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Una consola “de altura”

01/08/2007

Cuando Sony Ericsson lanzó su gama Walkman más reciente, decidió hacerlo a bombo y platillo. Y lo cierto es que lo consiguió, con una actuación en directo de Jamiroquai que ha batido todos los récords, ya que tuvo lugar en un avión a una altitud de más de 10.000 metros.



La actuación, de 30 minutos de duración, se desarrolló delante de los invitados en un Boeing 757 que voló de Munich a Atenas. El ambiente era propicio para disfrutar de una experiencia verdaderamente única, aunque resultó ser bastante estresante para la empresa de audio Britannia Row que, al aceptar el encargo de proporcionar el refuerzo de sonido para la actuación, estaba dando un salto a lo desconocido.



El espacio era limitadísimo, con los seis integrantes del grupo apretujados en la cabina de un avión y, por ello, la elección de la consola de mezclas cobró una importancia crucial. Debía proporcionar excelentes funciones y sonido de alta calidad, además de dar cabida a la batería, la percusión, el bajo, teclados, el guitarra, tres conjuntos de voces de acompañamiento y la voz principal de Jay Kay, pero también tenía que ocupar un espacio mínimo.



“Necesitábamos una consola que se pudiera colocar en un asiento del avión, pero que fuese capaz de ocuparse de la mezcla del sonido en directo, de los monitores de Jay Kay, de las mezclas de los monitores inalámbricos del resto del grupo, de los vocalistas de acompañamiento y de la grabación digital en directo", explicó Mike Lowe, de Brit Row. "Debido a las limitaciones de espacio, resultaba imposible utilizar equipos externos, por lo que la consola debía proporcionar procesamiento y efectos integrados."



"Puesto que podíamos utilizar todas las ranuras para tarjetas de la consola, la LS9 de Yamaha resultó ser la herramienta perfecta para este trabajo. Tal vez hubiéramos podido utilizar otra consola, no lo sé, pero no podíamos pasar por alto la fiabilidad de Yamaha. No había espacio para equipos de reserva, y por ello la fiabilidad también era un aspecto muy importante.", aseguró.



Se utilizaron pilas secas para alimentar todos los equipos, alojadas en una paleta fabricada a medida, que se inmovilizó en las tiras del suelo en las que van fijados los asientos. Mike, su compañero Dave Poynter y el ingeniero de sonido habitual de Jamiroquai, Rick Pope, se declararon muy satisfechos con la actuación, constatando que la LS9 y sus efectos integrados habían estado a la altura en una situación tan comprometida.



“Había muy poco espacio, pero con la LS9 no tuvimos que renunciar al sonido de sala, a la monitorización ni a las mezclas de grabación", señaló Mike.



Naturalmente, debido al coste, sólo había una posibilidad de montar la actuación, y por ello todo tenía que estar perfectamente organizado antes de que despegase el 757. La LS9 permitió que Rick Pope programase de antemano las mezclas, realizando pequeños retoques en los ajustes durante el ensayo técnico, que tuvo lugar mientras el avión permanecía en un hangar en el aeropuerto de Stansted.



Una vez en el aire, la mesa rindió a la perfección. "Me sorprendió la ausencia de acústica en el avión", manifestó Mike Lowe. "Tuvimos que añadir más altavoces. Pero la LS9 se comportó perfectamente y, con los altavoces adicionales, la mezcla sonó muy bien."



Cuando el avión aterrizó en Atenas, y tras haber logrado varios récords mundiales, tuvo lugar una actuación de celebración en toda regla en una zona especialmente equipada de una de las terminales. Pero a pesar del éxito que supuso utilizar la LS9 en un entorno tan poco común, en esta segunda actuación Rick Pope y el ingeniero de controles de Jamiroquai, Jon Lewis, volvieron a utilizar las consolas que mejor conocen en su trabajo diario, las Yamaha PM5D.

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