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Dynacord LX2200. Ligera sólo en peso.

  • Publicado en Etapas de potencia

Uno de los objetivos de toda empresa de alquiler de sonido es obtener la mejor inversión pagando el mínimo y consiguiendo el máximo. La evolución tecnológica en el campo de la amplificación, además, está permitiendo resolver algunos otros problemas no menos importantes, entre ellos el siempre tedioso peso. Si además ocupa poco, ¿qué mejor? Por ello se me hace muy apetecible probar y hablaros de esta Dynacord, que aunque no es muy desconocida (el mercado OEM está haciendo furor), ofrece unas prestaciones envidiables. Ahora lo veremos .
Sorprende tener entre manos una etapa de sólo dos unidades de rack (y ancho estándar) de apenas 9 kg de peso (para ser más exactos, 8,15 kg). Quizá por ello no incluye asas de transporte, que bueno sería tenerlas y facilitar así su montaje y desmontaje. Súmenle que ofrece hasta 3.200 W de potencia sobre cargas de 4 ohmios en modo puente (no se recomiendan cargas de 2 ohmios en modo puente/bridge). Dicho de otro modo, son 600 W continuos por canal en estéreo sobre 8 ohmios (1.100 sobre 4 y 1.600 sobre 2). Otros datos interesantes son sus 107 dB de relación señal/ruido, un valor superior a los 88 dB de "crosstalk", "damping factor" inferior a 300, y unas dimensiones estándares de 483x88,1x386,8 mm. Su consumo máximo está cifrado en 820 W.

Análisis visual
A excepción de esas asas de transporte mencionadas (que no existen, dejémoslo claro), el resto parece muy fiable. En el panel frontal encontramos el conmutador de encendido, con su correspondiente led de testigo, junto a otro que avisa de la activación de cualquier circuito de protección (en este apartado, encomiable trabajo que supone una protección tremendamente fiable); tres led por canal que indican de la recepción de señal, nivel a 0 dB y activación del circuito de limitación; y dos agradables potenciómetros para el nivel de salida por cada canal. Léase configuración estándar.

En el panel posterior son visibles los ventiladores para el correspondiente enfriamiento de la etapa (sólo se activan cuando ella cree que es necesario, por lo que una vez encendida, reina el silencio; y en funcionamiento no son escandalosos), toma IEC de corriente, conmutador para tierra, entradas y salidas de señal por XLR, conmutadores para modo puente y señal mono/estéreo y las tres salidas de potencia con conexión Spikon (la correspondiente al modo puente o "bridge" viene de serie con una tapa, que evita utilizarla por error). Todos los conectores de entrada y salida, sean de línea o potencia, están enroscados al bien diseñado chasis, mediante tornillos, lo que facilitará a su poseedor poder cambiar el tipo de conexión que se ofrece de serie por otro a su conveniencia. La verdad es que en este aspecto estamos ante una configuración totalmente estándar, que por suerte no limita cualquier modificación necesaria (por ejemplo, como hemos comentado antes, que el usuario quiera cambiar las salidas Spikon por XLR, ya que dispone de todo el cableado de potencia en ese sistema).


El chasis, de aluminio, forma una carcasa fiable para la etapa. Es robusto y esto ofrece cierta protección contra los habituales golpes a los que sometemos las etapas "de gira". El agradable ancho de la chapa frontal asegura que las orejas no se doblarán ni con el paso del tiempo ni ante golpes esporádicos.

Sus entrañas
Su interior esconde una amalgama bien ordenada de componentes electrónicos perfectamente distribuidos en función de su canal derecho o izquierdo. De hecho la simetría es evidente, colocando en el medio el circuito de alimentación. El uso de una topología en clase H en la amplificación es la responsable de la ausencia de uno de los componentes electrónicos que más odian los técnicos de montaje: el toroidal. A cambio, existen dos pequeños transformadores y una extensa batería de etapas de amplificación asociadas a un disipador de aluminio, y, para que la transferencia de calor sea máxima, se ayuda de tiras de cobre. Además de ese liviano peso también habrán querido conseguir una etapa de pequeño espacio (y lo han hecho), diseñando una colocación electrónica muy condensada, aunque en las pruebas no aprecié problemas evidentes de diafonía (sí existe, pero a niveles de trabajos convencionales pasa totalmente desapercibido).

