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Shure SM27. El primer condensador de 1’’ de la mítica línea.

La gama de productos SM de Shure no necesita presentación. Cuando alguien habla de un 57 o de un 58, todo el mundo sabe a qué hace referencia. Probablemente, esos micros sean dos de los más utilizados en toda la historia, tanto en estudio como en directo. Y no es de extrañar, habida cuenta de que son absolutamente confiables, robustos y con una excelente relación calidad / precio. Shure cuenta, además, con otras tres líneas de micrófonos: PG, BETA y KSM. Estas familias de productos son también ampliamente conocidas y, de todas ellas, la KSM es la que incluye los micros más selectos del fabricante. Éstos se caracterizan por una acabado que suele ser plateado/dorado (champagne), situándose modelos como el KSM 44A, KSM 42 o el KSM 32/SL en lo alto de la línea.

El micro que nos ocupa, el modelo SM27, es el sucesor del KSM27 (ahora descatalogado), un micrófono que pertenecía a la gama de productos premium de Shure, y que ha sido rediseñado para poder llevar con orgullo el distintivo “SM”. Se trata de un micrófono de condensador de diafragma de una pulgada, cardioide side-address, que pretendidamente ofrece las bondades de la línea KSM, a la vez que aporta la solidez que se espera de un SM.

El modelo ha cambiado el acabado plateado por el negro mate (para facilitar su uso en aplicaciones de directo), y se convierte en el primer condensador de gran diafragma de la mítica gama de productos.

Características
El cambio de color no es la única transformación que ha experimentado el 27. Para el nuevo modelo, Shure quería mantener las características técnicas de la versión KSM, a la vez que se mejoraban otros aspectos al pasar a la SM. Frente al KSM27, el SM27 ofrece un rango dinámico más amplio (123,5 dB, casi 6dB más), un SPL máximo más elevado (148 dB con el pad) y un ruido propio de 9,5 dBA, lo que le otorga una relación señal / ruido de 84,5 dB (ver la tabla 1 para comparar ambos modelos).

La respuesta en frecuencia del SM27 es inicialmente idéntica a la de su antecesor (ver figura 1): cuenta con un comportamiento lineal a lo largo de todo el espectro (20 Hz – 20 kHz), con tres realces situados en torno a 60 Hz, 6k Hz y 12 kHz.

Las medidas de la figura 1 se corresponden a una distancia de 60cm.

Durante las pruebas se pudo apreciar que el micro permite jugar cómodamente con el efecto proximidad, ya que el realce en graves aumenta lógicamente al acercarse al micro (recordemos que el patrón es cardioide), pero no de una forma exagerada. Hablando del patrón, es el resultado (ver figura 2) de combinar la señal proveniente de dos diafragmas de Mylar, de una pulgada de diámetro y 2,5 micras de espesor. La polarización se hace con alimentación phantom de 48v, y se logra gracias al espolvoreado en oro del diafragma.

La electrónica es clase A sin transformador, e incorpora un filtro subsónico para eliminar las frecuencias por debajo de 17 Hz.

El micro también dispone de un pad de atenuación de 15dB, y de un filtro paso alto de tres posiciones, accionables mediante dos pequeños switches. La primera posición del filtro lo desactiva, la segunda se denomina “corte” y ofrece -18 dB/octava por debajo de 80 Hz, y la tercera es “Roll-Off”, con -6 dB/octava por debajo de 115 Hz.

Acabado y accesorios
El acabado del SM27 es en negro/gris charcoal, y ofrece la solidez que se espera de un micro SM. El logo de Shure y el símbolo de cardioide marcan el lado más sensible del micro, y en el extremo opuesto se sitúan los switches para el pad y el filtro paso alto.

Para facilitar el uso general del micro, el SM27 cuenta con un sistema de rejilla triple alrededor del diafragma, diseñado para ayudar a reducir de manera efectiva los ruidos plosivos. Ciertamente, durante las pruebas se pudo comprobar que el sistema incluso podría salvar la sesión en caso de que no hubiera un filtro antipop, aunque para algunas voces más conflictivas sí sería necesario emplear uno.

Dentro de la funda en que se ofrece el micro –la clásica funda fuertemente acolchada de Shure–, se incluye también el soporte para el pie de micro. Se trata de una pinza de metal (del mismo color gris oscuro) que se une al micrófono mediante un anillo enroscable, y que permite colocar el SM27 en distintas posiciones de manera sólida y cómoda.

No cuenta con antivibratorios, pero lo cierto es que el fabricante indica que el sistema antivibración interno del micro es muy efectivo, y de nuevo durante las pruebas se pudo comprobar que así era. Para aplicaciones que sí necesiten de un sistema antivibración adicional, la pinza modelo A27SM se vende por separado.

En acción
Parte de las pruebas se realizaron durante la grabación de un tema de corte punk-rock. Inicialmente, se colocó el micro como overhead mono en la batería, centrado sobre el kit y a unos 90 cm de él. Inmediatamente se pudo comprobar el realce en agudos que aparecía en la respuesta en frecuencia. Debido a que el estilo del tema obligaba a una batería ruda, con muchos platos, el realce del SM27 hacía que éstos sonasen algo duros en la posición de estado sólido del previo. El SM27 se había conectado a un Universal Audio 4-710, que cuenta en cada uno de sus cuatro canales con posición estado sólido y válvula, así como un compresor inspirado en el mítico 1176. Al pasar a modo válvula y “apretar” un poco más el previo, la dureza aparente de los platos desapareció, dando paso a un sonido más cálido, pero bien detallado y balanceado en cuanto a graves y agudos.

