Menu

Recapitulando

Estimados lectores, se va haciendo amplia la información que se ha venido desarrollando a lo largo de los diversos capítulos de "nuestro estudio en casa". Por esta razón, creo conveniente que demos un repaso general a todo lo que llevamos narrado o incluso mejor, hacer (de forma simulada) una práctica completa de lo que sería una sesión de grabación. Desde los primeros capítulos hasta hoy, hemos pasado por casi todos los elementos imprescindibles que hemos de utilizar en nuestro home. Recorriendo desde la unidad de control (el ordenador) y pasando por la microfonía, monitores, mesas de mezcla, teclados y midi, procesadores de dinámica, software y hardware, tratamiento del ruido, y un largo etc... Aunque aún nos quedan muchos temas que tratar, como es el caso de las unidades multipista digitales, sesiones especificas de grabación acústica, auriculares, masterización etc.. etc..., quizá sea el momento de plasmar un capítulo menos técnico y más dirigido la práctica de un caso real.

Descripción de nuestro material básico para el caso práctico
Parece más fácil ir acoplando todo nuestro equipo aquí, en la imaginación, que en realidad, sobre todo por las "pesetillas" que hemos de ir gastando. No obstante como ya hemos comentado en diversas ocasiones, haciendo un buen planteamiento podremos ahorrar mucho, muchísimo dinero en relación a los equipos y resultados que encontramos y obtenemos en un estudio convencional.

Por último y antes de empezar a describir el equipo, (para los que estáis empezando) parece increíble poder reunir un montón de aparatos funcionando, pero finalmente (aunque sea poco a poco) se consigue y es una enorme satisfacción mirar todos los leds de tus "cacharros" encendidos y recapitular, regresando al pasado y viviendo cada momento en el que compraste cada uno de los componentes.

Para nuestra práctica de hoy contaremos con:
a) Un ordenador (Pc Pentium, mínimo 350 Mhz con 256 Megas de Ram y disco duro convencional)
b) Tarjeta de sonido instalada (lógicamente Full Duplex) con capacidad de grabación de 8 pistas simultaneas y reproducción de 16.
c) Software adecuado con capacidad de grabación midi/audio sincronizado, mixer y edición de partitura.
d) Amplificador o etapa de potencia.
e) Una pareja de monitores.
f) Pequeño mezclador externo con previos de amplificación.
g) Sintetizador o teclado maestro.
h) Unidad de efectos en rack con simuladores de amplificación.
i) Un micrófono de condensador.
j) Pie de micro
k) Impresora.
l) Grabador de Cd incorporado a nuestro ordenador.
m) Guitarra acústica (puede traerla el artista invitado)
n) Guitarra eléctrica. (puede traerla el artista invitado)

¿ Como enchufamos todo esto ?
En primer lugar, y como es lógico, situamos el ordenador en la mesa y lo alimentamos (red eléctrica)

Conexiones de audio
Una vez situado el ordenador, conectamos la salida (Out) de la tarjeta de sonido a la entrada (Input) del amplificador, de este modo, conseguimos que todo lo que pase por nuestra tarjeta, quede amplificado.. Así mismo, conectamos el mezclador desde su salida (out) a la entrada del multiefecto y éste, desde su salida de audio, a la tarjeta de sonido (input). Así conseguimos que todas las entradas del mezclador queden amplificadas, pasen por nuestro Hardware y tengan que recorrer los circuitos de nuestro procesador de efectos.

Ahora conectaremos un cable que vaya de la salida (out) del amplificador, a los monitores, situando los mismos según se describía en el capítulo dedicado a este particular.

Por último situamos un cable que vaya desde la salida de audio (out) de nuestro sintetizador) al mezclador (a una de las entradas estéreo). También podemos utilizar dos cables para el sintetizador (uno por canal).

No olvidemos conectar nuestro micrófono a uno de los canales pre-amplificados de nuestro pequeño mezclador, conseguiremos así una señal más alta.

A primera vista, parece que nuestras conexiones de audio ya están preparadas.

