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KK50 – Vyper – Tornado

  • Publicado en P.A., Portátil y monitores escenario
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Mucho K. Son ya varias las ocasiones en que los fabricados adscritos a la ingeniería productiva de esta firma italiana son motivo de aparición en las páginas de ISP, y me inclino a pensar que esta no va a ser la última, ya que cada vez que lanzan al mercado un nuevo producto o línea, uno no puede dejar de, cuando menos, quedarse estupefacto. Tanto es así, que los fabricados de K-Array están siendo avalados de alguna manera, nada menos que por la mismísima Sennheiser, marca absolutamente reconocida y laureada desde tiempos inmemoriales por todos aquellos que nos dedicamos al tema del sonido profesional a todos los niveles; o sea que… En esta nueva entrega, os comento las pruebas auditivas que he cumplimentado a tres nuevas “Kvirguerías” electroacústicas. Por una lado, las unidades Kobra KK50, que pese a no ser (estrictamente hablando) lo último de K-Array, nunca antes habían sido sometidas a test; mientras que, por otra parte, analizamos (estas sí son más novedosas) las unidades Tornado y Vyper.

Estableciendo el paralelismo existente entre estos modelos, contaros que en los tres casos nos encontramos ante concepciones pasivas y de vía única; o sea, sin amplificación incorporada, ni filtro interno añadido. En todos los casos se utilizaron, como acompañantes ideales (especialmente del KK50 debido a su parecido diseño), un par de recintos para bajos modelo KKS50 (pese a estar montados cuatro de los mismos en línea, para este banco de pruebas sólo se contó con el concurso dos) encargados de extender el espectro audible en el rango de los graves, ya que dicha banda de frecuencias es intocable por los productos bajo ensayo. Lo cual me lleva a decir que, en realidad, los artículos K probados eran más bien cuatro. Igualmente, mencionar que para todas las pruebas se hizo uso, como amplificación, de únicamente una etapa de potencia K 10-10, que fue la encargada de realizar tanto las labores de amplificación como de filtraje activo, mediante el DSP que incorpora. Así es que la configuración utilizada en cada uno de los sistemas bajo análisis era la de biamplificación activa.

Las KOBRA KK50
Por su diseño y amplias posibilidades de configuración (además de un sonido excelso), estas Kobra han llamado poderosamente mi atención. Las KK50 son unas columnas acústicas (con altavoces en array) con la típica estilización patente en alguna de las otras propuestas de K-Array (ya saben, ultra estrechas y delgadas), siendo además de tamaño más reducido que todas las ya comentadas concepciones de esta signatura italiana.

La principal razón de que las catalogue bajo la condición de extensa posibilidad configurativa está acreditada por el hecho de que las KK50 ofrecen altas impedancias de carga (para lo que se considera dentro de lo normal en una caja acústica); pluralizo aquí, puesto que en estas preciosidades se contempla la posibilidad de trabajo, bien sea bajo 64 ó 16 Ohms, niveles de impedancia duales a elegir mediante el uso de un conmutador habilitado a tal efecto en su panel trasero. Esto quiere decir que si, por ejemplo, hacemos laborar en paralelo un par de ellas en cada canal a 16 Ohms, obtendremos los conocidos 8 Ohm como impedancia de carga, con cabida para 300 W RMS por canal, puesto que cada KK50 soporta 150 W RMS (según método AES) con un máximo de 300 W (según método EIAJ). Si conmutamos las KK50 para que trabajen bajo 64 Ohms, entonces, para obtener una impedancia de carga equivalente a esos 8 Ohms precisaríamos de paralelar ocho unidades 1/[1/(64 x 8)]; contando así con una capacidad, en potencia de carga, equivalente a 1,2 Kw RMS por canal. Ni que decir tiene que, si nuestro propósito es el de funcionamiento a 4 Ohms, el sistema que llegaremos a confeccionar poseería justamente el doble de unidades y potencia que en los ejemplos indicados.

