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Vigier Expert Retro 54. ¡Mi tesoro!

Ya habíamos tenido en test a un primo hermano de la guitarra que hoy ocupa este espacio. Se trataba de un bajo de la misma firma, que nos dejó realmente impresionados. Teníamos, por tanto, gran expectativa sobre el análisis de las guitarras Vigier, que esperábamos con impaciencia.

Cuando asistí al reportaje fotográfico y la vi salir de la funda, no pude evitar cogerla. Ya en ese momento, aún desenchufada, supe que se trataba de algo muy potente. A lo largo del banco de pruebas iremos descubriendo el porqué de esta impresión, si bien os anticipo que la guitarra es un cañón: precisa, impoluta y perfectamente cuidada en todos y cada uno de sus detalles.

El look y corte del cuerpo
Dentro de que nos gustó absolutamente todo en el bajo que mencionábamos, tal vez la parte más difícil (ante nuestros ojos) era la estética, un corte algo raro, más que retro. En este caso, la guitarra tiene un "look" agradable, independientemente del acabado natural (que personalmente me encanta). El corte es algo más moderno, con claros aires strato pero con pequeñas variaciones sobre el conocido diseño de Fender. Los extremos -cuernos- son algo más largos, detalle casi imperceptible pero cierto. El instrumento es estilizado y presenta el canto superior (el que va pegado al torso/mano derecha) curvado, lo cual siempre es más cómodo.

Se trata de una guitarra ligera: 3,1 kg aproximadamente. Aunque es bien conocido que las guitarras pesadas son las más contundentes en cuanto a sustain natural, manifiesto el poderío de este instrumento a este respecto. Concretamente, os contaré que durante las pruebas, tuve que dejar la guitarra momentáneamente sobre una superficie plana, iba deprisa y no me dio tiempo a bajar los potenciómetros, ni mutear la señal. Al apoyarla, salió un pequeño armónico que se abrazó al sustain de forma indefinida pues, hasta que no regresé y cogí la guitarra, no dejó de sonar.

El cuerpo, bajo los mismos parámetros de selección de maderas que el que se describe a continuación, se construye en aliso. Un cuerpo compuesto exclusivamente por dos piezas, unidas por el centro, a diferencia de otros fabricantes que emplean cuatro o incluso siete partes diferentes para la construcción de esta sección.

Con respecto al acabado, el instrumento cuenta con más de diez capas de barniz pulido.

El mástil
Como dice el fabricante, este elemento es una pieza clave tanto para el sonido, como para la comodidad de interpretación. Vigier hace gala de su especial interés y cuidado a la hora de elaborar esta pieza. Así, nos garantizan que cada uno de los mástiles son repasados individualmente por sus luthiers. Como podéis suponer, no he podido comprobar personalmente que esto es así, lo que sí puedo garantizar es que el acabado del instrumento es, y casi nunca me atrevo a afirmar esto, PERFECTO.

En cuanto a la madera, se emplea la misma que la utilizada en los majestuosos instrumentos clásicos: el arce. La materia prima es seleccionada (igual que comentamos en nuestro análisis del bajo) entre los bosques franceses. Un proceso de secado natural durante años, antes del corte, así como su controlado nivel de humedad en el almacenaje, dan una firmeza y precisión rotunda a la guitarra.

Diapasón y trastes
El fabricante nos permite elegir entre palisandro (palo de rosa) o arce. Asimismo, expone que en el tratamiento y ajuste de cada traste, se dedica tiempo para rectificar los mismos por centésimas de milímetro y su posterior pulido a mano.

10/90 Neck System
Un concepto exclusivo en el que se sustituye la barra tradicional (alma) por un material compuesto por carbón (90%) y madera (10%), reforzando el mástil. Esta particularidad ayuda a conseguir un mástil más fuerte y estable ante los cambios climáticos, que como bien sabéis son uno de los peores enemigos de nuestras queridas guitarras. Otra explicación lógica en cuanto a las ventajas del 10/90 neck system, consiste en que las vibraciones emitidas por nuestras pulsaciones y las propias cuerdas son mejor absorbidas por esta fusión de materiales.

El traste cero
Curiosa particularidad en los instrumentos Vigier que salta a la vista nada más ver el mástil. El estudio realizado por el departamento de investigación y desarrollo de la organización apunta a una altura de cuerda perfecta así como una reducción del cordaje con respecto a los trastes. Doy fe de la realidad de esta intención conseguida.

El trémolo: Vigier 2010
En esta sección, y pese a que existe literatura técnica del fabricante que lo explica (como sus sistema de "cojinete de bolas" o la mínima distancia entre la silla de puente y el lugar donde la cuerda es anclada), me limito a contaros mi experiencia personal en la prueba. Como el resto de la guitarra, el trémolo responde a la perfección. Es preciso, sensible y aguanta toda la tralla que le metas sin desafinar ni un ápice.

Electrónica, pastillas Dimarzio
Tres pastillas de bobina sencilla (single coils) son las responsables del sonido vintage de esta Vigier.

Durante la construcción y encajado de pastillas, se rocía un producto especial en el interior de la cavidad que las albergará para reducir el posible zumbido posterior. Componentes DiMarzio y Switchcraft son los elegidos en este apartado.

El sonido
Puedes suponer por donde van los tiros en una guitarra con pastillas vintage y single coil. Sonidos afilados, cristalinos y poderosos en agudos. Todas estas características, dentro de un entorno denso y con cuerpo. Evidentemente esta no es una guitarra "espesa" y pesada con sonido humbucker. Suena realmente bien y se desenvuelve a la perfección en cualquier tipo de ambiente a la que la sometamos. Puestos a comparar, el sonido me recuerda a una Fender Stratocaster, aunque debería tratarse de una Strato de gama alta para estar a la altura de esta potente Vigier.

En cualquier caso estoy orientando las demos a diferentes sonidos que podrás conseguir con el instrumento. Al menos aquellos en los que a mí me parece que mejor encaja: rítmicas con una chispa de saturación (en cortes), solos casi limpios, solos en distorsión y pases con énfasis del ataque (rollo slaping).

Conclusiones
Pocas veces pasan por mis manos instrumentos tan perfectos. La afinación, octavación, emisión natural de armónicos, sustain, equilibrio tonal entre sus cuerdas y tacto.... todo ello es inmejorable.

Hace tiempo que llegué a la conclusión de que para manejarse (en plan lujazo) en todos los am-bientes y disfrutar del sonido auténtico que los diferentes estilos te piden, lo ideal para cualquier guitarrista es disponer de dos guitarras muy diferentes. Una de ellas, un instrumento pesado, de sonido grueso, opaco y cañero, con el más contundente sonido humbucker. Por otra parte, una guitarra afilada, estridente de buena pegada, ataque punzante y brillo enfatizado. Esta Vigier, encaja a las mil maravillas en la segunda opción descrita.

Concluir esto, es mucho concluir, pues hacerse con dos guitarras buenas es un lujo que la mayoría no podemos permitirnos hasta .... no sé cuando. Por tanto, y considerando que ésta es una excelente pieza, así como que se desenvuelve de forma magnifica en cualquier circunstancia, resumo en que si te haces con este instrumento, tendrás un pedazo guitarra de impresión. Sólo te queda ahorrar.

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