Pasamos al midi
Preparamos nuestro teclado conectando los cables midi: del midi out del sinte al midi in la tarjeta de sonido y viceversa (midi out de la tarjeta al midi in del teclado).

También se ha descrito este aspecto en anteriores episodios. No obstante y a modo de recordatorio, al realizar todo el cableado considerar que:

Hemos de planificar donde va cada aparato, con el fin de que la instalación finalmente sea cómoda y que los cables queden de la forma más discreta posible. Ciertamente la disposición de los aparatos puede afectar al rendimiento, a la hora de tener fácil acceso al ordenador en un momento de "pinchazo", buena situación con referencia a los monitores a la hora de la mezcla. También se ha de tener en cuenta la distancia entre componentes propensos a la emisión de ruido (como puede ser el multiefecto o alimentadores de corriente) y el monitor (el cuál suele generar múltiples interferencias).

Por lo que respecta al camuflaje de los cables, se trata de una cuestión estética y funcional, ya que, aunque si estuvieran por ahí tirados seguramente el sonido sería el mismo, el desorden puede "descolocar" al interprete y, lo que es más importante, los dejamos expuestos a un tropezón que los "descabale" por completo.
Recordar que es importante utilizar cables de buena calidad, sin cortes ni "empalmes" caseros.

Empezamos
Ahora encendemos nuestro ordenador y hacemos correr el software correspondiente(dando por hecho que la instalación de la tarjeta ya se ha llevado a cabo con éxito). Sería oportuno indicarle al programa (a través del driver de cada uno de nuestros equipos) que aparatos vamos a utilizar. Esto supone que los menús del software, en muchos casos, se personalicen y hagan las tareas de grabación y edición más llevaderas. En el caso de que no dispongas del driver de un componente (sinte, módulo, multiefecto etc...) puedes solicitarlo al fabricante, o sencillamente bajarlo de Internet.

Bien, una vez dentro del programa (Logic, Cubase , Cakewalk etc...) comenzamos.

Grabando toma de referencia
Parece que lo lógico sería empezar por grabar la referencia (unos apuntes con voz y acompañamiento que nos servirán de guía y que finalmente serán sustituidos por las pistas "buenas" y en último caso, borrados). Por tanto, podemos grabar un piano (por ejemplo) de acompañamiento y una voz de referencia que nos indique la estructura básica.

La Batería y la percusión

Ahora comenzamos a programar las baterías y percusión. Como idea podemos considerar la opción de grabar toda la batería en una pista, lo cual hace más fácil la interpretación. En segundo lugar, cuantizamos (según la medida que corresponda a cada parte) para que la interpretación rítmica sea perfecta.

Una vez terminada la grabación y edición de las baterías y percusión, entramos en la pista grabada (ventana de edición) y copiando/pegando vamos separando cada elemento a pistas diferentes, es decir: bombo, caja, timbales, charles , platos etc...

Es saludable identificar cada pista con palabras cortas y fáciles de identificar, asignando un signo claro a cada sonido de percusión, por ejemplo: BD (bombo), SN (Caja), HH (charles), TOMS (timbales) etc...

Quizá sea latoso, pero sin duda nos va a facilitar las labores de mezcla. El hecho de tener cada cosa en una pista, bien identificada, nos proporciona una gran ductilidad posterior para la ventana mixer. Podremos de este modo controlar los volúmenes, los efectos y panorámicos de forma independiente.

Destacar por último, que si todas las grabaciones de baterías y percusión son vía midi, tampoco va a importarnos demasiado el hecho del espacio.

Algunos programas de "Home" para ordenador, contienen una herramienta denominada "Dynamics". En resumen, se trata de una breve versión de compresor/limitador que proporciona energía a nuestra pegada. Os recomiendo la aplicación de este filtro para el bombo, caja y resto de elementos sobre los que deseamos resaltar su ataque y sonido compacto.

