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PRODIPE micros, kit baterías

Uno de los grandes retos en este tema del microfoneado resulta ser, precisamente, el de llevarlo a cabo en una batería acústica, algo intrincado y bien peliagudo. Esto viene a ser bien comprensible si tenemos en cuenta que, habitualmente, casi cada elemento del kit de percusión precisa de un micrófono que (en principio) capte sus vibraciones. Como evidentemente se podrá suponer, llevar esto a buen puerto, con cierta calidad y fortuna en la captación sonora, no resultará cuando menos nada barato; aunque hoy por hoy existen en el mercado concepciones orientadas a este propósito, tan dignas y económicas que talmente dan la impresión de que los olmos ya dan peras. Les aseguro que no estoy exagerando en absoluto, me tengo por bastante perfeccionista y cuando afirmo algo como lo que aquí acabo de rubricar no lo hago, de ninguna de las maneras, en vano. Tanto sonorizadores como baterístas, cuando menos, están pues de enhorabuena.

Kit microfónico para batería Prodipe DM8
Este set de micrófonos ofrecido por PRODIPE viene presentado en un maletín de muy buena factura (muy chulo) y de una resistencia o rigidez fuera de toda duda; ideal para el transporte y protección de los micros en él incluidos. Una vez abierto este contenedor, tendremos a la vista nada menos que ocho micrófonos diseñados (teniendo en mente los instrumentos de percusión) por los ingenieros de Prodipe y avalados por Claude Salmieri, quien además contribuyó activamente en su concepción a todos los niveles. Contamos así con:

Un DM8-KD – Para captación del Bombo.
Un DM8-SD I – Para la caja o redoblante.
Tres DM8-SD – Para los timbales.
Y otros tres DM8-C – Para el Charles, los platillos, atmósfera o ambiente.

Aunque, naturalmente, cada cual pude aplicarlos a lo que le parezca (especialmente a instrumentos de percusión), lo compruebas, y si van bien a sea cual sea el propósito, pues adelante. Como característica común de estos cuatro modelos de micrófono, decirles que todos ellos poseen un patrón de captación cardioide, o sea, son unidireccionales. Paso ahora a desglosar cada uno de estos:

Micrófono para Bombo (Bass Drum) DM8-KD
De aspecto totalmente profesional (en realidad los ocho micros lo son) contamos con este micrófono para una óptima captación del siempre poderoso sonido del bombo o cualquier instrumento poseedor de un rango de bajos extendido, tal como (valga la redundancia) el cono del ampli de un bajo eléctrico, con el cual he comprobado su auténtica valía.

La gráfica de respuesta en frecuencia de este micro presenta ciertos picos de amplitud que se encuentran centrados en las zonas de, aproximadamente, 100 Hz y 5 Khz; esto hace que el sonido del bombo se realce durante su misma captación sin necesidad de forzar (o muy poca cosa) la ecualización. El impacto y la presencia de este instrumento percusivo quedan de esta manera garantizados sin más auxilio que el de un buen peamplificador de micro.

El DM8-SD I y la caja (Snare Drum)
Un micro concebido para captar el impacto (ataque transitorio) de la caja. La gráfica de respuesta en frecuencia de este DM8-SD I refleja un realce en una banda de frecuencias comprendidas entre unos 2,5 y 10 Khz, lo que nos ofrecerá un sonido claro y brillante; mientras que en el resto del espectro que este micrófono es capaz de recoger, la curva de respuesta frecuencial es ciertamente muy lineal o plana. Durante las pruebas su comportamiento resultó ser de lo más encandilador; una pena no haber dispuesto de otro idéntico para recoger la bordonera. Ya sabéis, con la fase rotada 180 grados o en polaridad opuesta.

Los DM8-SD en timbales (Toms)
Contamos para este menester con la participación de (en esta ocasión) tres micrófonos, cuyas características técnicas vienen a ser idénticas a las del acabado de describir SD I.

Aunque observemos los mismos datos técnicos entre los modelos (SD y SD I), el comportamiento de ambos no es el mismo, ya que la curva de respuesta en frecuencia del DM8-SD difiere de la del SD I. En la curva de este micro para la captación de los timbales en la batería vemos que el realce de frecuencias se da en una banda comprendida entre unos 2 Khz y 10 Khz, mostrando además la grafica una curva más regular (en el SD I la curva de realce es algo más irregular); por otro lado, hay que tener bien presente que este SD y su colega SD I son dos micros de distinta concepción; orientados cada uno a una labor específica. Estos DM8-SD pueden resultar igualmente ideales para recoger las Congas, los Bongos, etc.

