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Line Array RLA-3 - SLS .Más pequeño, casi que no.

  • Publicado en P.A., Portátil y monitores escenario
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SLS (Superior LIne Source) es un fabricante de cajas acústicas de origen americano, que justo acaba de llegar a nuestro país del también medio reciente distribuidor AudioGestion. Desconocida para mi (o quizá me ha pasado desapercibida anta tanta amalgama de marcas), he descubierto ahora su serie RLA, otro acrónimo que significa Ribbon Line Arrays. Las dos últimas palabrejas inglesas son por muchos bien conocidas: la actual moda de querer colgarlo todo. Lo nuevo y característico de esta serie es, entre otras muchas cosas que pronto veremos, el uso del Ribbon PRD1000, o lo que es más terrenal, un transductor que difiere del tradicional concepto de altavoz para agudos o tweeter. Su forma rectangular es asimismo radiador de energía, lo que permite ofrecer una forma de onda coherente ideal para mantener y crear la propagación lineal que se busca en un sistema "array". Otras ventajas de este tipo de agudo es que al no depender de ningún componente inductivo su impedancia se mantiene lineal en todo el recorrido (en este caso, 8 ohmios).

9 kilos de cajita
Las fotografías que de seguro acompañan este artículo no harán justicia alguna a las reales dimensiones de la caja. Bautizada como RLA-3, es la más pequeña de la serie y sus dimensiones son de 184,2x356x234 mm (seguramente la caja para colgar más pequeña del mercado). Eso permite que su peso sea de tan sólo 9 kg, lo que hace que una agrupación de cuatro cajas sea totalmente manejable (hay cajas acústicas cerradas convencionales cuyo peso es bastante superior). Compactas, tremendamente compactas, y ligeras, livianas. ¿Ventajas? Muchas. Primero es algo que agradecerán los técnicos de montaje, sobre todo sus preciadas espaldas; se reducen las necesidades de carga en vehículos; son cajas muchísimo más manejables e incluso podrán elevarse sin necesidad de complejas estructuras de aluminio: incluso con una VMB de 120 kg podremos colgar 8 cajas en "array".

Estoy seguro que las ventajas de una configuración "array" ya serán bien conocidas por nuestro lector. Se ha puesto de moda, aunque este sistema revolucionario hace años que es bien conocido por ingenieros. El concepto no es nada nuevo, pero sí las ventajas que ofrecen las nuevas oleadas en diseño y prestaciones de cajas. Un "array" permite controlar la reducción de SPL (o presión sonora) en función de la distancia y mantener el control de dispersión sobretodo en el plano vertical. A cambio es necesario que el primer proceso se ejecute con maestría. Me refiero al siempre más complejo proceso de diseño y aplicación del sistema. Abordar este tema nos llevaría un artículo entero, y tampoco es el objetivo de estas líneas.

Ataquemos nuestras invitadas, de nombre RLA-3 o LS6500. Además del agudo Ribbon mencionado de 5", se incluye un altavoz de medios de 6,5" capaz de lidiar con potencias de hasta 100 W RMS. Su respuesta en frecuencia va de los 80 a 20.000 kHz y su cobertura horizontal es de unos nada menospreciables 110 grados. De serie se incluyen, según nos comenta su distribuidor, todos los accesorios para el anclaje o "rigging".

Realicé la prueba en las propias instalaciones que dispone AudioGestion, un almacén de dimensiones agradables pero poco apropiado para el evento. Utilizamos una configuración en mono compuesta por cuatro cajas RLA-3 dispuestas en plano vertical, complementado con un subwoofer de la misma casa SLS, aunque es posible utilizar cualquier otro transductor y caja deseado (como opción está el RLA-2LF, también para colgar, con un altavoz de 15" y capaz de soportar hasta 600 W RMS, con una respuesta en frecuencia de 38 a 200 Hz).

Me sorprendió el pequeño invento de Toni Vargas, el distribuidor, que tenía colocadas ocho cajas RLA-3 en configuración de 4 ya montadas en un rack de aluminio altamente portátil (en la página electrónica del fabricante también hay algunas imágenes interesantes).


Como mesa recurrimos a una consola Allen&Heath Wizard, un lector de CD-Audio de Sony (conectado por balanceado), etapas Crown y filtro activo de BSS, ajustado según los parámetros básicos del fabricante. En total, tres vías: un ataque a los agudos Ribbon, otro a los medios y otro a los dos 15" que actuaban como subwoofer.

Debo reconocer que el escenario de pruebas no es el más adecuado, pero intentaré extrapolar todos los resultados a una configuración mejor. Evidentemente, no podré hablar de imagen estéreo, aunque la percepción de los agudos (nunca incisivos, y bastante bien repartidos) proponía una buena nota en este aspecto.

