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Guitarras acústicas

Parkwood PW-370-M y PW-320. Interesantes precios y calidades.

  • Escrito por Román Vega
  • Categoría: Guitarras acústicas
Txt: Román Vega



En guitarras es complicado hacerse hueco entre las marcas que más suenan. Aunque éstas, en ocasiones, vayan a peor según pasa el tiempo. Conseguir el reconocimiento del usuario es un trabajo lento a lo largo de la historia. Cuando encuentras un nombre de instrumento que no está entre los cuatro que más has oído tiendes a pensar que es de segundo orden. El desconocimiento lleva a cometer estas torpezas, puesto que en algunos casos al tocar con otras marcas se obtienen resultados realmente gratificantes. Nuestras invitadas de hoy llevan 45 años consolidando su calidad en el sector de la acústica. Parkwood es un claro ejemplo de que algunas guitarras de 400 € pueden competir sin pestañear con otras más rimbombantes y caras.

La filosofía Parkwood
“Con 45 años de experiencia en fabricación de guitarras, esta firma se ha especializado en el diseño y construcción de acústicas de artesanía. Su empeño ha conseguido combinar maderas, materiales y acabados de buenas calidades. Ofreciendo una gama de instrumentos que persiguen el sonido natural y la plenitud de armónicos. La serie 3, en concreto, está construida con maderas armónicas macizas. Tapas de Stika macizo y aros/fondo de caoba, también maciza. La unión del cuerpo y el mástil se realiza mediante el sistema “cola de milano”; y cuenta con barras armónicas en x, talladas y pulidas en su tapa, que recogen las vibraciones de las cuerdas y abren/elevan el tono de su sonido”.

Parkwood en banco de pruebas
Hemos curioseado la firma, en modelos que recorren desde los 400 € hasta los 1.100 € aproximadamente. Gratas sorpresas. En este artículo os explicaré por qué.

Primeras impresiones
Cuando recibí los instrumentos tuve buenas vibraciones desde el principio. Venían alojados en unas confortables fundas (Original Parkwood de Luxe). Incluidas en el precio, por cierto. Fundas bien acabadas y de calidad. Si la funda está tan bien hecha, será para cuidar bien lo que hay dentro, ¿no?

Conocía la marca de antes. Ya la había visto expuesta, en tiendas y de la mano de otras empresas en el pasado. Aunque, la verdad, nunca me había parado a probarlas hasta la fecha. Saqué ambas guitarras de sus fundas para saber bien qué me habían enviado. Qué modelos eran, qué acabados tenían y qué impresiones me daban en el primer reconocimiento visual. Se trataba de una acústica en formato Grand Auditorium, de la serie 3 de Parkwood®, y de una Grand Concert, de la misma serie, con cutaway y previo Fishman®.

Acabados
Con un acabado más bien claro, presentaban un tacto especialmente suave. El fabricante habla de sus terminaciones “en poro extrafino”, hecho que concuerda con nuestras impresiones sobre el acabado final de las maderas.

Materiales y construcción
Parece que la intención del constructor es conseguir realmente estabilidad en el sonido, armónicos nutridos y buen sostenimiento. Para ello ha optado por emplear maderas macizas tanto en tapa como en aros y fondo. Sitka en el primer caso y caoba en los dos siguientes. Se detectan varios detalles más que muestran interés por ofrecer un buen instrumento. Por ejemplo, el ensamble de cuerpo/mástil mediante el sistema cola de milano, sus brazos cruzados en x en el interior de la tapa para mejorar la actuación de las vibraciones, o su particular diseño en los puentes (Scooped Bridge) que buscan (y consiguen) mejor sostenimiento y tono.

Puedes ver más información acerca de los estudios de diseño que han realizado en Parkwood en http://www.parkwoodguitars.com/about_features.htm. Está en inglés, pero narra con más detalle algunas de las peculiaridades de sus instrumentos (acción, truss rod, estudios sobre el ancho de cejuela, formato confortable Oval C del mástil, etc.)