El DM8-C y los agudos en la batería
Tres DM8-C son también ofrecidos en este set microfónico de batería. En esta ocasión tenemos que estos son capacitivos o de condensador, en contra del resto del set donde, como ya se ha visto, eran dinámicos. Estos DM8-C están concebidos para una óptima captación del Chaston y los platos, es decir, que aquí tenemos los micros de ambiente (Overheads).

Pueden observar en el cuadro adjunto cómo el DM8-C extiende su rango de captación en altas frecuencias bastante más que sus acompañantes de set; no se pierdan, además, su aguante ante envites de altos SPL (niveles de presión acústica) sobre su cápsula. La alimentación fantasma (Phanton Power), al igual que en cualquier micrófono de condensador, es más que necesaria, obligatoria. Atendiendo a la gráfica de respuesta en frecuencia confeccionada para este micrófono, se observará un realce efectivo de altas frecuencias, comprendidas entre unos 2,5 Khz y 12,5 Khz; por debajo de 2,5 Khz la respuesta del micrófono va decayendo progresivamente (entra en pendiente de atenuación), lo que nos ofrece una idea bien clara de hacia qué labor está orientado. En esta curva de respuesta se puede también apreciar un ligero pico (unos 2 dB) sobre unos 7,5 Khz, dicho de otra manera, esta es la frecuencia a la que este micrófono presentará mayor sensibilidad. He de mencionar, por lo llamativo, el hecho de que la gráfica polar confeccionada para estos DM8-C muestra una regularidad y precisión casi absoluta, algo poco común en micrófonos de este rango de precios, indicativo a su vez de una esmerada construcción. Como muchos de vosotros ya sabréis, o debierais conocer, los micros de ambiente son, en buena parte, los responsables del auténtico perfil y balance tonal en una batería; no crea nadie que estos micros están ahí arriba por figurar o cosa por el estilo, pueden llegar a ser de una importancia crucial, de ahí que sea deseada una buena calidad en los mismos.

El set DM8 bajo Test
Al intervenir gran multitud de factores, no es sencillo evaluar el comportamiento real de un micrófono (en lo que a su calidad de captación se refiere), y menos aún de ocho funcionando a la vez; sin embargo, es algo que se precisa realizar ya que, a fin de cuentas, cuando llegue la hora de sonorizar vas a tener que contar, fácilmente, con incluso más de ocho micros abiertos.

Por salir de dudas, he comprobado este set de micros uno por uno con el resto de canales de mesa cerrados, o si quieres muteados; con el fin de intentar determinar su sonido real he anulado los controles de tono (0dB). Tras comprobar todo el set, no puedo decir más que mi asombro es considerable, no por lo que ofrecen sonoramente hablando (que no es poco) estos micrófonos, lo primero que se me vino a la cabeza fue su precio. El fabricante de este producto afirma, más o menos, que “un set de micros para batería de la calidad de este DM8 te va ha costar varias veces más”; de veras os cuento que no le falta ninguna razón para afirmar algo así. De entre todos los micrófonos contenidos en este set, el que más llama mi atención, es el diseñado para el bombo (el DM8-KD); es de una factura muy bella y robusta, capaz de reproducir el rango dinámico del bass drum sin ningún tipo de apuro y con una calidad sonora fuera de toda duda. También (por curiosidad), lo monté para la captación del timbal base (Low Tom); el resultado fue, una vez más, sublime. Como ya dije al principio, igualmente lo comprobé con el bajo eléctrico, con la misma buena fortuna. Estas son tres aplicaciones ideales a las que se presta el DM8-KD. Respecto a los demás micros del set, puedo contaros que cada uno cumple sobradamente con su labor, sin más. Destacar, eso sí, que la captación del Charles y los aéreos llevados a cabo con los condensadores (DM8-C) reflejan una claridad y finura digna de mención.

