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Matchless Lightning 212 Combo Reverb. Sencillamente increíble.

El miércoles amanece un día frío y nubloso, casi invernal para las fechas primaverales en las que estamos. Me dirijo a la redacción para hacer el banco de pruebas que nos ocupa hoy. Cuando me encuentro con el amplificador, he de reconocer que no me es sorpresa su imagen, ya que estoy familiarizado con la marca, pero aún así he de decir que me impresionó.

Digamos que podemos observar que no es un amplificador que se salga de la línea de la marca, pero su color y su acabado da una sensación de sublime. La compañía Matchless es una empresa con un largo recorrido, que ha dicho mucho en la amplificación de guitarra. La organización se encuentra en Los Ángeles, donde unas pocas personas se encargan de dar forma a este proyecto.

La empresa data de 1989, cuando comienzan a desarrollar el DC-30, el cual es un amplificador con cierta reminiscencia al VOX AC 30, pero con algo más. A partir de ese momento han desarrollado un buen arsenal de amplificadores; desde el C-30, el Clubman, Cobra, etc., hasta el sujeto que nos reúne hoy día, que es el Lightning. Puedo decir que he probado la mayoría de los productos de la firma, y en ningún momento me han decepcionado. Incluso he probado ejemplares antiguos de la marca, e igualmente puedo decir que son sencillamente increíbles. Por tanto no perdamos más tiempo en preámbulos y pasemos a comentar uno por uno todos los detalles del amplificador.

Introducción técnica
Antes de introducirnos en el amplificador, a través de sus potenciómetros, válvulas, resistencias, etc., debemos hablar acerca de para qué público está destinado este producto. Si lo que estás buscando es alta ganancia, es decir mega distorsiones, con unos graves atronadores, unos medios atacados, un sonido que te pueda cubrir en todo momento, o incluso si tu idea es tener varios canales con diferentes ecualizadores/volúmenes, etc., este amplificador dudo mucho que satisfaga todas tus necesidades. Pero si por el contrario buscas unos limpios de ensueño, junto con un sonido crunch cremoso, que te permita empastar a la perfección con el resto de una banda pop/Rock/Blues/Funk/Jazz, y además que te responda sea cual sea el pedal que le pongas delante, la cosa cambia.

Es realmente difícil que el amplificador que tienes entre manos responda de la forma neutra, y no suponga un cuello de botella al sacar el sonido final de los pedales. Nos encontramos ante un individuo muy determinado, que está bien pensado para unas circunstancias muy concretas. Comencemos a analizar cada uno de los puntos del propio amplificador.

Factores técnicos
La pieza está formada por un combo, de dos altavoces Celestion de 12 pulgadas y una potencia total de 15 W en un solo canal. Inicialmente y a bote pronto, podemos pensar que nos quedaremos cortos, pero si nos fijamos bien y pensamos que está basado en una arquitectura de clase A, rápidamente concluimos que es un amplificador lo suficientemente potente para poder resolver cualquier circunstancia donde nos encontremos. Ya sea un club pequeño o un gran escenario. Por tanto, ni que decir tiene que el amplificador es completamente a válvulas (Clase A) y vienen suministrando EL-84 como válvulas de etapa, de ahí ese sonido más británico. Por supuesto posee una rectificadora a válvulas, lo cual le da consistencia al sistema de una manera robusta y clara. Si analizamos el frontal del amplificador podemos ver que los potenciómetros que nos ofrecen son pocos, lo cual personalmente agradezco, ya que no me suele apetecer perder tiempo buscando sonidos entre switchers, conmutadores, botones, etc.

Personalmente me gusta cuando conecto mi guitarra al amplificador y, simplemente, suena increíble, sin necesidad de buscar y buscar. En este caso además da igual la configuración de los potenciómetros, puesto que todas las posiciones suenan fantásticas. Te centras en lo que realmente necesitas, es decir, en tocar. Por otro lado, es lógico pensar que si tienes una gran cantidad de potenciómetros, y la señal de tu guitarra pasa por cada uno de ellos, se irá perdiendo la señal original, degradándose así el sonido inicial. En el caso que nos atañe podemos observar que el número de potenciómetros es muy reducido; asciende a cinco, incluyendo el de reverb.

Nos aseguramos de este modo que la señal queda lo más intacta posible a la hora de entrar a la etapa. Los cinco controles seleccionados son volumen, master volumen, bajos, agudos y, por último, reverb. Lo más importante de todo es tener en cuenta que cada control funciona sensiblemente, es decir, que tiene un recorrido real. Cada vez que movemos uno de los controles, sientes que manejas cada uno de los parámetros.

No poseemos control de medios. Una de las explicaciones que podemos encontrar es que el amplificador de por sí tiene una gran cantidad de ellos. Encima utiliza las EL-84 que nos proporciona medios para dar y tomar.

Los controles de graves y agudos se caracterizan porque pueden llegar a funcionar como boosters si los llevamos a los extremos. Por otro lado tenemos el control de volumen y el de master volumen. El primero es el volumen del previo que pasa a la etapa. Por tanto, es un control extremadamente importante, ya que a volúmenes bajos conseguimos un sonido completamente limpio y cristalino. En el caso en que aumentemos el control de volumen conseguiremos saturar el ampli, por tanto obtendremos un sonido crunch (si manejamos el control alrededor de su mitad). En el caso de aumentarlo al máximo obtendremos una dulce distorsión cremosa que empasta perfectamente. Al mismo tiempo, tenemos dos entradas una Hi y otra Lo, las cuales, como bien sabemos, tienen una pequeña diferencia de db, para utilizarlo con diferentes pastillas. En la parte final tenemos el interruptor de tres posiciones, On /Stand By/off.

