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Genelec 8050. Un producto legendario.

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Genelec8050A

La importancia de la escucha en un estudio de grabación (profesional o "doméstico") es esencial cuando el objetivo es conseguir productos de calidad. Seguro que no estoy diciendo nada desconocido. Ante la ausencia de un "monitor estándar" (el mercado está repleto de soluciones a cuales más variopintas) la proliferación de modelos permite que cada uno se amolde a sus necesidades "acústicas" con su monitor perfecto.

Habrá quien demande de un sonido contundente y bien equilibrado en la banda media para un preciso control de las guitarras más eléctricas; o de una mejor respuesta en baja frecuencia cuando debe dominar la música electrónica. Para unas vocales más dúctiles, habrá modelos adecuados, y así aplicado a cada uno de los casos. Cada estudio, con su monitor. Pero no por ello debemos restar importancia al monitor, ya que es el elemento clave en muchas decisiones sonoras. Su fidelidad debe ser absoluta, y es de los pocos elementos electrónicos y acústicos en los que debemos confiar ciegamente.

Cuando hablamos de monitores, a muchos les aparece el nombre Genelec en mente. Y cuando se habla de Genelec, se habla de monitores activos. Esta marca, popular por sus éxitos constructivos en monitores de estudio (quien no conoce los monitores 1039A, por ejemplo), también se caracteriza por sus sistemas de auto-bi-amplificación, es decir, la construcción de un monitor de dos vías con doble amplificación (una por vía/altavoz) que demanda sólo de la entrada de señal sin amplificar. Además de un importante ahorro de espacio, la configuración y puesta en marcha de un monitor activo resulta mucho más fácil, pues se eligen todos los componentes electrónicos y se ajustan a una determinada configuración. Genelec ha sido de esos sellos que han conseguido una de las mejores sinergias entre su electrónica, su construcción de caja y elección de transductores, ofreciendo unos monitores compactos, eficientes y, lo que es más importante, fiables.

La serie 8000
"Renovarse o morir". Supongo que ante esta imperativa realidad, el fabricante presentó recientemente la nueva serie 8000, basada en sus principios tan exitosos pero con más que evidentes cambios. El objetivo, cómo no, evolucionar su "estándar" para ofrecer más de lo que estábamos acostumbrados.

Genelec 8050A ispmusica

El primer cambio significativo es evidente: el recinto. Acostumbrados a sus cajas de maderas, de sencillas líneas (personalmente atractivas) y acabados limpios, esta nueva serie utiliza el aluminio, las curvas y los colores oscuros como elemento estético principal. Ni una sola línea recta, ni un solo ángulo recto. Claro que esto no es gratuito, no es una evidencia sólo estética. La anulación de los bordes reduce algunas difracciones, lo que mejora la propagación del sonido al evitarle algunas de las distorsiones constructivas básicas. El tweeter saca provecho de uno de los avances de la marca: el DCW (Directivity Control Waveguide, o control de la direccionalidad de la forma de onda), que no sólo controla la respuesta en frecuencia del espectro superior de la onda sonora, sino también la eficiencia del transductor e incluso la imagen estéreo.

Otra "mejora" evidente es el puerto bass-reflex. Acostumbrados a esas dos muescas frontales que flanqueaban el tweeter, cuando uno ve una de estas novedosas cajas de Genelec llega a afirmar: "no hay bass-reflex". La verdad es que sí, aunque el puerto está discretamente oculto en la parte posterior de la caja, bien camuflado al aprovecharse de esa amalgama de curvas que caracterizarán las 8000. Pero habituados a los puertos "lineales", esta vez nos encontramos con un tubo curvado descendente que va en busca del recinto interior de bajas frecuencias. El objetivo es como el de todos los puertos de este calibre: extender la respuesta en frecuencia y hacer innecesario el uso de un sistema de refuerzo de graves adicional.

Estos dos cambios tan evidentes no restan sentido ni uso a las cajas. De hecho, los habituados con cajas Genelec nos encontramos a gusto con esta nueva serie 8000, pues hereda todo el sistema de ajuste y configuración de las anteriores series y la versatilidad en conexión, incluyendo la bien deseada entrada balanceada vía XLR.

El considerable peso de la caja permite que la misma actúe como bloque de masa para una mejor dispersión de los sonidos graves, aunque viene con una base de goma (también redondeada) que facilitará su colocación en sobremesa.

Lo que dice que ofrece
Todo lo que hace Genelec no es gratuito. O eso es lo que se desprende viendo sus realizaciones. Ya he comentado que su nueva estética no es sólo un lavado de cara "a lo moderno". El fabricante lo justifica para una menor difracción de caja. La robustez del aluminio, el nuevo puerto de graves, o el uso de transductores de baja frecuencia y baja distorsión tampoco son elementos menospreciables.