Abiertos ya todos los micros para proceder a la mezcla de los instrumentos de la batería, llevo ésta a cabo sin ningún tipo de problema, voy subiendo el nivel y reajustando (sólo niveles de mezcla, no tonos) y obtengo un sonido de batería purista OK. Tengan en cuenta que solamente estoy tratando con una batería, digo esto porque cuando intervengan los demás micros e instrumentos de la banda, esta forma de proceder seguramente cambiará. Por lo demás, cada uno hará sonar y coloreará el Kit de batería según le parezca, sobre todo dependiendo del estilo musical.

Todo cuanto pueda decir sobre este producto será bien poco si, como ya he mencionado. Detrás del mismo encontramos la mano de Claude Salmieri, uno de los grandes bateristas del momento, con una dilatada carrera profesional. Su firma se encuentra (literalmente) impresa en cada uno de los micros de este set. Y aunque no lo he mencionado claramente hasta ahora, este maletín repleto de micrófonos (incluye además las pinzas para los condensadores y sus respectivos paravientos) está al alcance de cualquier bolsillo por unos 300 €, sí, trescientos, algo increíble. El fruto del Olmo.

Micrófono para instrumentos PRODIPE A1
Junto con el set microfónico ya descrito, he recibido este A1 para, igualmente, proceder a su evaluación. El Prodipe A1 es un micrófono de condensador que funciona bajo el principio de gradiente de presión, tanto como decir que contamos aquí con un micrófono de velocidad. Está principalmente diseñado u orientado para la captación de instrumentos de cuerda, aunque como cabe suponer, cada uno podrá usarlo a su antojo, ya que en realidad cabe tildar a este A1 como de polivalente o ampliamente versátil. Su patrón polar de captación es unidireccional y su respuesta en frecuencia resulta excepcionalmente plana o lineal en la mayor parte de su rango de captación, presentando ligeros picos de amplitud en, aproximadamente, 30 Hz, 2,5 Khz y una banda comprendida de entre 6 Khz a 10 Khz. También incorpora un microinterruptor con el que podemos habilitar un filtro de atenuación en bajas frecuencias, centrado éste en 100 Hz y con una pendiente de actuación de 12 dB por octava.

En esta ocasión he probado este micro con la voz, y debido a su amplio rango frecuencial también lo he puesto a captar el bajo eléctrico; en ambos casos el resultado fue muy bueno, si bien para estos dos menesteres he tenido que retocar (atenuar) un poco la ecualización de los agudos en mesa, especialmente en su uso con la voz, más que nada por prevenir algún acople desagradable a la vez que evitar un siseo excesivo, aunque esto último ya será cuestión de gustos o necesidades. Además, en el caso del bajo, por ejemplo, tanta extensión por parte de este micro en altas frecuencias no es estrictamente necesaria. Esto viene a indicar que este A1 es bien capaz de restituir (debido a su amplia respuesta en frecuencia) rigurosamente instrumentos de cuerda, tales como desde el violín hasta el contrabajo, tal y como afirma el fabricante. Aunque no lo haya probado con tales instrumentos, no se me ocurre poner en duda la valía de este micrófono en las mencionadas funciones. Debido al aguante que presenta ante altos niveles de presión acústica, igualmente resulta indicado para la captación de instrumentos de alta energía, tal como pueda ser la trompeta. La regularidad de su patrón de captación es, asimismo, irreprochable.

Resumiendo
Tal vez haya quien piense que me excedo en la valoración de los productos en este artículo descritos; sin embargo, yo no estoy plenamente convencido de no haberme quedado corto. Tengan bien en cuenta que estamos tratando con elementos de un determinado segmento de precios, en consecuencia ¿qué conclusión sacar? Si eres el afortunado poseedor de, por ejemplo, algo como un 57 para tu caja, no seré yo quien te recomiende sustituirlo por un SD I, aunque seguramente ya sabrás del coste del susodicho, y no digamos ya un D12. No sé si me he explicado bien, aunque creo que sí. Únicamente deciros, para finalizar, que sólo con ver el maletín del este set microfónico DM8 abierto, y sí tenéis ocasión sopesar sus micros, ya os dará que pensar.

Agradecer a Dani la colaboración con su TAMA, herrajes y demás, como la paciencia que mostró durante el transcurso de las pruebas; buen mareo le metí. Para más información acerca de los productos PRODIPE podéis.

 

 

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