Las pruebas
Saqué ambos instrumentos de sus fundas. Me apetecía más probar el modelo PW-370-M al ser más completo (cutaway y previo). Así que empecé por la PW-320-M para dejarme la otra de postre. Me sorprendió muy gratamente su tacto. No sé por qué lo esperaba peor. Mi interés creció. La estaba probando de pie, pero tras ese primer contacto sentí que merecía la pena sentarse un rato a trastear. Cogí el albarán con el precio: 459 €. Oye, la cosa se pone interesante. Hice las habituales pruebas: rasgueos en acordes abiertos para comprobar empastes, rasgueos en cerrados, arpegios en abierto para comprobar sonoridad, densidad y brillo, arpegios en las partes más agudas del diapasón para medir octavaciones, etc.

El resultado: muy interesante. La guitarra respondió con una nitidez, afinación y sostenimiento francamente aceptable; diría sorprendente incluso, considerando su precio.

El tacto y el sonido
Decidí a estas alturas probar también el segundo modelo (de 769 €). Mis impresiones en cuanto a tacto, acabado, sostenimiento, afinación y sonido son comunes para ambas.

Había un punto en el tono de estas guitarras que me llamaba especialmente la atención. Aunque aún no sabía con exactitud de qué se trataba. Pasé un rato más enredando y concluí. Encontré una dureza de cuerdas y ajuste general muy apetecible, cercano al de guitarras profesionales (más caras, mejor dicho). Esto es un piropo, pues encontrar esta confortabilidad y equilibrio en una guitarra acústica de 400 ó 700 € no es nada sencillo. Partiendo de este suave pero firme tacto, me detuve en el sonido: denso, equilibrado, grueso (sin pasarse) y buen empaste. Pero con una cualidad añadida, un brillo poco común en otras guitarras (de estos y superiores precios).

Me llevé la guitarra electrificada al estudio para comprobar si el sonido captado por línea sería igual de brillante. En efecto, lo era. Me gustó mucho el resultado en los típicos rasgueos de fondo. Esas guitarras acústicas rasgueadas que dan cuerpo y fondo a los temas, pero en segundo plano. Bien ecualizadas tenían ese brillo agudo pero nada estridente tan rico en la mezcla.

Para comprobar su eficacia en solos y acompañamiento grabé en un par de pistas improvisando sobre un blues con acordes que sonaban James Taylor. Podéis escuchar el mp3 y ver el vídeo en www.ispmusica.com

Conclusiones
Primera, equilibrio y razón del escalado de precios entre un modelo y el otro. Básicamente el cutaway y la electrificación de la PW-360-M, junto al previo Fishman® (afinador incluido), justifican esta diferencia. Segunda, tacto confortable y bien equilibrado. Tercera, sonido con cuerpo pero al que se suma un atractivo y nítido brillo. No posee el sonido “espeso” y rotundo de otras marcas que conozco, pero las supera en matiz brillante. En cualquier caso todo esto va en gustos y aplicaciones. Cuarta y contundente, la relación calidad precio es muy recomendable. Me parecen guitarras utilizables en aplicaciones profesionales y muy asequibles. Aunque dado su modesto precio tengan pequeñas limitaciones. Imagino que en la serie 5 (precios de 600 a 1.100 € aproximadamente), daremos un salto más, especialmente en el modelo Dreadnougth Cutaway. Me quedo con ganas de probarla en el futuro. También a sus primas”Hybrid Serie” acústicas de semi caja pero con dos buenas y cañeras pastillas.

Os recomiendo probar las Parkwood si os movéis en precios que ronden los 400 € en adelante. Creo que merecen la pena y “brean” claramente a algunos productos de su competencia en las mismas escalas de precio.

Hasta la próxima, espero que sea con las Hybrid.

