Roger Montejano
Desde el primer cilindro de grabación de Edison hasta las modernas DAWs ha habido una increíble evolución, en menos de 140 años. La aparición de nuevos equipos y el perfeccionamiento de los ya existentes ha influido –e influye continuamente- en la forma de acometer la grabación, mezcla, masterización...
En ISP se ha querido realizar un pequeño recorrido por la historia, buscando algunos de los equipos que han influido decisivamente en la forma en que la música moderna es producida.
Inicios
La primera grabación de la historia se atribuye a Thomas Edison y su Grabador de Cilindro, en 1877. Se trataba de un diafragma unido a una aguja, que imprimía las variaciones de presión sonora en un cilindro recubierto de papel de aluminio.
Poco tiempo después, Emile Berliner presentaba al mundo el Gramófono, que sustituía el cilindro por discos planos recubiertos de cera, los precursores de los discos modernos.
Quizá este es el punto en que nace la industria discográfica, ya que estos discos podían ser duplicados, y por tanto, vendidos a gran escala.
Paralelamente a esta tecnología –que continuó evolucionando-, y casi treinta años después, Lee de Forest inventa el primer dispositivo de amplificación: la válvula de vacío de triodo (1906).
Poco hay que explicar sobre la importancia de este invento: no sólo abrió las puertas del mundo de la amplificación de la señal (difícilmente se podría concebir la música actual sin ello), más de cien años después, el sonido que confiere este dispositivo es altamente valorado, tanto en amplis, como en compresores, micros...
También resulta curioso que las bases de la moderna grabación digital se sentaran hace casi 90 años: las investigaciones de Harry Nyquist para mejorar el telégrafo le llevaron a formular el principio de Nyquist en 1928, la primera propuesta para samplear una señal analógica y convertirla en digital.
Unos años después, en 1933, las investigaciones de Harvey Fletcher y Wilden Munson dieron lugar a las curvas de Fletcher-Munson, que demostraron que la respuesta del oído no es lineal en frecuencia. No se trata de un invento como tal, pero sin duda cambió la forma de entender cómo trabaja nuestro oído.
Volviendo a la evolución de los soportes de grabación, el primer magnetófono moderno de cinta se atribuye a AEG, en 1935. Pese a que la grabación en cinta se realizaba desde muchos años antes, ésta resultaba muy cara, hasta que BASF introdujo la cinta magnética en soporte de plástico. En 1941, la cinta permitía a los reproductores un ancho de banda de 10kHz.
Por aquél entonces, los micros más utilizados eran de cinta (ribbon), habitualmente de la marca RCA. Uno de los modelos más conocidos era el 44-BX, empleado por artistas como Frank Sinatra, Elvis Presley o Bing Crosby.
Un poco más reciente
No fue el primer micrófono de Neumann, pero el U47 sí fue el primer micro multipatrón de condensador, y sentó las bases de lo que sería la microfonía de estudio moderna que se conoce actualmente.
Fue presentado en 1949, y rápidamente se convirtió en el micro preferido en los estudios de grabación, reemplazando los micros de cinta de RCA empleados hasta entonces.
Con este micro, el sonido de las voces de artistas como The Beatles sonaba mucho más presente, clara y definida que la de los artistas de décadas anteriores. Por supuesto, estos últimos pronto se pasaron también al U47, que por ejemplo era el micro preferido de Sinatra.
Otro micro ya casi legendario es el AKG C12, presentado en 1953 como el primer micro con control de patrón remoto.
Fue uno de los primeros micros de AKG –sentando la base de buena parte de sus posteriores desarrollos-, y también ha sido empleado en innumerables discos, desde clásicos de toda la vida hasta grabaciones más recientes como “La Vida Loca” de Ricky Martin (por nombrar un ejemplo entre miles).
En este mismo año también nacía otro mito, el órgano Hammond B3. Construido por un fabricante de relojes (Laurens Hammond), el diseño original estaba ideado como alternativa a los órganos de tubos en las iglesias, y fue la versión portátil la que se hizo famosa a finales de los 60 y al lo largo de los 70.
Este instrumento está muy presente en la música de grupos de esa época, como Small Faces, Deep Purple, Steve Winwood, Yes, Uriah Heep, Pink Floyd, Led Zeppelin... y hoy en día sigue siendo muy utilizado, no sólo en Rock, también en Pop, Jazz, etc.
La introducción por AMPEX del “Sel-Sync” en 1955 también supuso un cambio radical, ya que permitía realizar la grabación de una pista en perfecta sincronía con las demás. Esto dio lugar a la posibilidad de hacer overdubbings de pistas, es decir, a la grabación multipista que se conoce hoy día...
Como curiosidad, este invento no fue patentado, ya que los abogados de AMPEX consideraron que era “obvious engineering” y por tanto no era patentable.