A toda prueba
Esta vez me he permitido el lujo de probar hasta la saciedad nuestras invitadas. Las conecté a una consola Midas Venice y a unas cajas JC Serie N (tweeter de 2", con graves y medios de 12") en pasivo. Estas cajas se distinguen por dos cosas: primero por ser una de mis más conocidas "amigas", lo que me facilita enormemente el análisis; pero también por ser algo duras y exigentes en los graves.
Cómo no, dupliqué la instalación esta vez con una etapa CE2000 de Crown, para poder tener un sistema de comparación conocido (más información de estas etapas Crown en ISP número 56, páginas 60 a 64).

A primera instancia sorprende la rapidez en los transitorios de esta Dynacord. Son muy rápidas, incluso algo por encima de las CE2000. La banda media está muy bien desarrollada, haciéndolas adecuadas para aplicaciones de voz, pero se nota cierta baja respuesta en graves (sobre todo alrededor de los 300 Hz) y agudos (alrededor de los 6.000 Hz). Este último caso supongo que es resultado de algún filtro pasa-bajos diseñado para solucionar el evidente "hiss" en altas frecuencias de los amplificadores de clase H. No creo que pueda recomendar el uso de otro filtro pasa-bajos, pues se supone que los ingenieros habrán encontrado la mejor solución. Aún así, la leve falta de agudos se puede solucionar rápidamente con una pequeña y para nada incisiva ecualización; mientras que el espectro grave es más difícil, recomendando el uso de una configuración multi-vía.

Tras casi cinco horas de funcionamiento continuo a un buen nivel de presión sonora (lo siento, señores vecinos), se mantienen bastante bien los resultados, con una aparente reducción en el espectro grave que no pude medir, por lo que quizá era más una sensación subjetiva.

La etapa se calienta bastante rápido, como así quedó demostrado con el disparo de sendos ventiladores a los pocos minutos de funcionamiento (y el correspondiente chorro de aire caliente que salía por las rejillas), aunque no fue evidente en ningún caso cualquier síntoma de fatiga. Durante 10 minutos al borde del "límite" (y sobre cargas de 4 ohmios) no se disparó circuito de auto-protección alguno. Claro está que esta situación no es la más crítica y no menos inusual (y más si utilizamos cargas de 2 ohmios). El fabricante "prohíbe" su uso donde la temperatura ambiente supere los 40º.

Una prueba más temible
¿Qué pasaría si utilizáramos esta etapa para amplificar la sección de subgraves de una instalación? Mi querida CE2000 atacaba las cajas Serie N, mientras que nuestra invitaba hacía lo suyo con dos subwoofers con dos 18" por recinto (4 ohmios). El corte a 200 Hz, y la presión sonora bien alta. El calentamiento de la etapa es mucho mayor, en cuanto necesita entregar más corriente manteniendo el nivel demandado. El diseño de este tipo de amplificadores en clase H hace complicados los resultados, ya que al cabo de un buen rato (casi 1 hora), parecía estar al límite del salto de protección.
El sonido en cambio es bastante contundente, confirmado esa rapidez antes mencionada y la robustez que se demanda en este tipo de configuración; pero son necesarios más vatios para un resultado que con una etapa mejor preparada para este cometido solucionaría con menos problemas. Está claro que, aunque sí podría funcionar como una etapa versátil, se recomienda dejarla para la banda media y aguda. Pero también debo ser sincero y reconocer que pocas son las etapas que ofrezcan buenos resultados en toda la banda pasante.

Conclusiones
A veces soy muy crítico, pero estamos ante un producto que cuesta algo más de 2.500 euros (descuentos aparte, que siempre existen). Su diseño apunta hacia la movilidad en directo, para empresas de alquiler y conciertos. Su poco peso es uno de sus mayores atractivos, sin duda; pero también necesita tener esa versatilidad que todos buscamos. No es un mal producto, ni mucho menos. Acústicamente es recomendable para música moderna, rock, pop, heavy incluso; pero quizá le falta desarrollarse mejor en músicas acústicas y tranquilas (cantautores, guitarras españolas, etc.) donde la precisión de la dinámica importe, y eso que tiene una banda media muy bien desarrollada. Pero es contundente, siempre y cuando la ayudemos con un subwoofer, cuando nos es necesario tener algo "rápido", coherente y eficaz.

Se calienta bastante, pero no hasta el punto que los circuitos de protección salten cada dos por tres. Por ello, se recomienda enormemente que en montaje en rack se preste especial atención a la ventilación (por ejemplo, dejándole espacio posterior para que el aire circule libremente). Esta etapa presenta poco más: ni filtros ni nada extra que a veces resulta útil. El resto, muy bien.

 

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