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Reflexiones sobre el amplificador de potencia

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Nos adentramos hoy en un capítulo que contempla, en principio, un elemento que parece a primera vista irrelevante: el amplificador de potencia. Y digo irrelevante porque en muchas ocasiones no prestamos la suficiente atención a dicho componente, una simple caja situada al final de nuestros aparatos que nos muestra unas funciones relativamente sencillas. No obstante, y dentro de la simplicidad de esta herramienta, es sorprendente la cantidad de modelos y variantes que podemos encontrar.

Amplificadores domésticos

Un amplificador doméstico debe estar diseñado para obtener con auténtica fidelidad en nuestra escucha. Esto en muchas ocasiones supone que quedan en él algunos campos vacíos, o mejor dicho poco cuidados, como, por ejemplo, el hecho de que esté protegido frente a sobrecargas prolongadas y que mantenga estabilidad ante cualquier tipo de altavoces. Estas cualidades serán las que encontraremos de una forma mejor planteada en los equipos profesionales.

Parece lógico pensar que nuestros amplificadores, ya sea en nuestro home o a nivel doméstico, no se verán obligados a soportar una fuerte tensión de trabajo, es decir, alimentar complicados altavoces durante largos períodos de tiempo.

En cualquiera de los casos, parece conveniente saber distinguir los diferentes tipos de amplificación a los que podremos recurrir para la instalación en nuestro home estudio.

Tipos de amplificador
Amplificadores clase A
Etapas de potencia que consumen corrientes altas y contínuas de su fuente de alimentación, independientemente de si existe señal de audio o no. Esta amplificación presenta el inconveniente de generar una fuerte y constante emisión de calor. No obstante, los transistores de salida están siempre a una temperatura fija y sin alteraciones. En general, podemos afirmar que esta clase de amplificación es frecuente en circuitos de audio y en los equipos domésticos de gama alta, ya que proporcionan una calidad de sonido potente, a la vez que "fina".

Amplificadores de clase B
En esta segunda clase de amplificación encontramos la peculiaridad de no disponer de corriente a través de los transistores si no existe una señal de audio presente. La propia señal de excitación polarizará a los transistores para que entren en conducción y así exciten a su vez a los altavoces.

Esta característica hace especialmente indicados a estos tipos de amplificadores en equipos alimentados por baterias, ya que el consumo está intimamente ligado al nivel de señal de entrada.

Hablando de forma genérica, podríamos afirmar que la calidad en la amplificación de estos equipos es menor y su utilización se adecuaría a aplicaciones que no requieran demasiadas exquisiteces, como pueden ser sistemas telefónicos, transmisores de seguiridad portátiles, sistemas de aviso, etc.

Amplificadores de clase A + B
Existen equipos que reciben una pequeña alimentación constante, independiente de las entradas, en suma a la que será producida en función de la señal. Es decir, contaremos con una alimentación constante mínima y además, el amplificador aumentará también la potencia que entrega a los altavoces en función de las señales de entrada que reciba.

Podriamos enumerar una larga lista de tipos de amplificador, ideados para muy distintas aplicaciones, desde radiofrecuencia hasta un largo etcétera.

De cualquiera de las maneras, no es nuestra intención pegarnos una empollada de amplificadores, aunque no venga mal esbozar el funcionamiento básico de los mismos. Por este motivo, y una vez hilvanada la silueta de lo que es el funcionamiento de un ampli, pasamos a conocer las prestaciones que debe aportar un equipo profesional.

Qué prestaciones debe cumplir un ampli profesional?
Los amplificadores más sencillos nos ofrecerán únicamente los conectores de entrada y salida. Así será fácil encontrar equipos que dispongan de un solo canal, que, a pesar de lo que parece, va a ser muy útil en el campo profesional, ya que, en el supuesto de sufrir una avería, sólo se nos vendrá abajo un canal. Por el contrario, si hubiéramos utilizado un amplificador estéreo, tras la avería o fallo nos habríamos quedado sin los dos canales a la vez. Resumiendo, los amplificadores monofónicos son aconsejables para instalaciones de varios altavoces, especialmente en montajes de directo: música, teatro, etc.


Según vamos complicando las filigranas que puede llegar a darnos un ampli, podremos encontrar potenciómetros que regulen los niveles de entrada y/o salida, medidores de niveles, indicadores de sobrecarga, interruptores de apagado de alimentación (cuando hay peligro de sobrecarga), o interruptores de puenteo que fundirán dos canales de nuestro amplificador estéreo en un único canal monofónico de mayor potencia.

Otro elemento que debemos evaluar a la hora de "ojear" nuestro ampli es su ventilación. Muchos de ellos dispondrán de equipos de ventilación que, si resultan ruidosos, pueden ser un verdadero engorro a la hora de realizar nuestras sesiones de grabación.

