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PDP 805, de casta le viene al galgo

PDP 805Es una práctica normal, en marcas de reconocido prestigio, que inviertan una parte de sus esfuerzos en desarrollar modelos más económicos bajo una segunda marca. De esta manera consiguen abarcar un sector del mercado que la primera marca no cubre, ampliando al máximo el cliente potencial. Con frecuencia ambas marcas comparten reglajes, ya que pertenecen a la misma escudería, pero en este caso parece que tenemos al piloto joven queriendo hacerle sombra al jefe de equipo. Y no es que lo consiga, pero apunta maneras, como se suele decir.

También se podría decir que la educación comienza en casa. Ni colegios de pago ni leches, si en tu casa hay un ambiente adecuado, tus hijos saldrán, como mínimo, bien encaminados. Aunque no lo parezca, sigo hablando de baterías y, en concreto, de éste sorprendente modelo 805 de la marca PDP, filial de la prestigiosa DW.

La primera impresión
Con sólo abrir las cajas uno ya se da cuenta de que la cosa va en serio. Un perfecto embalaje denota las intenciones del fabricante. Huid de aquellos que dicen preocuparse de sus instrumentos y luego lo llevan en cajas destrozadas o en frágiles envoltorios. En este caso, las piezas están embaladas con mimo y usando materiales de máxima protección.

Al sacar los componentes uno no puede dejar de fijarse en el color negro de los herrajes, a juego con el de los cascos y que forman un todo armonizado. Un dato interesante, ya que detalles como estos parecen más propios de modelos de gama alta o de gama estratosférica. DW pertenece a esta última y, el hecho que PDP haya adoptado una delicatessen como ésta denota que el hermano menor aprende las buenas costumbres de los mayores, siempre y cuando éstos estén bien educados. Encontraremos más concordancias.

Por otro lado, choca encontrarse con una configuración como esta. Me explico. Una batería estándar lo lógico es que tenga un bombo de 22”, caja de 14x 6,5” y timbales de 12, 14 y 16, éste último al suelo. En el modelo que estamos analizando nos encontramos con el bombo de 20”, lo cual ya casi podría decirse que es estándar, con la caja de 13 x 7”, un pelín más profunda pero de diámetro más pequeño que una “normal”.

En cuanto a los timbales también hay sorpresas. En ésta configuración nos encontramos con un aéreo de 12 x 8”, que para ser “primer timbal” puede parecer algo grande al lado de un bombo de 20”, aunque tiene medidas más o menos lógicas.

Sin embargo, el punto clave es el hecho de traer dos timbales base, uno de 14 x 12” y otro de 16 x 12”. Por un lado, el hecho de que carezca de un segundo timbal aéreo denota un trato preferencial por el ride, que se sitúa en el lugar de éste. Los timbales base también destacan por ser cortos, lo cual ofrece unas cualidades en el sonido que analizaremos más tarde.

En cuanto a los herrajes, el conjunto se compone de pie de caja, pedal de bombo, pie de charles, pie de plato recto y otro de jirafa. Lógicamente lo acompañan las seis patas de los dos timbales al suelo y un holder de timbal (o cuerno), que está rematado con una abrazadera para engancharlo a un soporte de plato. Tanto el holder como las patas de los timbales al suelo se encuentran pintadas en un bonito color negro, a juego con los cascos, como destacábamos antes.

Viene de serie montada con parches PDP, aunque en pequeño se ve el logo de la prestigiosa marca Remo. En el bombo utilizan parches de una capa gruesa con un anillo interior, tanto en el batidor como en el resonante. En los dos timbales son de una capa, pero en la caja trae un blanco rugoso (coated) con los números de los tornillos dibujados en orden de afinación. Interesante seguir el orden.

Materiales
Los cascos están construidos totalmente en abedul, ahí es nada. Junto con el arce son las maderas más valoradas para la construcción de baterías y se utilizan para fabricar modelos de gama alta. En gama media se utilizan mezcladas con otras maderas, y en gama baja apenas se encuentran, como mucho, con una última capa para dar lustre. Por lo tanto, teniendo en cuenta que las maderas utilizadas en la construcción de los cascos son el punto clave de una batería, deberíamos considerar este modelo dentro de las de gama alta desde un principio.

