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Como grabar .... la bateria (I)

Comenzamos una serie de artículos con el objetivo de introducir a los más profanos en el gran arte de la grabación acústica de diferentes instrumentos. Abordaremos todo ello desde diferentes aspectos, como los clásicos musicales y técnicos, para entrar también en los psicológicos que nos ayudan a conectar, como técnicos, con el músico y, de esa forma, poder sacar lo mejor de él. Es vital conocer los diferentes aspectos introductorios de cada instrumento para que nuestro enfoque sea musical, entendiendo cómo actúan, su función en la banda y su presencia en la grabación que vamos a realizar. SIEMPRE
A su vez, todos los consejos que podemos dar los deberás tomar siempre como introductorios, porque las variables son casi infinitas. El estilo musical, el tipo de instrumento, el músico, la sala, la microfonía, el ruteo de señal, el sistema y técnica de grabación, los procesos anteriores o posteriores (ecualización, compresión, etc.) que afecten a la señal, el arreglo musical y la experiencia del músico y del técnico, son los que harán diferenciar la calidad de la grabación.

NUNCA
Nunca tomes los consejos que puedas leer o recibir como verdad única, sea quien sea quien te los dé. Si incluso la temperatura o la humedad pueden modificar una grabación entre un día y otro como para tener como axioma único que, por ejemplo, “... el bombo debe tener un recorte de -1,5 db en 400 Hz y un pico de +2db en 5 kHz....”, citados los aspectos del punto anterior. Sin embargo, experimenta iniciando el proceso a partir de ellos.

LA BATERIA. Introducción al instrumento.
Este instrumento es, posiblemente, uno de los más complicados de grabar por diferentes aspectos. Desde el punto de vista musical, se compone de diferentes elementos capaces de generar una gran intensidad de sonido, con una gran dinámica, emitiendo sonidos sin pitch definido. La disposición tan cercana de todos sus elementos hace que la resonancia de uno afecte al resto, haciéndoles vibrar por simpatía.

Desde el punto de vista técnico, la batería se extiende casi por completo en el rango de frecuencias audibles. De los sonidos más graves emitidos por el bombo (BD) al brillo y la claridad de los platos y su transparencia en la sala en la que realicemos la grabación.

ENFOQUE DE LA GRABACION
El aspecto inicial y esencial que debemos tener en cuenta es saber qué estilo musical vamos a grabar. A partir de ahí, hay que realizar una prospección de ejemplos grabados que sean los más cercanos a la estética del grupo. Con esos ejemplos deberemos fijarnos en el timbre y tipo de afinación de cada elemento (BD, SD, TOMs, OH, ROOMs), y la relación de volumen entre ellos que, a su vez, estará relacionado con la estética e instrumentación del tema a grabar.

Ten en cuenta qué elementos va a utilizar el batería. Imagina que trae un kit completo, se realiza todo el proceso (afinado, microfoneado, ruteo, etc.) y cuando el batería realiza la primera toma nos damos cuenta de que sólo utiliza BD, SD y HH. ¡El resto de micrófonos y de trabajo no ha servido de nada!

Otro aspecto vital es si la grabación se va a realizar conjunta o separadamente con respecto a sus diferentes músicos y, a su vez, de cuántas salas disponemos. Hay estudios profesionales que disponen de varias, y en el caso de que en el grupo vayan a tocar todos a la vez se conseguirá total independencia de los diferentes sonidos. Si todo el grupo va a estar en la misma sala, la disposición de la microfonía también deberá tener en cuenta este aspecto.

Por lo tanto, en la entrevista previa que hemos tenido con el grupo en general y con el batería en particular, éstos son aspectos que deberemos conocer. En el caso de este artículo, se supone una grabación de batería independiente del resto de instrumentos.

Afinación
Uno de los consejos que sí debemos siempre tener en cuenta es: teniendo una buena fuente de sonido, tendremos una mejor grabación siempre que el resto de los procesos sean iguales. Esto significa que nos tenemos que preocupar en extremo por el sonido generado por el instrumento en cuestión.

En nuestro caso, hagamos que el batería venga a la sesión de grabación con parches nuevos en los elementos de su batería y que afine el instrumento una vez que éste haya adquirido la temperatura del espacio de grabación que, a su vez, deberemos mantener de forma estable. La afinación se tiene que estabilizar, por lo que este proceso puede llevar varias horas.