Si pasamos a describir la parte trasera podemos ver cómo nos proporcionan varias salidas para colocar una nueva pantalla extra, para así abrir aún más el sonido. Así como un control de footswith, y poder activar a desactivar la reverb, y una salida de línea, más un fusible de protección.

Los altavoces que nos suministran son una pareja Celestion, orientados en su construcción bajo las especificaciones de Matchless. Hay que tener en cuenta que la caja del amplificador está abierta y, por tanto, el sonido no es tan comprimido, ni direccional; esto hace que ayude un poco más a la concepción “no atacada” del ampli. Los dos altavoces de 12” nos dan una resistencia de 8 Ohmnios. Y nos soporta perfectamente los 15 W de potencia.

El amplificador parece bastante pesado, y realmente lo es. Sólo un asa para trasportarlo. La verdad, personalmente creo que es una de las pocas “contraindicaciones” que podemos encontrar cuando lo usemos.

El armario es algo relativamente grande y un tanto pesado. Por tanto, para el típico concierto de un club pequeño funciona perfectamente. Incluso para la sala de conciertos relativamente grande y con un aforo medio servirá. También en un escenario de grandes dimensiones. En este último caso, incluso si lo quieres apoyar con un cabinet extra, será perfecto para abrir más el sonido. Una recomendación es utilizar una caja cerrada, ya que nos da la contraposición a la caja abierta que nos proporciona el propio combo.

Ya desde una posición completamente de estética, la marca nos permite elegir el color del propio ampli. Existe un amplio abanico de colores entre los que podemos elegir y así personalizar un poco nuestra adquisición. La verdad es que parece una simple opción estética sin más, pero luego con el tiempo hace que tu amplificador, al verlo, te de algo más de gracia que el simple tolex negro, a mi entender, un poco impersonal.

Sonido
Hasta este momento hemos hablado de cómo estaba construido y qué nos ofrecía, pero ahora llega el momento de saber a qué suena. Podemos decir sencillamente que suena increíble, hasta tal punto que la comparativa que puedes hacer con este amplificador debe ser siempre con otro amplificador de su talla. Personalmente, me suena a un sonido completamente British. Me recuerda a ese punto que puede tener a un Vox Ac – 30®, pero en las saturaciones y crunch, me parece más cremoso el Matchless®. Y en los limpios no tiene esas “campanitas” que puede tener el Vox, de ahí que me atreviera a decir que tiene una cierta reminiscencia más rock clásico, aunque no tanto como su compañero de marca, el clubman, el cual sí que está destinado más para el Rock y sí tiene ese punto “más Marshall®”.

Al mismo tiempo, cualquier cosa que le enchufes te va a sonar tal como es. Es decir, va a sacar la guitarra que tienes con todos sus pros y sus contras. Para el banco de pruebas utilicé una Suhr® classic, un sonido completamente Strato®. En cualquier caso, si deseas poner cualquier pedal anterior a este amplificador, vas a conseguir un abanico nuevo de sonidos. El pedal podrá trabajar a sus anchas sin tener un cuello de botella en el propio amplificador. Además es muy recomendable utilizarlo con boosters, overdrive, fuzz, etc., los cuales nos proporcionarán esos segundos y terceros canales que no tenemos en el amplificador.

No nos debemos olvidar de un factor muy importante en este tipo de amplis, y es la dinámica. ¿Y en qué se nota esto? En cómo, simplemente con nuestra púa, podemos ir desde los sonidos más limpios a los sonidos más atacados y agresivos. Esto, por tanto, nos posiciona a la hora de tocar. Estamos ante la verdad de nuestro sonido. En donde no se nos permite tener esa cola de distorsión detrás nuestro y que nos va cubriendo las imperfecciones. Debemos dar todas las notas una tras otra, ya que aquí no vale vivir en el remolque las megadistorsiones que todo lo tapan.

Conclusión
El amplificador Matchless Lightning 212 combo reverb simplemente me parece una joya. Donde te puedes conectar y disfrutar con tu guitarra. Armónicos increíbles, un sonido limpio envidiable, un crunch sencillamente perfecto, y un saturado cremoso que empasta a la perfección. Además le puedes echar encima lo que quieras. Te va a responder, ya sea overdrive, fuzz, flanger, delay, etc. Cualquier guitarra que conectes te va a ir genial. ¿Dónde puede tener sus contras? Quizás yo se lo encuentro en el peso, el trasporte será algo más complicadillo. Simplemente por encontrar todos los pros y los contras.

Por otro, si tu sonido está más orientado a Slayer, Sepultura, metal, etc., este no creo que sea tu amplificador. Si tu presupuesto no llega a los 2.000 euros, tampoco lo será (habrá que seguir ahorrando). Pero si tu rango se encuentra en el Blues/Rock/Jazz/Funk, eres un guitarrista que toca preciso y a quien le encanta que suene exactamente lo que toca, y por supuesto las facturas y los pagos te dejan permitírtelo, es una de las mejores opciones que conozco.

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