Logo

La inauguración de las naves de Español con Optocore

08/10/2007

El recinto del antiguo matadero municipal de Madrid, uno de los establecimientos Industriales más singulares e interesantes de la arquitectura madrileña del siglo XX, lleva desde 2005 restaurándose para, poco a poco, transformarse en un centro completamente dedicado a la creación contemporánea. El Ayuntamiento de Madrid, en colaboración con entidades públicas y privadas, está trabajando en la recuperación de una parcela de 148.300 metros cuadrados en el centro de la ciudad para uso cultural.



Las diferentes naves que conforman el recinto están siendo rehabilitadas, poco a poco, para acoger las futuras instalaciones de un gran proyecto contemporáneo, que se espera que esté completamente terminado en 2011. Las líneas de actuación de Matadero Madrid comprenden la formación, la producción y la exhibición, con especial énfasis en los proyectos innovadores y experimentales del ámbito internacional. El proyecto lleva funcionando de forma parcial desde 2005 y se espera que el extenso programa de actividades vaya ocupando las instalaciones hasta ser completado en 2011.



Durante el periodo de rehabilitación del espacio, Matadero Madrid ha ofrecido ya actividades como avance del que será el gran centro para la creación actual de Madrid. Una de las más recientes ha sido la inauguración de Las Naves del Español, dedicadas a las artes escénicas, y que abrió sus puertas con la ópera “Ascenso y Caída de la Ciudad de Mahagonny”, máximo exponente de la colaboración artística entre Brecht y Weill, de la mano de Mario Gas, director del Teatro Español. Esta ópera presenta a la ciudad de Mahagonny como paradigma de un mundo absorbido por la ambición y el poder. La puesta en escena corre a cargo de un magnífico elenco de intérpretes, orquesta sinfónica y coros.



Del sonido de esta esperada apertura de puertas se encargó la empresa Siempre Creativos y el diseño corrió por cuenta de Roc Mateu. Siempre Creativos apostó por un sistema de fibra óptica para la transmisión de sonido a los diferentes puntos necesarios. Se evitó así, tener que pasar las tediosas mangueras de cables.



La transmisión de señales se hizo mediante un anillo de fibra óptica Optocore, marca distribuida por Adagio Pro. Este anillo constaba de cuatro dispositivos: LX4AP en la zona de escenario (48 canales de entrada 16 de salida); LX4B en la zona de monitores (48 canales de salida 16 de entrada); DD32 en la zona de amplificadores de PA con un X6-16 OUT (16 salidas) e YG2 y 2x YS2 insertadas en una mesa Yamaha PM5D en la zona de control (48 canales entrada/salida).

Revista ISP Música ®