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MW12 de Yamaha

YamahaMW12

Hace no demasiado tiempo, pre crisis, el mercado del interfaz estaba en pleno auge. Cada vez eran más los fabricantes que ofrecían este tipo de productos, conscientes de la gran demanda reciente. Debido a esta diversidad de ofertas, para los fabricantes es determinante destacar entre sus competidores, ya sea reduciendo precios, ofreciendo prestaciones que los oponentes no aportan, reinventando productos...

Y este es el caso que nos ocupa. La unión de una mesa de mezclas tradicional con una interfaz de comunicación con el ordenador. Novedoso no hace mucho tiempo, en la actualidad ya hay varios fabricantes que ofrecen este tipo de producto, en las distintas conexiones USB y Firewire.

La MW12, una de las propuestas de Yamaha, presenta una mesa con 12 entradas, dos buses auxiliares, dos canales de retorno y un buen número de posibilidades de conexión, junto con una interfaz USB 1.1 de dos canales I/O que trabaja con cualquier DAW que soporte ASIO.

El producto está dirigido a pequeños estudios y músicos independientes que requieren de una mesa capaz de hacerse cargo de las distintas señales a las que se enfrentan y, a la vez, precisan de una interfaz de grabación / reproducción basada en ordenador.

Redondeando la oferta, el software Cubase LE viene incluido, proporcionando una DAW con 48 pistas de audio, 60 MIDI, tres instrumentos VST y más de 20 plugins de efectos.

La mesa
Construida en un sólido chasis de metal, la MW12 proporciona 12 entradas. Las cuatro primeras (canales mono 1-4) admiten señales de micro o línea en conectores independientes (respectivamente XLR y TRS, balanceados) y cuentan con una ajuste para la ganancia de entrada.

Los dos siguientes tienen iguales características, pero además presentan la posibilidad de ser configurados como canales estéreo (5/6 y 7/8), mediante conectores adicionales TS (no balanceados). Las cuatro entradas restantes se agrupan en dos canales estéreo (9/10 y 11/12) capaces de recibir señales de línea en conectores TS y RCA no balanceados.

Yamaha MW12

Cada canal dispone de un ecualizador de tres bandas, dos envíos auxiliares y monitorización PFL (Pefader Listen) que se puede efectuar en los medidores, toma de auriculares y en una salida estéreo de control (C-R), balanceada.
  La alimentación Phantom de 48v está disponible en los canales con conectores XLR (es común a todos ellos), y los cuatro primeros cuentan con un punto de inserción.

A excepción de la toma de cascos, todas las conexiones se sitúan en el panel posterior. Las tapas laterales son desmontables y pueden funcionar como soporte para montar la mesa en rack. En cuanto al enrutamiento, el bus principal L-R dispone de salidas balanceadas en conectores XLR y TRS, y es enviado al ordenador a través del puerto USB. Por esta conexión también se reciben los dos canales provenientes de la DAW.

Los conectores de los envíos auxiliares y la salida de grupo son también balanceados, pero en este caso sólo en la opción TRS. Los retornos se implementan en conectores TS no balanceados, y pueden ser enviados a los canales auxiliares y al bus principal. Las últimas opciones para introducir o extraer señales de la mesa se presentan en conectores RCA. Los primeros están diseñados para enviar una copia de la señal del bus principal a un grabador externo, y los segundos son la clásica entrada 2TR IN para conectar un reproductor.

Bajando el canal mono
Dirigiendo ya la mirada a los canales, el primer potenciómetro que encontramos es el de ganancia. Rotulado con valores mínimos de -16/+10 dB y máximos de -60/-34 dB, actúa tanto sobre las señales de micro como en las de línea, permitiendo rangos de -16 a -60 dB en las primeras y de +10 a -34 dB en las segundas.

Lo cierto es que en ambos casos estos rangos son realmente amplios, proporcionando una ganancia totalmente transparente y libre de ruidos. Al comprobar cómo actúa este control sobre la señal se tiene esa sensación de que "hay ganancia de sobra" en el previo.

Otro de los ajustes iniciales consiste en un filtro paso alto situado en 80 Hz (12 dB por octava). Junto a él se encuentra un indicador de sobrecarga que, aunque está ubicado físicamente antes de la sección de ecualización, toma la señal después de ella, indicando el momento en que la señal se sitúa 3 dB por debajo del nivel de corte.

A continuación se sitúa la sección de ecualización, con tres controles: frecuencias altas (±15 dB por encima de 10 kHz), medias (±15 dB centrado en 2.5 kHz) y graves (±15 dB por debajo de 100 Hz). Se echa de menos en este punto la versatilidad que proporcionaría el hecho de que la EQ de medios fuera semiparamétrica.

Los siguientes potenciómetros son los de envío a los buses auxiliares. Ambos son por defecto postfader, aunque el primero puede ser cambiado a prefader mediante un interruptor situado junto a él, algo que por ejemplo puede ser útil para implementar una escucha de cascos.

El último control giratorio es el de Panorama estéreo, bajo el cual encontramos el interruptor de encendido de canal (denominado ST). Rotulado con la palabra On, este pulsador se ilumina cuando está activo, indicando que la señal del canal es enviada tanto al bus L-R del mezclador como al ordenador a través del puerto USB.

Ya en la sección del fader de 70 mm se sitúan los interruptores PFL y Group. También con un led que indica su estado, el primero envía la señal prefader a los puntos de control (toma de cascos, medidores y salida C-R). El segundo presenta la particularidad de enviar la señal postfader al bus de grupo, independientemente de que el pulsador ST (On) esté activo o no.