En 1957, la EMT 140 Plate Reverb se convirtió en la primera reverb artificial “usable” (sonaba mucho mejor que las spring reverbs ya existentes).
No es de extrañar que tuviera tanto éxito, las alternativas para añadir ambiente eran capturarlo en grabación, o emplear una “reverb chamber”, una habitación reflectante donde se reproducía la fuente con un altavoz, y se grababa el ambiente con uno o más micros.
Por aquél entonces, un aparato que “sólo” pesaba 180kg y cuya única restricción era que debía ser instalado en un lugar libre de ruidos y vibraciones, resultaba todo un avance... en el espacio que ocupaba una sola “reverb chamber” se podían instalar múltiples EMT!
No fue el primer compresor/limitador, pero el LA-2A sí fue el primero de estos equipos cuyo funcionamiento era óptico. En 1965, su circuitería basada en un panel electro-luminiscente resultó totalmente revolucionaria, y pronto se convirtió en un estándar en los estudios por su “agradable sonido cálido”. Hoy día continúa siendo un procesador de dinámica altamente cotizado.
Y si hay un equipo que merece sin duda ser destacado es el micrófono Shure SM57. Considerablemente más barato que cualquier otro artilugio mencionado en este artículo (unos 100€ hoy en día), probablemente es uno de los micros más usados en la historia, tanto en percusión (caja, bombo, timbales) como en guitarras, vientos, e incluso voces.
Con su gama de micros KM83, KM84 y KM85 (precursores de los actuales KM183-184-185), Neumann introdujo la alimentación fantasma de 48v en 1966. Esto dio pie a lanzar -en 1967- el también archiconocido U87, una versión del U67 (que a su vez era una evolución del ya mencionado U47) pero con la conveniencia de ser operado con alimentación fantasma.
En 1968, API lanzó su conocido 550A, un ecualizador de tres bandas, cuya operación resultaba muy musical debido al ingenioso sistema que modificaba el ancho del filtro en función del realce/atenuación aplicada.
Sin embargo, no fue hasta un año después que George Massenburg presentó al mundo el primer ecualizador paramétrico. El ITI ME-230 contaba también con tres bandas, pero para cada una de ellas se podía seleccionar independientemente la ganancia, frecuencia y Q. Algo totalmente normal ahora, hasta entonces era impensable.
Las investigaciones de Neville Thiele y Richard Small dieron lugar a la publicación en 1971 de los parámetros de Thiele-Small, que permitían medir y por tanto predecir y ajustar el comportamiento de los altavoces. Estos parámetros supusieron pasar del diseño a base de “ensayo y error” a verdaderos estudios sobre el comportamiento de los altavoces.
Hasta 1974, los monitores de estudio solían ser costosos diseños custom. En este año, JBL sentó las bases de lo que se conoce hoy día como monitores de campo cercano, al lanzar el modelo 4311, diseñado desde el principio para ser un monitor de estudio lo suficientemente pequeño como para ser colocado en el puente de las mesas de mezcla.
El H910 Harmonizer de Eventide vio la luz en 1975, y es considerada una de las primeras unidades de efectos. Entre muchas otras cosas, permitía hacer Pitch Shift de +/-1 octava, delay de hasta 112,5 ms. y feedback regeneration, lo que le convirtió rápidamente en una herramienta muy popular.
Frank Zappa no tardó en incluirlo en su rack, era parte importante del sonido propio de Van Hallen, y ha podido escucharse en innumerables discos, desde el conocido efecto en la caja de algunos temas del “Back is Black” de AC/DC, hasta la voz de Steve Winwood en “Back in the High Life”.
En este último caso, se empleaba la –ya clásica- técnica de bajar y subir unas centésimas de tono la voz, introducir un pequeño retardo y panear el resultado a izquierda y derecha para dar riqueza y profundidad.
La mesa de mezclas SL 4000 fue presentada en la convención AES de 1977 en París. Es considerada la “madre” de las mesas actuales, y supuso un avance enorme, ya que contaba con ordenador integrado, lo que permitía realizar automatización, tenía sección de dinámica y track-arming en cada canal, control de cinta...
Probablemente, el sonido comprimido al que estamos tan acostumbrados se debió en parte a disponer de un compresor en cada canal en las omnipresentes SSL.
Pese a que el nacimiento en 1977 de las escuchas Yamaha NS10 no auguraba un gran futuro –al principio parecía que nadie usaría unas escuchas con semejante respuesta-, con el tiempo acabaron sustituyendo a las Auratone.
Raro era el estudio en los 80 que no contaba con una pareja, habitualmente con un cleenex colgado sobre el tweeter, “para obtener una respuesta en agudos más suave”.
