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Sincronizadores y códigos de tiempo

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De nuevo ante las posibilidades y herramientas que nos ofrece el mercado ante nuestro pequeño (o no tan pequeño) home, en este capítulo vamos a profundizar en unos pequeños aparatos que a simple vista son nimios y ridículos pero a vista "compleja" (por utilizar una antítesis exacta) consiguen hacer maravillas y en definitiva, procurarnos posibilidades de trabajo más amplias.
Lo cierto es que el campo del audio, cada vez se acerca más al tipo de trabajo en vídeo, así por ejemplo las herramientas de código de tiempo han sido siempre utilizadas en el mundo del vídeo y la imagen, para introducirse hoy en día de la misma manera en los estudios dedicados al audio en exclusiva. En resumen, el código de tiempo es generalmente usado en el proceso de post-producción para sincronizar diferentes máquinas y ofrecer una referencia de tiempo real para soportes de cinta.

La Sincronización
Lógicamente, una de las funciones más importantes de los sistemas MIDI es la transferencia de datos que conciernen a las referencias de tiempo entre los diferentes puntos (máquinas) del sistema.

No todos los aparatos dentro de un sistema midi están interesados en la información del tiempo (parece que hablamos de fines de semana soleados, pero no...), ya que va a depender de la función que cada una de las máquinas tenga asignada.

Teniendo en cuenta que el MIDI se ha hecho un enorme hueco en el mundo de la grabación, tanto en home como en estudios profesionales enormes (un home también puede ser profesional), surgió la necesidad de crear métodos que permitieran enganchar una información sobre tiempo midi con un código de tiempo previamente grabado en un multipista (o en una cinta de vídeo). De esta forma conseguiremos sincronizar el tiempo de nuestras secuencias midi (secuenciador, ordenador) con sistemas de cinta, como es el caso de un multipista para sesiones de audio.

La necesidad de estos códigos de tiempo se ha orientado hacia el tiempo real (en oposición al tiempo musical), lo que ha procurado una extensión MIDI conocida como CODIGO DE TIEMPO MIDI (MTC).

Sincronización en tiempo Real y MTC
Un conocido método consiste en la generación, a través de un sincronizador MTC, del código de tiempo. Así el sincronizador envía este código para controlar a los aparatos deseados.
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Quizá sea conveniente especificar que los puntos principales que se van a controlar con los códigos de tiempo son: el reloj de tiempos, el start (comienzo), continue (continuar) y el stop (parada).

Haciendo un caso práctico que aclare la teoría, podemos pensar en un multipista, en el que grabamos una sincronía (ruidito raro que emite el sincronizador), bien ahora cada vez que pulsemos el play de nuestro multipista (obviamente con el cableado conveniente) el sincronizador recibirá esa referencia y emitirá ordenes de sart, continue, stop etc... a todas las máquinas midi sincronizadas, de tal manera que todos los "cacharros" arrancan, continúan y paran en el mismo momento y parte de la canción.

Códigos de tiempo SMPT
El sistema de tiempo smpt se basa en una indicación continua acerca del tiempo transcurrido desde una determinado momento. La anotación se realiza mediante un reloj de ocho dígitos, que específica las horas, minutos, segundos y frames. La información de este reloj se codifica y queda grabada en una pista de audio.

El sincronizador
Pues bien, el sincronizador es pues el dispositivo que lee el código de tiempo de dos o más máquinas y controla la velocidad de todos los "aparatos" esclavos, para que sus códigos tengan la misma velocidad que los de la máquina maestra.

Algunos aparatos, que no son sincronizadores sino otro tipo de dispositivos de nuestro estudio, pueden albergar dentro de sus "circuitos" o espacio, el sincronizador incluido, capaz de emitir sincronías etc...

El sincronizador de seguimiento
Este tipo de sincronizador, podría ser simplemente una caja con una entrada de código de tiempo para las máquinas maestra y esclavas. Un sincronizador de seguimiento está diseñado para que el dispositivo esclavo siga en todo momento al maestro. De tal forma, si el maestro comienza un arranque rápido, lo mismo hará el esclavo.

El sincronizador completo
Este tipo de aparato, suele ser más frecuente en instalaciones algo más complejas. Es capaz de ofrecer más prestaciones que uno de seguimiento. Nos encontraremos sincronizadores más completos en montajes en los cuales es preciso controlar, por ejemplo, diversas máquinas multipista y diferentes códigos que aunen la sincronía de todos ellos.