Téngase en cuenta en todos los casos, que se hace indispensable la adicción de él, o los oportunos subwoofers para trabajo a todo rango audible, lo que siempre implicará que la potencia eléctrica (refiriéndome aquí a la realmente consumida por los altavoces, no la de red) llegaría a ser netamente superior. Como se puede apreciar, entre ambos extremos configurativos, el abanico de posibilidades llega a ser más que amplio, enorme; razón por la cual estas KK50 son más que recomendables en absolutamente todo tipo de eventos o actos (exceptuando grandes sonorizaciones), y muy especialmente en instalaciones fijas, debido a su avanzado diseño, que posibilita que estos arrays de sonido sean fácilmente empotrados en paredes o mobiliario y, por tanto, resulten altamente escamoteables. Al ser las KK50 de tamaño reducido, las posibilidades de orientación que un array de las mismas contempla es igualmente extenso.

Sus características más destacables, en definitiva, son:
- Columnas en auténtica emisión line array y radiación tridimensional (3D).
- Múltiples mini altavoces de alta elongación.
- Relación entre tamaño y peso super reducida.
- Respuesta en frecuencia excepcionalmente plana.
- Alta impedancia que facilita el paralelaje con todos los modelos KOBRA.
- Electrónicamente protegidas.
- Estructura superdelgada para formación de arrays invisibles.
- Posibilidad de creación de arrays de columnas en vertical u horizontal.

Sonido KK50
Cuatro fueron las unidades (dos canales en paralelo a 8 Ohms) montadas para las pruebas de audición, a las que en la zona demo de Rent Music se sometieron a estas K´s; dos de ellas frontales (FL & FR), y otras dos traseras (RL & RR), apoyadas (como ya he dicho) por un par de KKS50, y todo ello alimentado por una etapa de potencia K 10-10, atacada por la correspondiente mesa mezcladora. El programa musical utilizado corría en estereofonía total, y ya por fin (para más señas), sonó la música de Sade; y cómo sonó.

Desde el mismo momento en que comenzó la radiación de estas KK50 su sonido me rodeó completamente. Ubicado muy aproximadamente en el centro de la escena, podía percibir con claridad diáfana cada una de las cuatro columnas sonoras y, sin embargo, no conseguía discernir exactamente la dirección de emanación del audio, debido a la característica intrínseca de difusión en 3D de estas K´s (lo mismo me ocurrió durante la escucha de las Vyper). Por esta razón, para asegurarme de qué columna estaba sonando (puesto que las columnas frontales estaban en el mismo trípode en el que estaban montadas tanto la KK 50 como el Tornado y la Vyper), tuve que pegarme literalmente a ella.

En cuanto a la calidad de su sonido, aparte de su particularidad de radiación 3D, como estos tres modelos, hoy bajo análisis, trabajan con idéntica concepción de altavoces (uno sólo en el caso del Tornado), y que estos son los que, asimismo, incorpora la ya relatada KR200 en ISP Nº107, sencillamente lo descrito para esta última reza para el resto, a excepción de ángulos de cobertura y potencia admisible de cada cual, sin más. Esto viene a querernos decir que un diseño de sonorización, en el que combinásemos los modelos descritos resultaría coherentemente óptimo.

En lo tocante al varias veces aludido emisor de graves KKS50 (Ultra Compact Bass Speaker), deciros que su implementación con los tres productos bajo ensayo resulta ideal. No en vano, su diseño y carácter sonoro se complementa con estos a la perfección.

El KKS50 es igualmente un sistema line array con una anchura de únicamente 50 cm y mínima altura; cosa que posibilita, por ejemplo, su encastración en los peldaños de una escalera, garantizando así una discreción visual total. Es por esto que la ventaja de incluir en platós de TV un sistema KK50 + KKS50 resultará evidente. Si tu dedicatoria es el diseño acústico (más bien electroacústico) en el entorno televisivo, yo que tú no dejaría de corroborar (en su caso) lo que desde estas páginas estoy relatando; altamente recomendable. En la página web de K-Array se pueden ver un buen puñado de fotos (de aplicaciones reales), donde a efectos de lo acabado de comentar, destaco una de ellas, en la que se puede apreciar una KK 50 embutida horizontalmente en el atril de los presentadores en un plató de TV.