El uso de un altavoz de 6,5" puede suponer un problema en la reproducción de las medias-bajas frecuencias. El fabricante especifica una leve atenuación poco antes de los 400 Hz, frecuencia crítica en según qué instrumentos acústicos e incluso voces graves femeninas. Pero la cálida y presente voz de Tracy Chapman resultó contundente, algo que sin duda agradecí. Sí es verdad que se nota un cierto hueco en esa zona, pero al intentar recuperarlo mediante ecualización se genera un sonido sensiblemente desequilibrado, tirando a nasal. Éste sería quizá el único "contra" de unas cajas que casi todo el resto tienen de "pro".

Las frecuencias medias resultan nítidas y precisas, como así comprobé con el disco "Tiempos" de Luis Robisco (con esa guitarra española siempre bien presente). Gracias a la rápida amplificación de Crown, es fácil ver (mejor escuchar) si también las RLA-3 son rápidas. Y efectivamente lo son. Reproducen bien los transitorios, con sólo un pequeño ápice de compresión, quizá debido a la falta de rodaje de las cajas (por lo tanto, totalmente descartable). Los agudos, como ya he avanzado, son muy presentes, sin llegar a ser incisivos o chillones. De hecho, el conjunto entero es muy moldeable, respondiendo con rapidez y mucha eficacia a leves ajustes de ecualización paramétrica realizados directamente en la consola Allen&Heath. Los ingenieros de mezclas agradecerán la rapidez y sutilidad que ofrecen.

Los 110º de dispersión horizontal que el fabricante anuncia, sin ningún tipo de medidor en mano, pueden ser reales (ya sabéis las diferencias entre lo que se dice y lo que se "oye"). Quizá hasta el punto en que no será necesario prestar mucha atención a la orientación horizontal de la caja. En el plano vertical el fabricante suministra un programa informático muy completo que, a partir de datos básicos, informa sobre la colocación en plano de las cajas, su orientación, etc. Para facilitar la tarea, el sistema de "rigging" está numerado y bien pensado, lo que permite a casi cualquier persona conseguir la orientación propuesta por el programa.
En cuanto a presión sonora, las especificaciones hablan de 114 dB para los agudos y 118 dB para los medios (con picos de 120 y 127 dB respectivamente). Suficientes sobre el papel. En la práctica, a unos 12-15 metros en eje horizontal (no las colgamos en las pruebas), la sensación es muy buena, con un nivel más que correcto y una salida de mesa bastante baja.
Incluso bajando los niveles de volumen a niveles más bajos todavía (a lo que muchos llamaríamos "susurro"), medios y agudos conviven con eficacia, manteniendo, hasta cierto punto, esa linealidad tonal que pocas veces conseguimos. Seguramente debido al agudo Ribbon y al uso de varios (en mi caso, 4) altavoces de medios de pequeña pulgada y para 100 W.

Conclusiones
Una de las conclusiones que más interés tenía con este sistema era ver sus posibilidades en "horizontal". Por desgracia, en nuestro país, muchos bolos apenas cuentan con pocas horas para su realización. Esto no permite ni utilizar complejos programas basados en algoritmos matemáticos que en función del espacio deducen la mejor posición de un sistema "array", ya sea por tiempo, ya sea por que nadie ha pagado por ese "extra" más. Se llega, se monta, se prueba y a correr. Para las empresas de alquiler, disponer de material variado para cada situación supone una nada menospreciable inversión, además del control y producción adicional que esto supone.
Al probar estas cajas sin colgar (y teniendo en mente que son muy manejables) y sobre todo al ver sus más que buenos resultados, es fácil deducir que como solución "rápida" también es posible. Podremos adquirir unas 16 "cajitas" de estas y poder ofrecer un servicio a todo lo alto para según qué situaciones, o dividirlas en dos y poder hacer dos bolos de estos. La alta eficiencia de las RLA-3 (94 dB para el medio y 101 dB para el agudo a 1W/1m) permitirá sacar provecho incluso de las nuevas etapas de potencia digitales, que ofrecen una buena entrega de corriente a altas potencias en espacios (¡y pesos!) compactos.
Se convierten por tanto en una más que atractiva opción que aúna una caja versátil, polivalente y ligera para casi cualquier tipo de aplicaciones: desde voz (en convenciones, su compacto tamaño será agradecido por el cliente, harto de ver voluminosas cajas negras por todos sus salones), hasta música acústica (estoy seguro que en jazz o situaciones similares se comportarán como anillo al dedo) y hasta rock/pop (teniendo especial cuidado en la elección del subgrave). ¿Sonido invisible? Bueno, alguien deberá abonar esos 999 euros que cuestan por unidad.

Software de gestión
Se agradece la inclusión de un software dedicado que facilite la tarea de colocación y ajuste de las cajas en modo "array", sobre todo teniendo en cuenta que el programa está desarrollado por y para SLS y el modelo de cajas analizado.
El programa no es muy intuitivo para un neófito, pero sí resuelve rápidamente las dudas de los iniciados.
A partir de unos parámetros básicos podremos ajustar el sistema "array" para conseguir una cobertura deseada; y una vez listos el programa indica cómo colocar el "array", en qué posición colocar los ángulos por caja y distancias de tiro en el plano tridimensional. Fácil y rápido.

 

 

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