 

23/06/2009

Fernandes también en acústico: D-18C EQ

  • Escrito por Román Vega
  • Categoría: Guitarras acústicas
Txt: Román Vega

A través de diversos bancos de pruebas, hemos ido conociendo (desde hace ya tiempo) esta innovadora y cañera marca de guitarras. Sin embargo, la familia acústica de Fernandes aún no había pasado por nuestro laboratorio. Analizamos hoy con gran expectación la D-18C EQ, la primera acústica de Fernandes en nuestras manos.

Desembalando
Tal y como anticipaba en las primeras líneas, abrí con gran interés este paquete. Venía junto a otros productos del distribuidor. Entre otras joyitas, varios amplis de válvulas de Hiwatt y una Fernandes eléctrica que despeina (una pinta realmente potente). Ya la veremos despacio en próximos números.

A primera vista, llamó mi atención el lacado en negro en contraste con el puente de acabado en natural. Tanto por el corte como por el color, el aspecto de esta acústica es moderno, cañerito, fresco y está muy en línea con los desarrollos de la compañía en cuanto a su estética. Mientras la miraba, pensaba en lo importante que habría sido para mi (hace ya tiempo) el aspecto y la imagen de mi banda. Parece algo poco definitorio, pero pudiendo elegir entre varios instrumentos, ¿por qué no considerar uno que estéticamente lleve nuestro rollo?

Construcción y sonido acústico
El diseño y corte del cuerpo es, como diseña generalmente Fernandes, peculiar y propio. Especialmente si miras la guitarra de perfil. El instrumento está bien rematado y su cuerpo se caracteriza básicamente por la picea sólida de su tapa y la caoba en aros y fondo. Una versión cutaway que facilita el acceso a las notas más agudas de su diapasón de palisandro, situado sobre el mástil de caoba.

El rollo general, en cuanto a sonidos de esta guitarra, es más bien afilado. Emana sabores más bien finos e, incluso, estridentes en agudos. Esta característica no desprovee al instrumento de cierto cuerpo y consistencia. Dado su look y marca, no esperaba otra cosa. Una guitarra que encajaría mejor en estilos pop-rock y pases acústicos de estilos potentes. Cuando la D-18C EQ es captada a través de un micro, nos proporciona los típicos sonidos de guitarra acústica de rasgueos brillantes y no demasiado “espesos”.

El previo y el sonido por línea
Se agradece la incorporación del previo tan útil, en ocasiones, para estudio y directo. Gracias a su ecualizador de cuatro bandas y cambio de fase, tenemos un rico abanico tonal. Podemos modificar o corregir el sonido llevándolo a cada una de nuestras intenciones. Se encuentra mayor versatilidad teniendo la guitarra conectada por línea. Aunque, como es de suponer, el sonido captado por micro también puede modificarse a posteriori, es decir, una vez grabado. Para interpretar de una forma cómoda, el previo nos aporta flexibilidad.

Personalmente estoy acostumbrado a guitarras acústicas de sonido algo más “grueso”. Lo cual me gusta más en solos y determinados tipos de músicas fusión. Sin embargo, el carácter de esta Fernandes me resultó agradable en rasgueos cristalinos como base rítmica. Utilizando el previo podemos engordar este sonido (subiendo graves o graves/medios y cambiando de fase). En definitiva, el instrumento presenta una versatilidad bastante razonable.

Conclusiones
Lo que más me ha gustado ha sido su “look” y sus resultados en rasgueos finos como base de diversas canciones en las que la utilicé de fondo rítmico. Es una acústica que te permitirá recorrer una gran variedad de estilos, y su precio la convierte en una opción considerable frente a otras marcas de calidades similares. Las guitarras acústicas, para mi gusto, son muy “delicadas”. Es difícil dar con la que te enamore. De esta Fernandes mejoraría el empaste entre sus cuerdas, pues a veces alguna “protesta”, e intentaría buscar un tacto un poco más suave (de todos modos no está mal). En cualquier caso, por este precio, considerando su sonido y materiales de construcción, te invito a que la pruebes en tu tienda habitual si tienes en mente gastarte entre 350 y 700 € para adquirir una acústica.

 

03/05/2007

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