Situación del instrumento en la sala
El tamaño de la sala y la disposición del instrumento en ella influirán decisivamente en el resultado. Intenta poner el kit de batería no paralelo a las paredes y lo más alejado de ellas que sea posible. Si la sala tiene paredes estrictamente paralelas (podemos medir las dimensiones) será fuente de resonancias (ondas estacionarias) y de slap backs, que deberemos romper con elementos difusores como pantallas o moquetas.

El kit es preferible que se sitúe sobre una alfombra. Además de evitar su desplazamiento debido a la ejecución del músico, elementos como los TOMS o la caja (SD) miran directamente al suelo y el rebote de sonido que obtenemos de él se colará también a los micros, pudiendo provocar sonoridades demasiado brillantes o extrañas.

Antes de desplegar un solo pie de micro debemos escuchar cómo suena la batería. Equilibrio en el sonido y timbre de los elementos, afinación global y relación de afinación entre piezas, elementos extraños que puedan vibrar como pies de platos u otros herrajes. Todo ello debe estar lo suficientemente equilibrado, por lo que es preferible dedicar una hora a esto que un día entero a utilizar puertas de ruido o editar todo ello en nuestro DAW.

Diferentes enfoques en la microfonía
Cada técnico tenemos diferentes enfoques y/o técnicas preferidas, obtenidas a partir de la diferente experiencia y ámbito de trabajo. Sin embargo, se pueden definir tres formas clásicas en la toma de sonido. Genérica, multimicrofónica y mezcla de ambas.

TOMA DE SONIDO GENÉRICA
A partir de la utilización de pocos micrófonos de condensador, a ser posible de gama alta, tanto de diafragma pequeño como grande, obtenemos un enfoque purista, muchas veces utilizado en estéticas musicales como el jazz más acústico, o la música clásica, donde se busca la pureza de los sonidos más naturales.

Algunos de los micros a utilizar pueden ser el Neumann U87, Neumann TLM170, Neumann TLM103, Neumann KM184; AKG C414, C3000B, C4000B, C1000S y C451; Audix SCX-1; Sennheiser E664; Audio Technica AT4033 y AT4040; Royer 121; DPA 4011ª.

Los patrones polares de los micros a utilizar tienen que ser de tipo cardiode, no muy cerrados, dado que debemos captar una imagen sonora amplia. En general, la respuesta en frecuencia de los micrófonos de condensador tiende a ser muy plana, por lo que son muy fieles a la fuente de sonido. En cualquier caso, este es un aspecto básico a tener en cuenta en la elección de este tipo de micros. Aunque no dispongas de ninguno de esos micrófonos, consulta sus características técnicas y saca conclusiones para poder realizar una posterior compra con criterio.

Colocación de micros
Con uno o dos micros para toda una batería, ¿dónde los ponemos? Existen diferentes enfoques. Veamos los más comunes.

1 micrófono mono.

1 micro mono opción A: preferible de diafragma grande, como un Neumann TLM170 o un AKG 4000. En frente de la batería, distanciado unos 2m del bombo, a la altura del HH y ligeramente apuntando hacia donde se sitúa la SD y el HH.

1 micro mono opción B: mismo micrófono. Encima de la cabeza del batería (2,5m o 3m de altura), apuntando al kit de forma global. El micro y el batería miran en la misma dirección.

1 micro mono opción C: mismo micrófono. Encima de la cabeza del batería (2,5m o 3m de altura), apuntando al kit de forma global. Si hay más instrumentos sonando en la misma sala, la opción B pero en este caso enfrente del batería de forma que éste ve el micrófono.

1 micro mono opción D: no siempre disponemos de micros de gama alta. Una opción económica a la vez que útil es utilizar un Shure SM57 o SM58 situado encima del BD apuntando a la SD. Obtendremos un sonido pleno y balanceado de BD, SD y HH.

1 micrófono estéreo o 2 micrófonos mono.

