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Peavey Valveking VK 112, un válvulas todoterreno

Los guitarristas tenemos fama de ser músicos muy obsesionados con nuestro equipo, lo cual tiene cierta lógica, ya que nuestro instrumento no consiste solamente en la guitarra, de por sí, nuestro equipo está compuesto por una cadena de elementos conectados entre ellos. Es cierto que no todos los componentes de dicha cadena tienen la misma importancia; personalmente veo que más allá de los dedos y del propio tono del guitarrista, tenemos que darle mayor valor a la guitarra como tal y al amplificador, que al resto de eslabones. Esto nos lleva a comentar que el próximo producto que nos va a ocupar todo el banco de pruebas consiste en un amplificador combo de un altavoz de 12” completamente a válvulas y de la compañía Peavey.

Podemos ir adelantando algunas premisas para dar un poco de luz sobre el amplificador. El Peavey ValveKing es un combo de dos canales, pero podríamos decir que existe un tercer canal, ya que nos permite acceder a un boost en el canal 2, posee un altavoz de 12”, al cual podemos añadirle un cabinet para aumentar la cantidad de speakers empujando aire. Y muchos otros detalles que iremos explicando a lo largo del artículo.

Como todos sabemos, amplificadores hay muchos, algunos son muy específicos para determinadas situaciones, otros intentan ser lo más versátiles posibles, unos tienen un solo canal, otros tres o cuatro, algunos son cabezales, otros combos, y así un largo etc. Por tanto vamos a estudiar de lleno el próximo amplificador, para sacarle todo el rendimiento y poder saber en qué situaciones es óptimo.

Descripción
Empecemos a explicar qué nos encontraremos físicamente detrás del nombre Peavey ValveKing 112. Podemos decir que el amplificador está formado por un mueble no realmente grande para ser un 112, lo cual es práctico a la hora del transporte. Posee un tolex negro que le da un aspecto serio y directo. Me da la impresión que se ha apostado por una estética clásica de amplificador, muy en la línea de Peavey. Comencemos a analizar el frontal del ampli y, más tarde, pasaremos a describir la parte trasera. Lo primero que nos encontramos consiste en dos entradas, una High y otra Low; así podremos conectarnos a una u otra dependiendo de nuestras pastillas, es decir, si tenemos pastillas con mucha salida, como puede ser una humbucker, a lo mejor la entrada high nos hace saturar enseguida, o por el contrario, tenemos una guitarra con pastillas simples y necesitamos la entrada de alta ganancia. La diferencia en dB entre una entrada y la otra es de 10 dB, salvo el caso en que conectemos dos instrumentos simultáneamente a las dos entradas, en ese caso las dos entradas funcionarían como baja ganancia.

El primer canal que nos encontramos es el canal limpio, el cual consta de un potenciómetro de volumen y 3 de Eq, es decir, graves, agudos y medios. He de comentar que los potenciómetros son sensibles y, en algunos casos, los controles de Eq pueden ser bastante sensibles, llegando a saturar y dar una sensación de boost. A su vez este canal posee un switcher que, al pulsarlo, nos da una mayor respuesta en altas frecuencias. Muy útil principalmente cuando queremos ese sonido a “campanitas”, y muy recomendable mezclarlo con un Strato o Telecaster. El selector del canal se encuentra en el canal limpio, es decir, tenemos un switcher el cual nos permite elegir entre el canal limpio (switcher a Off) o canal saturado (swither a On), pero lo que hay que tener en cuenta es que si queremos utilizar el pedal de cambio de canal, este interruptor debe estar activado.

El siguiente es el canal saturado, el cual posee un control de ganancia de entrada, un control de volumen del canal y una Eq graves, medios y agudos. Además tenemos dos interruptores que nos dan las opciones de aumentar la ganancia, a modo de booster, donde podremos disfrutar de más distorsión, dando una salida del amplificador tan satura que puede llegar a sonar incluso tipo fuzz. El otro interruptor nos aporta un extra de volumen perfecto para los solos, o dibujos que tengan que destacarse dentro de la mezcla general de la banda. Lo ideal de estos dos controles es la posibilidad de acceder a ellos mediante el foothswitch. Esto lo hace muy interesante, ya que podemos disfrutar de ellos en cualquier momento y desde nuestra pedalera. Al final de la cadena nos encontramos el control de reverb general para los dos canales, los cuales lo comparten. Una posible mejora podría ser controles de reverb independientes para cada canal, ya que la reverb que queremos en un canal limpio no suele ser la misma que la de un canal saturado. Y por último tenemos el loop de efectos, que se encuentra en la parte frontal, algo que realmente no es muy común, ya que por norma general suele encontrarse en la parte trasera. Tiene una entrada return y una salida send.

Hasta aquí sería el acceso a la parte frontal, ahora podemos pasar a la parte trasera, la cual no es tan densa de controles como la parte delantera, pero tiene algunos de ellos muy interesantes. Comenzamos por el fusible y entrada de corriente, para pasar a un control de “texture”. Este es uno de los grandes secretos. Este potenciómetro nos permite resolver el amplificador para poder acceder como si fuese clase A/B o clase A. Es decir, nos da la opción a nivel de etapa de cuánta corriente queremos que nos llegue a las válvulas de etapa. Por tanto, en el caso en que optemos por posicionar el control en el lado A/B, conseguiremos más resultado del previo que de la etapa, ya que, por resumirlo, la etapa se encargará de enviar de la forma más neutra el resultado que obtengamos del previo. Por otro lado, si seleccionamos la opción clase A, tendremos un 60% menos de potencia, pero a cambio nos aportará más armónicos de etapa, así que disfrutaremos de una mayor dinámica.