El modelo 224 de Lexicon (1978) no fue la primera reverb digital comercial (ese mérito recae en el modelo 250 de EMT, en 1976), pero sí fue la primera unidad de reverb asequible (casi 8.000$, frente a los 20.000$ de la 250), que además contaba con un controlador físico para acceder directamente a los parámetros y programas.
Este fue uno de los primeros equipos que permitieron empezar a pensar en un estudio de grabación “accesible”.
¿Habías nacido ya?
Este espíritu se vio fuertemente reforzado por el lanzamiento en 1979 del grabador digital ADAT de Alesis. Este grabador revolucionó la industria, abriendo el camino a las herramientas de grabación que no costaban decenas de miles de dólares.
De repente, un sistema de grabación de 24 pistas pasó de costar 150.000 dólares (el PCM-3324 de Sony) a tan sólo 12.000 dólares (el precio de 3 ADAT). Lógicamente la calidad de sonido no era la misma, pero el sólo hecho de existir abría muchas puertas...
Ese mismo año, en el AES de Nueva York de Septiembre, el Portaestudio de TEAC fue presentado, ofreciendo la grabación de cuatro pistas en cinta “de cassette”.
La calidad de grabación no era espectacular, pero fue probablemente el primer sistema que permitía al músico grabar en su casa. El álbum “Nebraska” de Bruce Springsteen (1982) se grabó en un Portaestudio, con dos SM57. Inicialmente iba a ser una maqueta, pero al Boss le gustó tanto el espíritu de lo que había grabado, que esas tomas fueron las que se emplearon finalmente.
De nuevo, un equipo que no fue el primero en su clase, pero sí uno de los más adoptados: el LM-1 Drum Computer. Fue lanzado en 1979 y, efectivamente no era la primera caja de ritmos, pero sí era la primera programable, con sonidos reales sampleados.
Tuvo un éxito rotundo, y su adopción masiva tuvo un impacto muy importante en las producciones de la época, sentando en gran parte el sonido al que estamos tan acostumbrados hoy día. Madonna y Prince son algunos de los muchos usuarios de la LM-1.
El primer Instrumento Virtual –lo llamaron CMI: Computer Music Instrument- vio la luz ese mismo año, yendo los dos primeros a parar a las manos de Stevie Wonder y Peter Gabriel, aunque muchos otros artistas lo emplearon:
puede escucharse en temas como “Thriller” de Michael Jackson, “The Unforgettable Fire” de U2 o “Sledgehammer” de Peter Gabriel.
Poco tiempo después, en 1983, la especificación MIDI fue presentada, abriendo las puertas a muchos de los instrumentos y herramientas empleadas hoy día en el audio profesional.
El Yamaha DX7 fue un sinte FM que rompió las reglas del mercado, al vender más de 200.000 unidades, algo que no se había visto hasta el momento. También apareció en 1983, y sus sonidos puros y emulaciones de percusión fueron toda una revolución, pudiéndose escuchar en temas de artistas que van desde Fleetwood Mac, hasta Rush o Génesis.
En las actuaciones de los Grammys de 1985 pueden verse estos dos últimos instrumentos –CMI y DX7- en varias actuaciones.
El ahora omnipresente Pro Tools nació en 1991, como evolución del sistema Sound Tools, que permitía grabar y editar dos pistas, e incluía los conversores y un formato de audio propio, el SDII.
Finalizando
Por supuesto, en los últimos 20 años ha habido un boom mayor si cabe, con la aparición de funcionalidades y equipos que han llevado la producción de Música al punto en el que se encuentra ahora (para bien o para mal, hay defensores de ambas posiciones...). En futuros textos se analizará esta otra parte de la historia.
Nota 1: sabemos que se han quedado fuera de este texto muchos aparatos que también han supuesto un cambio radical en la forma en que se crea la música actualmente. Los que sí aparecen no lo hacen por mayor o menor importancia que los que no, ¡es simplemente porque había que elegir unos pocos!
No nos olvidamos de Pulteq, Fairchild, Crown, Neve, Studer, Altec, Dolby, Meyer, Mackie, Audio Precision, Telefunken, Urei, Sonic Solutions, Eventide, 3M, Tannoy, Universal Audio, DBX, Trident...
Nota 2: es posible que algunas fechas bailen, es fácil encontrar varias fuentes que sitúan un mismo acontecimiento en distintas puntos temporales... ¡nuestra disculpa de antemano!
Referencias
TECnlogy Hall of Fame (www.tecfoundation.com)
MIZ Magazine “Classic Tracks” (www.mixonline.com/classic-tracks)
Wikipedia (www.wikipedia.org)
Classic Tracks Back to Back (Varios autores, Editorial Jawbone, 2008)
Muchos de los equipos y temas mencionados pueden verse directamente en YouTube (www.youtube.com)
19/05/2010