Aplicaciones en nuestro home
Dejando a un lado las teorías de códigos etc...(ya que total, que más nos da como demonios la maquinita es capaz de hacerlo, el caso es que lo haga) pasemos a las aplicaciones prácticas.

Existen diferentes tipos de sincronías, algunas que hemos mencionado como MTC, SMPT u otras como FSK, DTL etc... Las más frecuentes y actuales son las dos primeras.

¿Para que necesitamos el sincronizador?
Pues depende de los diferentes dispositivos que tengamos en nuestro estudio, de nuestra forma de trabajo etc..

Lo cierto es que si nuestro sistema se basa en grabación en disco duro mediante tarjeta de audio, es decir, una tarjeta que mediante software nos sincroniza el midi con el audio (veasé Cubase, Logic, Cakewalk etc... ) el sincronizador (en montajes pequeños) no va a sernos especialmente útil, aunque...

Quizás tengamos una grabadora, por ejemplo, un multipista de 8 canales que era el que utilizábamos antes de montar todo este tinglado con el ordenador. Bien, si vamos un poco pillados de pistas de audio en nuestro ordenador, suponiendo que nuestra tarjeta nos proporcione 8 o 16, es probable que empezara a tener sentido la idea de adquirir un pequeño sincronizador. De este modo grabaríamos la sincronía en una de las ocho pistas de nuestro antiguo multipista (quedando por tanto siete disponibles) y conectamos el sincronizador al ordenador. Ahora cuando pulsemos el play o stop de nuestras máquinas, se moverán 7 pistas + las 8 del ordenador (o dieciséis etc..) de tal modo que conseguimos 15 pistas de audio en perfecta sincronización con nuestro midi.

También podemos pensar en la utilidad del sincronizador en el caso de trabajar con vídeo, es decir, realizar nuestras composiciones o grabaciones para imágenes. Con un sincronizador, conseguiremos que la imagen (de aparatos externos) y nuestro ordenador se muevan en paralelo. Como no, la informática también llega a este campo y algunos de los programas más conocidos, incorporan ya herramientas para ver archivos avi (película) en sincronía con nuestras pistas de audio, de forma que cuando pulsamos el "play" del programa de música instalado en el ordenador, arrancan todas las pistas grabadas a la vez que el archivo .avi (película).

En definitiva, la sincronía nos va a servir para unir varios dispositivos que antes no podíamos usar juntos por problemas de ajuste de tiempo. Bajo este punto de vista, ya solo tenéis que pensar que aparatos tenéis por ahí y la forma de engancharlos.

El funcionamiento sin tecnicismos
Para aquellos que no tenéis ni idea de como funciona este cacharro.
Pongamos el ejemplo de un sincronizador muy sencillito, más bien básico, pero que cumple a la perfección las tareas más comunes.

Un pequeño sincronizador, puede tener unas medidas muy reducidas (10 x 10 x 5 cm). digamos que lo mínimo que necesita este pequeñin, es disponer de tres o cuatro tipos de código, con el fin de poder usar diferente "cacharrería" (ya que es probable que algún aparato antiguo funcione con sincronías diferentes etc..): un selector que permita escoger el tipo de señal que vamos a emitir (smpt, mtc, fsx, dtl etc....)

Como comentaba un poco más arriba, la operación es tan sencilla como: pulsar el interruptor del sincronizador para que emita la señal y grabarla en una pista. Ahora situamos el interruptor del sincronizador en "READ", o lo que es lo mismo en posición de recibir la señal (que previamente hemos grabado) y transmitirla a los diferentes dispositivos esclavos.

Ya está, así de sencillo
Por supuesto, si si si, el ordenador también puede hacernos sincronías. Evidente. En un futuro no muy lejano, seguro que el ordenador te puede preparar una ración de boquerones en vinagre mientras secuencias tus temas. Hoy por hoy, nos conformamos con nuestro particular asunto de este capítulo. Muchos de los programas de edición de audio (nuestro programa principal) vienen preparados con las opciones pertinentes de sincronía, es decir, convierten al ordenador en la herramienta capaz de emitir sincronía y procesarla.

Conclusiones
Deseo que la lectura de este capítulo haya explicado con suficiente claridad lo que es un sincronizador y para lo que sirve, ante los ojos de quienes antes de leerlo eran profanos y, para los más entendidos a su vez, haya sido una recapitulación que os aportara nuevas ideas o informaciones en las que no habíais caído.

Podríamos profundizar más en sincronizadores, desde luego pero... tampoco es un "cacharro" con tantos misterios.

 

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