José Vinader, técnico de sonido en los estudios Eurosonic
Eurosonic es un empresa con más de 25 años de existencia en el panorama musical español colaborando con infinidad de artistas, productores y compañías discográficas. Cuenta con 2 mesas solid state logic 4000 en sus estudios Eastlake y Hawai, Procontrol y Protools 5 en el Kyoto además de una gran gama de equipos perifericos analógicos y digitales.
Cuenta también con el trabajo y esfuerzo de los mejores ingenieros del mercado; José L. Crespo, Oscar Clavel, Juan Vinader, Oscar Vinader, Boris Alarcón, etc. además de un gran equipo de producción que se encarga de cualquier apoyo que necesiten sus clientes.
En cuanto a mesas, ¿que opinión te merecen las mesas digitales con respecto a las analógicas? Muchos técnicos se quejan de la dificultad de manejar mesas compactas llenas de menús y sin el tacto habitual de todos los elementos a primera vista.
Las mesas digitales tienen la facilidad de guardar en forma de preset todos los ecualizadores, compresores, niveles etc., de todas tus grabaciones, eso permite acudir rápidamente a colocar el sonido más o menos como tu quieres y recomponer una mezcla con más facilidad que en una mesa analógica. El inconveniente es que son equipos difíciles e incómodos de manejo debido a la imposibilidad de ver, comparar y manipular varios canales simultáneamente.
Además tienen el inconveniente de que su sonido es menos cálido y efectivo que las mesas analógicas. Éstas con mucha menos ganancia colorean más. Yo sigo prefiriendo el sonido de las analógicas, pero las ventajas prácticas de las digitales.
¿Cuál es la mesa o mesas que destacarías dentro de las herramientas de trabajo de Sintonía y cuáles son las ventajas de trabajar con ellas?
En Eurosonic trabajamos con mesas Solid State 4000, todo un clásico en el sonido analógico. Son mesas con un sonido brillante y claro y con todas las facilidades de procesado de audio. La ventaja de estas mesas es que el acabado del trabajo, en cuanto a su sonido, tiene una calidad mayor que el de las digitales, pero también pecan de ser más ruidosas y problemáticas. No nos olvidemos de que hay productores de mucha fama que enseñan que cuando el sonido está grabado ya en un formato de grabación digital no debe sacarse para ser mezclado en una mesa analógica.
¿Puedes explicarnos sus características?
Son mesas in-line con dinamica por canal, una ecualización paramétrica y el sistema total recall de automatización.
¿Qué buscas en una mesa?
Que tenga el sonido que me gusta, un previo que aguante una buena señal de entrada, como una batería, un buen ecualizador dúctil y que permita cambiar completamente la señal original, algo muy importante cuando la grabación no reúne la calidad necesaria, un compresor que además de controlar el nivel de la señal sea capaz de producir ataque e inteligibilidad y que tenga las máximas facilidades, tanto de sonido como de automatización, algo imprescindible a la hora de recuperar un trabajo a medio terminar o una mezcla que haya que corregir. Y a ser posible que su coste no sea elevado, algo improbable en este tipo de equipos.
¿Qué grandes marcas o modelos destacarías entre las mesas más potentes del mercado estudio?
Además de las Solid State, sobre todo el modelo 9000 y Neve el VR y todos los modelos antiguos ya que su electrónica sin integrados las hace de una calidad elevadísima y con muy poca saturación indeseada. Distingo entre la deseada y la que no lo es, ya que los ingenieros hemos aprovechado las ventajas de la saturación armónica del equipo para modelar el sonido de nuestras grabaciones. También me gustan mucho las antiguas MCI tanto la 5000 como la 6000 ya que poseen un sonido grueso y compacto muy americano, al contrario de las Solid State que se caracterizan por un sonido más inglés, es decir más duro y brillante.
¿Qué otros elementos de los estudios dan la magia a las grabaciones?
Antes, en los estudios, debido a la escasez de equipo, teníamos que conformarnos con el sonido de la mesa con la que contaba el estudio; eso nos limitaba bastante en nuestras posibilidades. Hoy en día, sobre todo en grabación, casi se utilizan más los equipos auxiliares que las propias mesas. Los previos y compresores como Millenia Media, Manley, Focusrite, Grace GML, Universal audio, etc., empiezan a ser habituales en los estudios de grabación y son una ventaja importante sobre los home estudios. Ahora, además, se han cambiado los sistemas de grabación en soportes tanto analógicos como digitales por formatos de grabación en disco duro como el protools, hoy el habitual en todos los estudios no porque su calidad sea la mejor pero sí por su estandarización y su gran facilidad tanto de trabajo como de manipulación. Para mí lo más importante en la cadena de sonido es un buen micrófono, acompañado de un buen previo y luego un sistema de grabación de alta calidad. He colocado al ecualizador y al compresor después, no porque tengan menos importancia, que la tienen y mucho, sino porque es más importante una buena base. Si un sonido no tiene calidad en su toma inicial no lo arreglarás con ecualizadores ni con nada.
Por último. ¿Qué echáis de menos los técnicos en el panorama actual de herramientas y en qué dirección os gustaría que avanzara la tecnología de grabación?
Lo que más hecho de menos en mis herramientas es un sistema que combine la calidad de sonido de las grabadoras analógicas y los sistemas en disco duro. Un sistema que sea estable, fiable en el almacenamiento de sus datos y que sea compatible con los sistemas de trabajo en midi que utilizan los músicos. Una ecualización y compresión digital que suene como la analógica, hoy por hoy los digitales sirven más para limpiar el sonido que para dar calidad, lo que nosotros llamamos el luxe, es decir brillo y graves con muchos armónicos. El día que esto se consiga los ingenieros lo tendremos todo un poco más claro. Estamos en manos de las compañías que desarrollan equipos y que cada año nos venden otros a cambio de los que poseemos. La calidad de la mayor parte de estas inversiones no compensan el desembolso que se hace.