Grabación del Bajo
Seguidamente procederemos a la interpretación y grabación del bajo. Nos encontramos con la guerra trepidante que enfrenta a los bandos del midi contra los puristas. Si disponemos de un buen módulo (sin olvidar el buen), es probable que consigamos sonidos de bajo muy reales y "gruesos" o "redondos". Teniendo en cuenta, además, nuestro estilo y/o tipo de música, podremos decidirnos claramente por máquina o bajo real. Particularmente, considero que no hay nada como un bajo con su mástil, "cuerdecitas" y potenciómetros etc... es una opinión personal.

En el caso de optar por midi, manos a la obra con la interpretación y cuantización.

/estudio14_3.jpg" width="255" height="191" hspace="12" vspace="8" border="2" align="right" alt="">
De haber elegido un bajo real, interpreta y graba en una pista de audio y, una vez finalizada la sesión, pincha la región de audio y (dentro de las opciones de edición) utiliza la herramienta "normalizar", la cual se encargará de optimizar la señal y evitar los picos.

De momento, no te preocupes por la ecualización.

Quizá sería un buen momento para escuchar a buen volumen el bajo y las pistas de percusión para comprobar que "empasta" y la base es sólida.


Las cuerdas
La conocida "cama" en lenguaje de calle.

Espero que tengáis en cuenta, que hacemos una práctica cualquiera, por lo que vamos incorporando los elementos más básicos y comunes; es evidente que no hemos de grabar de forma estricta estas bases y su aparición en esta sección es puramente a modo de ejemplo.

Suele ser frecuente, la incorporación de un "colchón" o "cama", un sonido de cuerda que arropa la base y que fácilmente ejecutaremos desde nuestro sintetizador.

Una vez más, ya finalizada la grabación de las cuerdas, podemos escuchar lo que será la estructura básica de nuestra canción: batería, bajo y "colchón".

Las guitarras
Utilizaremos ahora nuestro micro.

Es el momento de añadir las guitarras rítmicas. Tomamos nuestra guitarra acústica, conectamos un jack que nos enchufe al mezclador a través del previo del instrumento y paralelamente preparamos nuestro micrófono.

Ahora tenemos sonorizada nuestra guitarra en dos canales: el que nos proporciona el previo y el captado por el micrófono. Así, vamos a disponer de una rica gama de sonidos que reflejen nuestra acústica: dos ambientes, dos tomas. Podremos sacarle jugo a este esfuerzo de grabación a la hora de la mezcla, jugando con los panorámicos y haciendo sonidos gruesos y ricos en estéreo para la guitarra rítmica tomada, en este caso, en acústico.

Una vez más, pinchamos sobre la toma grabada y dentro de las herramientas de edición, normalizamos las frecuencias de ambos canales.

Pasamos ya a la interpretación de las eléctricas. Como veréis, nuestra instalación (ficticia) no cuenta con amplificadores de guitarra. De ahí la necesidad de que nuestro procesador de efectos cuente con una buena colección de simuladores de amplificación.

Seleccionamos el simulador de ampli y los efectos oportunos. En este caso, va a ser imprescindible grabar con efecto de antemano, ya que la interpretación en la guitarra eléctrica nos va a requerir el sonido característico para cada pasaje. En otras palabras, la guitarra eléctrica es uno de los pocos instrumentos que necesita los efectos antes de su grabación y no a posteriori.

Resto de matices
Una vez establecida la base rítmica, y el color de las guitarras, procedemos a la interpretación de todos los sonidos y matices que arropan, colorean y dibujan lo que será la producción de nuestra canción.

Consideremos: la importancia de grabar cada instrumento en una pista distinta e interpretar cada una de ellas con la misma intensidad, lo que facilitara una vez más la sesión de mezcla. Ten en cuenta que si las pistas muestran picos de volumen, te volverás completamente loco, ya que la canción irá variando irregularmente en sus registros de pista y finalmente será sin duda un caos imposible de equilibrar.
Las voces
Siguiendo con las tomas microfónicas, nos disponemos ahora a la grabación de los coros y las voces (eliminando posteriormente las grabadas como referencia). Obsérvese la importancia de doblar las pistas de voz para conseguir rotundidad y juego de panorámicos.

Normalicemos los archivos de audio grabados una vez más.