El siguiente paso fue probar el micro en la parte frontal del kit, como micro de sala mono. De nuevo, el realce se antojaba algo duro, pero el cambio a previo de válvula aportó un sonido de sala balanceado, claro y definido. Esa particularidad en la respuesta en frecuencia permite que el SM27 también pueda ser usado como un único micro de bombo (externo), ya que proporciona un sonido redondo y con ataque.

Durante la grabación de guitarras eléctricas, el micro no destacó especialmente, debido de nuevo a que las ya de por sí duras guitarras necesitaban otro tipo de micro (finalmente se empleó una combinación de dinámico y de cinta). Sin embargo, es muy posible que el SM27 pueda resultar muy adecuado para sonidos limpios de guitarra, colocado algo alejado del cono para captar una combinación de sala y ampli.

Donde de nuevo destacó este micrófono fue en la toma vocal, ya que el realce en agudos, combinado con el efecto proximidad, marcado pero no exagerado, proporcionaba el carácter provocador que la voz necesitaba en este tema.

En cuanto a las características mecánicas, a lo largo de todas las pruebas se pudo apreciar que el sistema interno antivibración cumplía perfectamente con su cometido. Por su parte, la pinza permitía ajustar firmemente el micro en distintas posiciones, sin necesidad de hacer demasiadas florituras, algo que resulta siempre de agradecer. El pad resultó útil en alguna de las pruebas, y la opción de filtrado paso alto en dos posiciones distintas es un detalle que permite ajustar bien la respuesta del micro a distintas situaciones.

Conclusiones
El SM27 merece por derecho propio llevar las siglas SM. Basta cogerlo para notar la sensación de solidez que transmite, sin duda una de las características que definen esta línea de productos. Solidez en cuanto a acabado, pero también en lo que se refiere a sonido, manejabilidad y accesorios. Los switches operan de forma silenciosa, y la pinza que acompaña el micro permite colocarlo y olvidarse.

Se echa en falta la posibilidad de cambiar el patrón polar cardioide a omni / figura de ocho, ya que aumentaría las posibilidades del micro. Parece que esa opción se reserva a las líneas de producto superiores.

La respuesta en frecuencia es plana, y los realces en agudos provistos otorgan lo que a veces suele denominarse “transparencia” al micro, aunque en según qué ocasiones puede resultar en un sonido ligeramente duro. Nada que no pueda arreglarse emparejando el micro con el previo adecuado, pero hay que tenerlo en cuenta si se quiere comprar un micro todoterreno, ya que quizá en algunas aplicaciones el carácter del SM27 puede no ser lo más conveniente. Con esto quiero decir que quizá no es el mejor micro si quieres adquirir tu primer y único micro de condensador de diafragma grande del que dispondrás por el momento para tu estudio, pero sin duda es una herramienta muy valiosa de la que echar mano para proporcionar de manera inmediata ciertos colores. En este sentido, si se dispone de otros micros en el cajón, muy aconsejable añadir un SM27 al arsenal.

Pensado desde el punto de vista del directo, el micrófono es robusto, y el mencionado carácter puede ser de gran ayuda en estas situaciones. Si además se trabaja tanto en directo como en estudio, el SM27 parece ideal, ya que sin duda permitirá operar en ambos campos cómodamente.

En resumen, un gran micro –como no podía ser de otra forma viniendo de Shure– que quizá no presenta la versatilidad de otros en cuanto a carácter, pero que por el contrario puede doblarse en aplicaciones de estudio y directo, gracias a su solidez, opciones y buen sonido.

Especificaciones técnicas
Patrón polar
Cardioide
Impedancia
150 Ohms
Sensibilidad (1 kHz, circuito abierto)
-37 dBV/Pa (1 Pascal = 94 dB SPL)
SPL máximo (1 kHz con 1% THD)
Carga 1000 Ohm: 133 dB (147 dB, Pad on)
Carga 2500 Ohm: 138 dB (152 dB, Pad on)
Relación señal / ruido (referenciado a 94 dB SPL a 1 kHz)
84,5 dB
Rango dinámico (1 kHz)
Carga 1000 Ohm: 123 dB
Carga 2500 Ohm: 128 dB
Common Mode Rejection (20 Hz - 20 kHz)
> 50 dB
Clipping Level (20Hz-20 kHz at 1% THD)
Carga 1000 Ohm: 1 dBV
Carga 2500 Ohm: 7 dBV
Ruido propio (típico, equivalente SPL, A-weighted)
9,5 dB
Peso neto
642 g
Switch
Atenuador: -15 dB
Paso alto tres posiciones: plano, -6 dB/octava por debajo de 115 Hz ó -18 dB/octava por debajo de 80 Hz.
Alimentación
48 Vdc phantom, 5,4 mA

 

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