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Tone Hammer de Aguilar. Un made in USA de altos vuelos.

Llega calentito este magnífico preamplificador de bajo en formato pedal. Una completa y profesional herramienta para el bajista. Especialmente útil en directo. Realmente competitiva en estudio. Mete este previo entre tu bajo y la entrada de línea de la mesa (estudio o directo) y fliparás en colores. La diferencia es abismal. La primera vez que leí acerca de esta marca me quedé algo pensativo. “Aguilar amplification”. No la había oído antes. Además, la marca Aguilar me sonaba algo “castellana”. Pues nada más lejos de la realidad. La primera sorpresa que me llevé es que se trataba de fabricación americana. La segunda vino al abrir un paquete recibido. Contenía un previo en formato pedal de la marca. Me llevé una excelente impresión al ver un pedal tan robusto, bien armado y profesional. La cosa pintaba bien. Se trata de una compañía dedicada al desarrollo especializado de productos de calidad para el bajista.

El Tone Hammer por fuera
Como os comentaba, nada más abrir la caja ya supe que se trataba de un pedal profesional. Un armazón metálico robusto y bien construido. Su aspecto sobrio me sonaaba a producto de gama alta. Materiales y diseño bien elegido para aguantar tralla de directo y de estudio. La impresión, pues, antes de empezar fue: un buen pedal, sin duda.

¿Qué es exactamente?
Se trata de un previo / preamplificador para bajo en formato pedal y con muchas más funcionalidades que una simple caja D/I. Vayamos por partes.

Alimentación
Se alimenta de tres formas posibles. Pila en su interior 9 V, fuente de alimentación externa o a través de alimentación fantasma de 48 V (a través de su conexión XLR).

Conectividad
Dispone de entrada y salida en formato TRS ¼ (jack). También de una salida balanceada XLR.

Conmutación Pre / post
A través de estos switch elegimos si queremos enviar nuestra señal en modo pre (antes de ganancia y EQ del preamplificador) o en modo post (después de ganancia y EQ del previo).

Ecualización
Disponemos de un ecualizador de tres bandas para controlar: agudos, medios y graves. Los medios están especialmente controlados gracias a la posible actuación de dos potenciómetros para su gestión: frecuencia de medios que queremos seleccionar y nivel de volumen de presencia de esos medios en nuestra señal.

Ganancia y master
Poco que añadir que no imagines. Potenciómetro con nivel de ganancia, eso sí, que añade una viveza y calidez realmente atractiva a nuestro sonido. Potenciómetro master de envío de señal a nuestro amplificador, mesa, etc.

Interruptores de pie
Dos interruptores metálicos, de los de siempre. De los auténticos. Con uno de ellos (AGS) controlamos el encendido/actuación del previo sobre la señal. Con el segundo (engage) activamos /desactivamos la ganancia.

Las pruebas
Conectamos el instrumento al previo, y éste, a través de su salida XLR, a nuestra mesa en el estudio. Escuchamos los resultados a través de unos monitores de campo cercano de la firma Mackie. Gracias a la alimentación fantasma, obtuvimos la alimentación para el sistema, evitando tener que añadir pilas o fuentes externas.

La variación de la señal (con respecto a la salida del instrumento por línea), es realmente poderosa. Ganamos en chicha y en control absoluto del sonido. Manejamos su saturación, su nivel de salida, graves, medios y agudos. Realmente ahora sí tenemos control sobre el sonido de nuestro bajo.
Hablando de éste, conectamos un instrumento activo de cinco cuerdas con una señal sobradamente potente. El circuito activo del bajo nos proporciona, aún por línea, una intensidad muy vigorosa en la mesa. Pero el sonido queda algo descontrolado, basto y plano. Con el Tone Hammer, conseguimos mucho más control y, sobre todo, dar viveza a la señal de nuestro bajo.

Posteriormente, pasamos el previo (mediante la salida TRS 1/4 “) por un procesador de efectos que tenemos en el estudio. Este incluye simulaciones de recinto y amplificación. Jugamos con varios de nuestros presets preferidos, añadiendo un poco de compresión. Un resultado realmente sensacional. Aún así, podíamos manejarnos perfectamente sin el procesador de efectos. Sólo con el previo y la compresión de un plug-in cualquiera de Pro Tools, la cosa marchaba a la perfección.

Conclusiones
Poco que añadir a lo ya expuesto. Un previo / DI para bajo en formato pedal. Profesional y de gran calidad. Creo que es una herramienta muy eficiente tanto en estudio, como en directo. Tanto para moldear el sonido antes de nuestro ampli de bajo (si es que lo tenemos), como para armar tu equipo exclusivamente con tu bajo, la funda del mismo y el pedal. Sacas por línea la señal, la moldeas con el Tone Hammer y tendrás buena caña que repartir. Para evitar el amplificador (cabezal y recinto) e ir ligero al concierto, estudio o local, este Aguilar es también una buena aportación. Dando por hecho que podrás amplificarte por línea, claro está. Lo más doloroso ¿te lo imaginas? Buenos acabados, pedal robusto, buena conectividad, profesional, made in USA... ¿te lo imaginas ya? En efecto, no es de lo más barato del mercado. Pruébalo, tal vez pienses como yo, y te merezca la pena el esfuercito económico. 220 € tampoco es tanto. Se trata de un producto que busca calidad y no sólo precio, sin dar apenas nada más que eso (como otros aparentes y vacios productos del mercado).

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