La mezcla
Si las sesiones de grabación han sido prudentes y controladas, la mezcla será una tarea mucho más agradable y sencilla.

Anulamos (con la función mute de cada pista) todos los instrumentos a excepción del bombo, lo ecualizamos y situamos en su volumen adecuado. Seguidamente vamos incorporando todas las pistas de percusión, ecualizando niveles y efectos que a primera vista vamos a requerir.

Incorporamos ahora la pista del bajo y posteriormente el "colchón".

Podemos utilizar las funciones de "solo" para escuchar exclusivamente una pista y darle así el matiz adecuado; así pulsamos la tecla "solo" del canal correspondiente a la guitarra acústica y controlamos sus niveles de ecualización hasta conseguir un sonido agradable y no demasiado "gordo".

Como siguiente paso, hacemos sonar todas las pistas ecualizadas, retocamos y vamos añadiendo progresivamente las que nos restan.

Es importante tener en cuenta que cada pista en "solo" debe sonar armónica y bien definida. Es un engaño camuflar pistas mal interpretadas al "bollo" con un montón de reverb etc... ya que lo que conseguiremos es "embarullar" nuestra grabación. Si la pista no aporta nada mejor borrarla y si la idea esta bien pero tiene problemas de señal o ruidos, mejor repetirla.

Una buena idea es la de dejar el resto del trabajo para el día siguiente. Llega un momento en el que nuestros oídos se saturan y nos es imposible distinguir lo que está bien de lo que está mal, lo que está alto de lo que está bajo etc...

Es, por tanto, aconsejable dejar un generoso espacio de tiempo entre la grabación y pre-mezcla y la mezcla final. Optimizaremos resultados a la vez que escucharemos todo con mayor claridad y criterio.

Masterización
Una vez finalizada la mezcla pasaremos todas las pistas a dos canales: derecho e izquierdo. Muy probablemente nuestro programa (software) dispone de una utilidad que nos genere una grabación maestra a una pista estéreo en extensión wav.

Ahora es el momento de tratar nuestro master. Algunos programas musicales (como es el caso de Logic, por ejemplo) cuenta con herramientas para el tratamiento del wav estéreo: compresión, limitadores, puertas de ruido, ecualizadores etc....

Una vez repasado y finalizado el archivo, lo almacenamos en nuestro disco duro y a través de el software proporcionado por el fabricante de nuestra grabadora de cds, pasamos el maestro wav al cd como pista de audio.

Hemos terminado.

Ahora podemos escuchar el cd en dos o tres equipos distintos (coche, casa etc...) para ver que tal se adapta la mezcla ante diferentes condiciones acústicas.

¿Y la impresora?
Os recomiendo que antes de hacer circular la copia, os toméis la molestia de entrar en la ventana Score (edición de partitura de nuestro programa) e imprimáis las mismas, serviría con la impresión de la partitura de acompañamiento (un piano por ej) y la melodía principal.

Observemos que la edición de "Score", es solamente posible en secuencias midi, ya que estas son las que generan de forma automática la partitura según tocamos. Gracias a las cabezas pensantes de los fabricantes de herramientas para músicos, las versiones más avanzadas del software, están equipadas de una herramienta que convierte los archivos de audio (monofónicos) en midi. Esto quiere decir que podremos coger nuestra pista de voz principal, convertirla a midi e imprimir la partitura.

Por último, registramos nuestra canción y ya podemos dirigirnos en recto hacia el éxito.

Espero que este caso práctico os sea de utilidad. Obviamente para los más "duchos" quizá sea un poco básico, pero hemos de permitir que los que empiezan a madurar la idea de montar su home tengan una constancia clara de cómo hacerlo.

Ahora , y una vez hecha la recapitulación y ensamblaje (a modo de ejemplo) de un pequeño home, dejamos las puertas abiertas a capítulos un poco más técnicos y en los que, en definitiva podamos ir profundizando una vez más.

 

email  facebook rec  Twitter rec  Google rec  Printrest rec  Linkedin rec  RRSnews rec