Y como parte de ese respeto por el material y su sonido, ninguno de los cascos está agujereado más de lo imprescindible. El timbal aéreo se sostiene con un holder a un pie de plato y con una abrazadera al timbal, ahorrando dos huecos importantes: en el propio timbal y en el bombo. Y nuevamente tenemos que hablar de técnicas de construcción más comunes en gama alta que en otras.

Puestos en este lugar, hemos de fijarnos en los propios herrajes que van adosados a los cascos. En las piezas tensoras reconocemos el estilo redondeado que identifica a las baterías DW, aunque en un diseño ligeramente modificado. Estas piezas reciben los tornillos que tensan los aros (y el parche que estos sostienen).

Los herrajes que acompañan al conjunto pertenecen a una gama media. La sección del metal no es muy gruesa y los pies de plato sólo tienen una extensión, a diferencia de las dos que tienen los de gamas superiores. Sin embargo, disponen de patas dobles, tanto en los de plato como en el de chaston, lo cual siempre añade mayor estabilidad cuando reciben su carga correspondiente.

El pedal de bombo tiene cadena sencilla, una maza algo estrecha y una base plana que apoya en el suelo. Este detalle es un componente fundamental en todo pedal de bombo que quiera ser estable. Además dispone de velcro en su cara inferior, con el fin de fijarlo a la moqueta. La maza se queda atrás al ser demasiado pequeña y algo frágil. El volumen del bombo se resiente y la durabilidad de la cara con fieltro es limitada.

El pedal de chaston no posee esa pieza plana para estabilizarlo, y sí dos varillas. Este sistema es más clásico y aporta algo de baile al herraje con los platillos encima.

Sonido
Lo primero nos fijamos en el bombo. La marca tiene el detalle de acompañar un cojín para ajustarlo al interior, y eliminar resonancias indeseadas. Se consigue un sonido mucho más seco (casi demasiado) y definido, a lo cual ayudan sus 20”. El sonido final resulta muy tentador, aunque se queda un poco por debajo de lo deseable.

En la caja la combinación de las 13” de diámetro por las siete de profundidad ofrece un sonido muy definido y pleno, con un volumen considerable y una excelente relación de definición y cuerpo. En afinaciones altas (las primeras que se deben probar por aquello de asentar los parches) se muestra como una caja de gran poderío y calor, mientras que en las afinaciones bajas sus 13” le ofrecen una interesante definición en las notas de relleno.

Los timbales responden prontamente a las primeras afinaciones de tanteo, con gran equilibrio y tono. Esto sólo puede ser prueba de una muy buena construcción de los cascos, heredada de la experiencia de sus progenitores.

Los dos timbales al suelo demuestran aquí el porqué de sus 12” de profundidad, al aportar con ello gran definición a un sonido potente en graves, por ser timbales goliath. Además, con sus capas de abedul se garantiza un sonido más redondeado y controlado en armónicos que con otras maderas.

Conviene tener en cuenta que carece de segundo timbal, por lo que es una batería que lo mismo podría satisfacer a un músico de jazz, como a un batería de rock que busque definición en la caja y contundencia en timbales.

La gama 805
El modelo que hemos analizado es el denominado Black with black hardware, creo que no necesita más traducción. Sin embargo, dentro de la misma gama podemos encontrar acabados en rojo, blanco y azul en cascos (junto con unos pintorescos modelos a cuadros); y en colores rojo, blanco, verde y negro el hardware.

Este modelo también se fabrica con bombo de 24”, caja de 14x7” y timbales de 13x9”, el aéreo, y 16x14” y 18x16” los goliath. En esta otra configuración los timbales al suelo ya sí tienen una profundidad más estándar, junto con la caja, pero destaca el disponer de un bombo de 24”. Curiosamente no fabrican este modelo con bombo de 22”.

Conclusiones finales
En el lado positivo habría que destacar sus materiales de construcción, una evidente apuesta por crear un instrumento de calidad, y un cuidado estético y detallista por encima del PVP.

En el lado negativo, la sencillez de sus herrajes, pero la cuestión no es que estos sean malos, puesto que son de gama media a tono con el precio, sino que más bien el resto se encuentra muy por encima de lo que se puede esperar de una batería que cuesta 995 €, IVA incluido.

Teniendo esto en cuenta, la valoración del conjunto tiene que ser buena.

 

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