En esta opción se nos plantea la pregunta de cúal ha de ser la mejor opción a elegir. Es preferible tener dos micros mono (emparejados de fábrica a poder ser) que uno estéreo, simplemente porque teniendo los dos micrófonos mono podremos crear diferentes combinaciones o emparejarlos con otros de otro tipo.
Nos referiremos por lo tanto a esta opción. Podemos disponer los micros de las siguientes diferentes formas:

2 micros en X-Y: configuración coincidente. Las cabezas de los dos micros se cruzan creando una X con 90º de ángulo. Esta configuración nos da un panorama ligeramente estrecho con mucha presencia central, pero sin problemas de fase si están correctamente colocados. Los podemos disponer por encima de la cabeza del batería (2,5m ó 3m de altura) o enfrente de él como, en el caso anterior, si está o no acompañado de más instrumentos en la misma sala. Los patrones polares preferibles serán cardiodes.

2 micros en A-B: configuración espaciada. En este caso, la distancia puede variar hasta llegar a los 2 m de distancia entre ambos, por lo que los situaremos a la altura de cada uno de los extremos del kit, también por su parte superior. Vamos a tener una amplitud del panorama estéreo muy amplia pero la relación de fase entre los dos puede ser incoherente, aunque no por ello negativa. Puede que, dada esa diferencia de fase, los elementos más graves como el BD o el TOM3 (timbal base) queden afectados, pero un tercer micro en estos elementos puede ayudar a resolver este aspecto. El patrón polar puede ser de cardiode a omnidireccional. La elección vendrá supeditada por la utilización mayor o menos de los platos.
Esta opción puede ser demasiado abierta y con falta de punch si no la combinamos con algún otro micro.

2 micros semicoincidentes: en este caso cruzaremos el cuerpo de los micros, de forma que la distancia entre sus cabezas pueda ser de entre 17cm (disposición ORTF) a 30cm (disposición NOS). Los situaremos como en la opción X-Y, por encima de la cabeza del batería. El patrón polar preferible será el cardiode. Puede ser una opción intermedia entre las otras dos, en la que también tendremos que tener en cuenta la relación de fase producida entre ellos.

En cualquier caso, la toma exclusivamente en estéreo de una batería nos va a dar una visión panorámica más o menos amplia del instrumento, pero en la que no podemos pedir un punch extremo de cada uno de los elementos de forma individual. La toma resultante, por otra parte, será muy natural y balanceada, propia de estilos acústicos.

La colocación de los micros significa escuchar atentamente desde el Control Room, haciendo todos los ajustes necesarios de posición de éstos con respecto al kit de batería, hasta obtener un sonido equilibrado tanto en volumen como en timbre, por lo que debemos estar dispuestos a dedicarle varias horas.

Necesitaremos varios artículos para ver la cantidad de opciones que nos depara el microfoneado y grabación de este instrumento, que, como en pasados artículos se ha comentado, puede llegar a ser más del 60% del éxito de nuestra grabación, dada la importancia y presencia de este instrumento en los diferentes estilos musicales.

Definiciones

  • Intensidad: Potencia acústica del sonido en cuestión. Comúnmente denominado volumen.
  • Dinámica: Rango de diferencia de la intensidad sonora. Distancia en dBs del sonido más tenue al más fuerte.
  • Pitch: Tono producido por una nota musical. Siempre relacionado con una frecuencia fundamental o de máxima amplitud.
  • Resonancia: Vibraciones que se producen en el instrumento y que influyen en su timbre.
  • Onda estacionaria: Dado que cada frecuencia tiene una longitud exacta, dadas las dimensiones de la sala de grabación siempre existirá una frecuencia que coincida en dimensiones con las de la sala en cuestión. Si, a su vez, esas dimensiones se mantienen constantes, dado que las paredes son paralelas dos a dos, dicha frecuencia se verá amplificada, creándose resonancias muy molestas.
  • DAW: Digital Audio WorkStation
  • Patrón polar: Diagrama de 360º que representa cómo un micrófono capta las diferentes intensidades y frecuencias con respecto a su direccionalidad.
  • Respuesta en frecuencia: Diagrama que define en el rango de 20Hz a 20 kHz el nivel de intensidad de captación de las diferentes frecuencias de un micrófono.
  • Patrón polar y Respuesta en frecuencia son dos aspectos vitales a tener en cuenta en las características de cualquier micrófono.

 

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