El modelo analizado es el 8050, el “top de gama” de la serie actual, con dos canales de amplificación de 120 y 150 W capaces de conseguir hasta 120 dB de presión sonora (una brutalidad). Puestos a repasar brevemente la serie, también encontramos la 8040, con 90 W y 115 dB SPL o el más compacto 8030A (la versión “redonda” de los conocidos 1029, 1030 y 1031), también de dos vías pero menor potencia y prestaciones.
Centrémonos en nuestras invitadas, las portentosas y bien equipadas 8050. Dos vías, con sendos canales de amplificación. Entrada de señal vía XLR balanceada o sin balancear vía RCA. Ajuste de sensibilidad de entrada y varios cortes de frecuencia y ecualización ya típicos en los antiguos (aunque no por ello descartables) modelos de la marca.

Genelec8050backLos instalé en los estudios de grabación Bucbonera en Caldes de Montbuí, y conté con la ayuda de su ingeniero Tomás Robisco. Posición y situación adecuadas para "nearfield", que en nuestro idioma conocemos como campo cercano. Y el objetivo tan fácil como evaluar sus prestaciones como monitor de estudio.

Al equipar sus propias etapas de potencia no únicamente ganamos en prestaciones. De hecho, se supone (y de esto sí estoy seguro), que el fabricante ha adecuado la amplificación a las características de cada altavoz, pero lo que también es importante, y al filtro divisor. Uno de los logros de Genelec es un perfecto diseño de este filtro divisor o crossover, como por ejemplo advertimos en su nueva serie HT (Home Theater), diseñada para el mercado doméstico, que hacía incapaz percibir problema alguno en la frecuencia de corte. Conseguir una linealidad en frecuencia perfecta es bastante difícil, pero sobre todo en ese lugar donde hay un corte obligado. Las pendientes de cada vía deben permitir una restitución del sonido que no haga percibir ni adición ni supresión de frecuencias. En función del orden de los filtros aplicados, esta zona está más o menos extendida sobre el eje de frecuencias, dando más o menos problemas.

Conectamos la pareja Genelec a una salida de previo de un sistema ProTools. Gracias a la posibilidad de utilizar dos sistemas de escucha, no nos deshicimos de otra pareja más conocida por el ingeniero de sonido del estudio, que nos sirvió sólo como punto de referencia (utiliza cajas Dynaudio).

Dejando cada caja en su valor de fábrica (es decir, sin curvas de ecualización) y ajustada la sensibilidad sonómetro en mano, la primera sensación es de una compresión evidente en las bajas frecuencias y un agudo poco definido. Momento para utilizar la configuración de la caja, resultando en una reducción de -4 dB tanto en presencia como caída de graves, y en la zona de agudos una presencia de +2 dB pero una leve reducción en la curva. Esto permitió que consiguieran algo más de dinámica, pero los graves siguieron algo borrosos y a los agudos les faltaba la precisión necesaria para conseguir una imagen estereofónica quirúrgica. Otro de los problemas evidentes era una mayor presencia de los sonidos entre los 300 y 400 Hz. Esto hace que la concepción final del audio sea mucho más nasal.

Hasta el momento la música utilizada era pop melódico y alguna que otra pieza acústica. Donde las Genelec encontraron uno de sus aliados más afines fue con música electrónica. Al tener un control más preciso de los sonidos graves nuestras invitadas consiguen un golpe de efecto también contundente. La zona alta, que en este estilo musical tiene tendencia a brillar demasiado, queda muy bien acoplada con los siempre presentes medios de la mayoría de "instrumentos" electrónicos.

Conclusión
Cuando pensábamos que la sala de escucha era responsable de estos resultados, decidimos probar otras configuraciones (en este mismo espacio hemos probado las JBL), lo que nos permitió verificar que teníamos control absoluto de la sala. Las Genelec "modernas", con su chasis de aluminio y formas seductoras no convencen por su compenetración entre las diferentes frecuencias a reproducir (esa precisión tonal entre agudos y graves, con unos medios en su justa correspondencia), sino por la necesidad del ingeniero de turno de trabajar cómodo con un recinto que tiende a comprimir la señal y difuminar levemente la escena sonora.

Como sistema autoamplificado otorga a su poseedor la posibilidad de una instalación más limpia, rápida y sencilla. La cantidad de energía que su sistema de amplificación entrega a los transductores resultan más que suficientes incluso para el ingeniero más sordo.

* Precio: 1,350.20€ (unid) Banco de pruebas 8050A
* Otras referencias disponibles: 8030A: PVP - 470.20€ (unid.) y 8040A: PVP - 770.20€ (unid.)

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