Los dos canales estéreo -similares a los mono pero con la salvedad de que no disponen de ganancia de entrada, indicador de sobrecarga ni paso alto en 80 Hz- dan paso a la sección Máster.

Sección Máster
La toma de auriculares corona esta sección, e inmediatamente bajo ella se encuentra el medidor led de 12 segmentos. En él se puede visualizar el nivel de las distintas señales estéreo, grupo, PFL y 2TR IN/USB, y presenta un led extra (Power) para indicar el encendido de la mesa.

Junto al medidor se encuentra el interruptor para habilitar la alimentación Phantom, y un poco más allá un potenciómetro rotulado como 2TR IN/USB.

Este es el control giratorio que regula el nivel de la señal proveniente del puerto USB y también controla la señal recibida por la entrada 2TR IN. A modo de interruptor AFL, un pulsador permite monitorizar estas señales en los puntos de control, antes de ser enviadas al bus L-R.
Cuando se usa la interfaz USB para grabar en la DAW, es importante que este interruptor esté en la posición TO C-R para evitar regrabar directamente el sonido que se reproduce.

La señal de los buses auxiliares es enviada al exterior de la mesa a través de los potenciómetros SEND Aux 1/2, y junto a ellos se sitúan los tres potenciómetros encargados de regular el nivel proveniente de los retornos. Los dos primeros permiten enviar la señal de estas entradas a los buses auxiliares 1 y 2, y el tercero la encamina al bus principal L-R.

Junto a estos controles se ubica el potenciómetro encargado de controlar el nivel de la señal en las salidas C-R y Phones, y bajo él se sitúan dos interruptores denominados TO ST y ST/GROUP. En combinación con los PFL, estos dos interruptores deciden qué señal es enviada las salidas de monitorización.

Por último, dos faders de 70 mm se encargan de regular el nivel de las señales en el bus principal y de grupo.

Instalación
El proceso de integrar la MW12 en el sistema no pudo ser más fácil. El equipo hace uso de los drivers nativos del sistema operativo (ya sea Mac o Windows), por lo que es reconocido automáticamente en el momento en que es conectado al puerto USB. En pocos segundos "el hardware estaba instalado y listo para usarse".

Si no se dispone de una DAW compatible (en principio el único requisito es que soporte drivers ASIO), el manual describe detalladamente los pasos que hay que seguir para instalar Cubase LE, y cómo configurarlo para su funcionamiento con la interfaz.

Una vez queda integrada la MW12 en el sistema, se dispone de dos canales simultáneos de entrada y salida, con frecuencias de muestreo de 44.1 / 48 kHz y una resolución de 16 bits. Este es quizá uno de los puntos débiles del equipo, ya que se echa de menos la posibilidad de emplear 24 bits.
Consciente del público al que va dirigida la interfaz, el manual también incluye un pequeño tutorial para dar los primeros pasos con Cubase, e incluso ofrece consejos sobre cómo hacer uso de la ecualización y algunas nociones sobre mezcla.

Drivers ASIO
Los drivers nativos permiten trabajar correctamente con la unidad: la latencia no es muy alta y, realmente, se hace más evidente en los controles (play, stop, etc.) que en el audio en sí, por lo que se pueden llevar a cabo tomas multipista sin problemas.

Sin embargo, la instalación de unos drivers ASIO desarrollados especialmente por Yamaha es altamente recomendable. Se encuentran disponibles en la página web del fabricante (www.yamaha.es), en la sección de descargas.

De nuevo, la instalación es sencilla, y los beneficios que reportan se hacen evidentes rápidamente. La latencia en los controles desaparece y, además, se dispone de una ventana para ajustar la configuración de los drivers. Con la potencia de nuestro equipo como única limitación, se puede ajustar la latencia del sistema mediante la variación del tamaño y número de buffers, y a través de un offset de entrada y salida.

En acción
Una mesa de estas características no es muy complicada de usar. Sin embargo, a veces esta facilidad es confundida con mediocridad, y los controles que encontramos en algunos equipos no cumplen bien con su cometido.

No es éste el caso de la MW12, que cuenta con componentes de calidad, diseñados para resultar útiles. Los previos de micro ofrecen una buena dosis de ganancia transparente, que los hace capaces de enfrentarse a un buen número de señales de entrada sin ningún tipo de problema. Las posibilidades de conexión son realmente flexibles, algo que siempre es de agradecer. Pequeños detalles como la existencia de conectores independientes XLR/TRS y RCA/TS en sus respectivos canales marcan la diferencia.

Aunque sencilla, la sección de ecualización funciona muy bien y permite modelar la respuesta en frecuencia de la señal con unos controles bien regulados y sensibles. Los interruptores PFL permiten chequear prácticamente todos los puntos de la mesa y, aunque el envío de la señal a los puntos de control es algo enrevesado (se hace mediante las distintas configuraciones de los interruptores TO ST y ST/GROUP), lo cierto es que resulta muy útil.

Otros detalles como la asignación de grupo en cada canal, el conmutador pre/post del primer envío, salidas principales en XLR y TRS o el led que indica que el PFL de un canal está activo demuestran una vez más el esmero con que Yamaha elabora sus equipos. De sencillo manejo e instalación, esta mesa puede ser una buena elección para aquellos que quieren iniciarse en el mundo del audio de una manera seria, ya que el manual incluso detalla los pasos para hacer las primeras grabaciones y mezclas.

Usuarios más avanzados descubrirán una interfaz potente y de calidad, con un sonido transparente y unos controles efectivos y sensibles. Una buena alternativa si estamos interesados en un estudio USB.

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