Algunas virtudes del Sub KKS50:
- Posibilidad de arrays en vertical u horizontal.
- Relación tamaño/peso/potencia/calidad única en su especie.
- Multi altavoces de 4 pulgadas y amplia elongación (Line Array Bass Speaker).
- Respuesta frecuencial de 65 a 300 Hz.
- Complementación absoluta para KK50, Vyper y Tornado.
- Diseño especial para instalaciones invisibles.

KV50 el Vyper
Puesto que las cualidades del Vyper (incluso durante su audición) son prácticamente las mismas del hasta aquí descrito KK50, ya no me explayaré mucho en la descripción de este KV50. Aunque su diseño realmente difiere al del KK50 (es incluso más pequeño), yo diría que su calidad sonora es, a efectos prácticos, idéntica. Las diferencias constructivas entre el KK50 y este KV50 se reflejan en el cuadro comparativo que adjunto, donde pueden ser claramente vislumbradas. Observen, sobre todo, que el Vyper hace uso de un array de altavoces exclusivos de una sola pulgada.

KT20 el Tornado, benjamín de la familia K
De fuente auténticamente puntual o micropunto sonoro tildaría yo al Tornado; una espectacular concepción minimalista (sólo en lo referente a su tamaño) principalmente orientada al ámbito de la sonorización de espacios, lo que conocemos como sistemas de sonido distribuidos. Con un diseño de vanguardia total, el KT20 será de uso recomendable, por ejemplo, en salas de conferencias, museos, música ambiental en todo tipo de salas o locales, sistemas de música/anuncios en restaurantes, o cualquier otro tipo de locales y demás aplicaciones de tal género.

Ni que decir tiene que, al ser de tan reducido tamaño, la discreción visual queda 100 % garantizada. Tanto es así, que bien se podrían situar algunas unidades Tornado encima de una mesa de conferencias o atril de oratoria con mínima interferencia del campo visual. Algunas de sus mejores cualidades resultan ser:

- Relación tamaño/peso inigualable.
- Recinto de aluminio muy rígido o fuerte.
- Un solo altavoz de 2 pulgadas y amplia elongación.
- Gran rango dinámico y alta inteligibilidad.
- Totalmente apto para aplicaciones musicales.

En vista de que el KT20 monta el ya conocido transductor, su sonido es el típico en K u OK.

Y… la física acústica ¿qué?
Microbares sí que se mueven, movimiento pistónico sí que hay, incluso se cumplen todas las leyes electromagnéticas y demás, pero…

De algún modo, talmente da la impresión de que los productos que K-Array posee en el mercado pugnan contra los cánones establecidos, llega a dar que pensar. Que sistemas de sonido profesional suenen como lo hacen estos K´s sí que hay; claro que no con altavoces de vía única y además tan diminutos, ni con diseños harto vanguardistas y de tan amplia apertura arquitectónica; al menos yo no los conozco.

Por si todo esto fuese poco, algo asombrosa resulta la habilidad que poseen todas las cajas acústicas (en esta ocasión digo cajas por expresarlo de alguna manera) K; de ser capaces para continuar ofreciendo (dentro de nuestros propios límites fisiológicos) un sonido de alta definición incluso a bajos niveles sonoros; o sea con casi nada de señal o potencia aplicada; y lo que es aún más prodigioso, asimismo se comportó incluso el modelo cumbre de la firma KH4/KS4, del que a modo de muestra había montado un solo canal (12 Kw) en esta zona demo: Esta cuestión sí que resulta verdaderamente inaudita, más bien nada común.

Razones por las que parece que en K vayan contra las leyes físicas, al menos tal y como hoy las tenemos concebidas. Ya sé que es muy atrevido decir algo así (tampoco es que lo haya afirmado), únicamente lo expongo de este modo para que entiendan que no estoy hablando de algo común y/o corriente; ya he dicho que estos productos están lejos de ser las típicas columnas de iglesia (como alguno cree), de hecho la comparación no ha lugar.

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