy día, donde los plug-ins son los reyes.

CONCLUSIONES
La mayoría de las conclusiones os las he descrito ya, me queda únicamente volver a recordaros dónde y cómo gastáis la pasta. Dependiendo del destino de este aparato encontraréis un mundo completo de posibilidades diferentes y como veréis en mi valoración final, el CLX 440 da mucho por cada euro gastado. No es lo mejor pero no es tirar el dinero.

La verdad es que si hubiera dispuesto de algo así hace diez años me hubiera hecho feliz ya que los aparatos similares costaban cientos de miles de pesetas. Al día de hoy, muchos técnicos se merecen que sus empresas reciclen todos los composer y similares por un CLX 400. No es tan caro…

 

 

Revista ISP Música ®