Antes de pasar al siguiente apartado, donde comentaremos todos los detalles referentes al sonido del amplificador, así como de su respuesta, vamos a describir a nivel aún más técnico cómo está compuesto el ampli.

El amplificador a nivel de previo monta tres válvulas 12ax7/Ecc83 y dos válvulas de previo 6L6GC. Esto genera 50 W de potencia que se desarrollan en un altavoz, pero aún así se le puede incorporar otro speaker, tanto cabinet de 4x12, 2x12 ó 1x12, pero su salida es siempre de 16 Ohmnios, y además hay que tener en cuenta que, al conectar una nueva pantalla, anula el altavoz propio del combo.

Sonido
Llegamos a la parte más importante de todo producto musical, es decir, a qué suena. En realidad todo este proceso tanto de fabricación, como de diseño, etc., su objetivo final es conseguir el mejor rendimiento auditivo posible, ya que el asunto consiste en sonar con la mayor calidad.

Centrándonos en el combo que tenemos aquí delante, podemos decir que, como todo combo, el sonido que obtendremos será distinto al de un cabezal con pantalla. La principal diferencia consiste en que el sonido del combo será más comprimido, con menos pegada, pero conseguiremos mejores resultados a volúmenes más bajos, aunque eso también dependerá de la potencia del cabezal, y el tipo de conos que monte la pantalla, etc. En el caso del ValveKing, podemos decir que es un amplificador “que empuja”, y explico este término, es decir, es un ampli que por sí solo tiende a tener más pegada de lo que un combo normal tendría. Esto nos empieza también a dar una pista de hacia qué tipo de sonidos va orientado el amplificador, es decir, sonidos más bien Blues/Rock, donde la guitarra no pasa desapercibida. Pasemos a analizar uno a uno todos los sonidos que ofrece el amplificador:

El canal limpio es bastante particular, ya que es un canal que deja de tener su nombre en cuanto subes un poco la ganancia de entrada. Es decir, la facilidad de saturar se encuentra latente, además se encuentra acentuada gracias a su facilidad de comprimir el sonido. Asimismo, podemos decir que tiene cierta facilidad para sacar los sonidos más bajos, eso le da un tono más bien oscuro que brillante, es decir, nos alejamos del sonido más Fender y nos centramos en unos más americanos, tipo Soldano, Mesa, etc., pero sin llegar a ser eso. En resumen, es un sonido muy Peavey: redondo pero con pegada, con graves y agudos. Por eso nos proporciona ese interruptor para conseguir el realce de agudos y así levantar la ecualización por la parte más alta.

El canal saturado nos da un par de posibilidades: utilizarlo de la manera estándar, donde nos aparece un canal crunch, que una vez más los graves y agudos son frecuencias fácilmente accesibles. El potenciómetro de ganancia no podemos decir que sea realmente sensible, a la más mínima oscilación el canal comienza a saturar fácilmente, no dando mucho rango para poder buscar ese sonido más crunch. Desde mis oídos puedo decir que no encuentro que sea un amplificador muy Marshall, sino que vuelven a mi cabeza sonidos más americanos. Al presionar la opción boost conseguimos más saturación, pero con la particularidad de que no más pegada, es decir, conseguimos una distorsión más arenosa y llena de grano, pero para nada conseguimos más contundencia. Este boost es ideal para añadirle un delay y utilizar como un canal solista para todos nuestros solos, donde necesitamos ese extra, tanto de saturación como de volumen, para poder salir por encima de la mezcla. En este caso volvemos al principio, donde el selector de ganancia no tiene mucho más rango, es más una sensación de on/off.

Por tanto, hasta aquí el planteamiento sobre a qué suena los dos canales. Pero ahora es necesario hablar del control Texture, para elegir el tipo de acceso a la etapa del ampli, es decir, clase A/B o clase A. He de decir que particularmente soy gran fan de los amplis de clase A; y en el caso del ValveKing, nos encontramos ante unas posibilidades que nos ofrece acercarnos a lo que sonaría un ampli de clase A, es decir, mayor número de armónicos en la etapa, reducir la potencia pero, a su vez, conseguir más dinámica; incluso podemos saturar de etapa con mayor facilidad. En el selector de clase A/B el peso del sonido recae más en el propio previo y, por tanto, el sonido posee menos sensación de etapa.

Conclusión
Peavey es una marca que evoluciona rápidamente y sabe adaptarse a los momentos que vivimos, donde necesitamos tener todas las prestaciones de un sistema moderno del siglo XXI, pero con el mejor sonido vintage, y además si puede ser lo más versátil posible, mejor que mejor. En estos conceptos se ve fácilmente la línea de productos y, por tanto, el Peavey ValveKing 112 no iba a ser menos. Por tanto, podemos concluir que, siendo un combo relativamente pequeño, ya que es de sólo 12”, conseguimos un volumen lo suficiente para poder solucionar todo tipo de situaciones. Además tenemos la opción de los dos canales, con el boost extra, nos hace que el amplificador sea bastante todoterreno. A nivel de sonido, podemos decir que aunque la pretensión sea esa, la de conseguir el mayor espectro posible, el resultado final consiste en un amplificador que puede ir desde el blues hasta el rock, incluso algunas partes más metal. Es decir, es un amplificador con tendencia a rugir. Por tanto, si a esto le añadimos que tiene un precio de lo más convincente, le posiciona en una opción de lo más recomendable si necesitamos un ampli de Rock a un precio asequible.

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