¿Cómo entender la ficha técnica del aparato?
Sensibilidad
Esta condición nos indica la cantidad de voltios de entrada que necesita el aparato en cuestión para producir la salida nominal máxima. Por ejemplo: (150 vatios sobre 8 Ohmios) Sensibilidad 775 mV = 0 dBu, podremos entender que con un voltaje de 775 mV en la entrada, el amplificador desarrollará 150 vatios sobre una carga de 8 ohmios.

Potencia de salida
El fabricante deberá especificar la máxima potencia que el modelo puede proporcionar sobre una determinada carga. Creo que todos estamos acostumbrados a ojear la capacidad en vatios que es capaz de desarrollar un equipo. Quizás solo añadir que debemos tener en cuenta si la capacidad que se nos menciona es por canal o en suma.

Respuesta en Frecuencia
La respuesta en frecuencia determina la medida de los límites dentro de los cuales el amplificador responde de igual forma a todas las frecuencias cuando entrega una potencia muy baja. Para que os hagáis una idea, ésta sería una posible indicación de la respuesta en frecuencia: " 20 Hz - 20 Hz +- 0,5 dB" .

Distorsión
Lógicamente, antes de que un producto sea comercializado, se le deben practicar una serie de pruebas, entre ellas, las de distorsión. Es decir, comprobar en qué condiciones va a distorsionar el amplificador, para después indicarlo en esta ficha técnica que nosotros examinaremos al comprar el equipo.

Relación señal/ruido
Esta condición parece bastante fácil de entender. La ficha deberá expresar el ruido que recibiremos en función o relación a la señal emitida. En un amplificador medio no es raro encontrar relaciones señal/ruido de 100 dB, entendiendo que cuanto mayor sea la potencia del ampli, mayor podrá ser la señal de ruido sin que la concibamos como desproporcionada.

Impedancia
Sin entrar en la matemática y simplificando la cuestión, un amplificador de potencia necesita ser una fuente de tensión ideal. Su voltaje de salida ha de permanecer sustancialmente estable con diferentes impedancias de carga.

Factor de amortiguamiento
Suele existir la tendencia de los conos y diafragmas de los diferentes altavoces, a continuar vibrando un poco después de haber parado la señal de excitación. Pues bien, el factor de amortiguamiento es una indicación numérica que va a expresarnos la capacidad del amplificador para controlar esas vibraciones del altavoz.

Sin duda, podríamos adentrarnos casi de forma infinita en todas estas cuestiones que puede llegar a plantearnos el conocimiento de un amplificador, profundizando en las respuestas de fase, el acoplamiento, etc., etc.

No cuesta mucho llegar a la conclusión de que, a nosotros los músicos, tampoco va a volvernos locos el hecho de que nuestro ampli lleve una o cuarenta resistencias, el caso es que suene bien, claro y potente.

Dirigiéndonos a la práctica...
Después de haber expuesto de forma vaga la mecánica y características más primarias de un amplificador de potencia, datos que quedan a vuestra disposición para ser ampliados, estudiados, etc., pasamos a las consideraciones más repetidas que se dan y han dado en todos aquellos individuos que se han propuesto iniciar su home studio.

No creo que existan reglas predefinidas a la hora de elegir un amplificador. Salvando alguna ocurrencia loca que en ciertas ocasiones me han planteado, como por ejemplo utilizar un amplificador combo monofónico de guitarra bajo como base de amplificación de todo nuestro home u otras parecidas, el tema de la amplificación es relativamente flexible.

Supongo que lo primero es pararse a pensar, preguntarse qué queremos hacer, cómo nos gusta trabajar, etc. Hay a quien le gusta trabajar a niveles muy moderados, por gusto o por encontrarse frente a problemas de insonorización (o sea los vecinos dando golpes). A otras personas, sin embargo, se les hace imprescincible oír sus pasajes a cierta "caña" o con cierto "cuerpo".

Pues bien, una vez que tengamos claro cuáles son nuestras posibilidades y/o preferencias, será el momento de plantearse la compra del amplificador.

Hay quien me preguntaba si era posible utilizar un ampli de una cadena Hi-Fi, y ciertamente he de decir que, teniendo bien estudiados los monitores, podríais trabajar de este modo perfectamente. Conozco quien utiliza etapas de potencia algo más "bastas" pero con energía para hacer bailar al más "pintao". También existe la posibilidad de comprar unos monitores (ojito con los monitores) amplificados, etc..

Según mi criterio personal, se hace cómodo trabajar con un volumen medio/bajo y muy buena definición, a la hora de hacer nuestras sesiones y la mayoría del trabajo, para pasar finalmente a una amplificación (y altavoces) más potentes que nos permitan, en la parte última de nuestras mezclas, oír el tema a toda pastilla con su cuerpo, redondez en graves etc... De esta forma seremos conscientes de cómo suenan nuestras grabaciones en todas las condiciones o en su defecto, en la mayoría de condiciones posibles.

Conclusión
Espero que este capítulo deje abiertas las pistas para quien desee profundizar en las características más técnicas de un amplificador de potencia, así como que invite a la reflexión a quienes andan dando vueltas a la idea de empezar a organizar la amplificación en su home.

 

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