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DPA crea los sonidos de 127 Hours

07/07/2011

La última película de Danny Boyle, 127 Hours, recrea el calvario del joven alpinista Aron Ralston, que queda atrapado en un cañón del desierto de Utah cuando una roca se desliza atrapando su brazo. La banda sonora, que fue nominada a un BAFTA y a un Satellite en las mejores categorías de sonido, fue casi totalmente recreada en la postproducción. Una gran selección de micrófonos DPA, proporcionada por el importador británico Sound Network, se utilizó para registrar la tensión dramática y el sonido ambiente de los alrededores. Boyle ha descrito 127 Hours como "una película de acción en la que el héroe no se mueve." Un desafío que exige mucho de su banda sonora.



El equipo de sonido de Sound 24 está formado por el diseñador y supervisor de sonido Glenn Freemantle, el responsable de efectos de sonido Hugo Adams, Nicolas Becker, Adam Mendez y el editor Jon Olive. Adams fue el único miembro de la tripulación que viajó hasta Utah, pasando 24 horas en el cañón, grabando el audio en el lugar donde la película había sido rodada. La grabación durante el rodaje fue casi imposible debido a las ruidosas cámaras que se utilizaban.



"Me llevaron en avión a Salt Lake City. Mi cometido era grabar ambientes en el interior y alrededor del cañón durante un período de 24 horas, grabar los efectos in situ, en el lugar donde Aron Ralston fue atrapado, el Toyota Tacoma que conducía en el desierto y su bicicleta de montaña. Para ello, seleccioné un par de micros de gran diafragma DPA 4041 como mis micrófonos de ambiente principales, debido a su bajo nivel de ruido y su transparencia. Eran ideales capturando la sensación de lejanía del desierto. Cuando llegué, había un viento muy fuerte, así que puse el 4041 en los parabrisas y comencé a grabar los vientos del desierto. El 4041 manejó perfectamente los tonos bajos de la ráfaga, así como los extremos más altos.”



Adams pudo grabar todos los matices diferentes del viento silbando en el cañón. "Debido a la falta de espacio, tuve que poner uno de los 4041 por encima del cañón y el otro justo debajo de la ubicación para grabar sonidos más ambiente. He usado un par de 4023 con una configuración X / Y para la captación de cerca", dice. "A continuación, grabamos los efectos y el sonido de su equipo en movimiento. Hicimos todos los efectos como pudimos, ¡sin llegar a cortarle los brazos ni romperle los huesos! "



Los 4041 se dejaron allí grabando hasta la mañana siguiente. Adams volvió a subir al cañón durante las primeras horas del día para cambiar la batería. "La noche estaba casi en silencio total, pero el poco sonido que había fue capturado a la perfección con el micro: vientos suaves, la arena deslizándose, las alas de los insectos, etc. Al día siguiente, antes del amanecer, utilicé cardioides compactos DPA para grabar algunas atmósferas estéreo en el desierto. Después de recuperar los 4041 del cañón, hice lo mismo con ellos." Adams también usó los 4041 para los vientos y sonidos misteriosos entre las rocas, así como en la captura de los detalles de los vientos a través de las hojas.



Posteriormente, el equipo tenía que buscar el sonido de la bicicleta en la película, y lo hizo con un par de 4060 omnis miniatura para acercarse a los sonidos de las ruedas, saltos y derrapes. "La ventaja de los 4060 es que pueden colocarse en cualquier lugar ", dice Adams. "Las grabaciones fueron muy compactas y potentes. Montamos los 4041 y 4023 para la grabación de trucos y saltos”.



La postproducción estuvo a cargo de Sound 24 en Anvil Studios, donde se había construido un cañón con losas de piedra y arenisca, y que se llenó con una tonelada de arena y piedras para reflejar el ambiente en Utah. Adam Mendez y Nicolas Becker trabajaron con un par de micrófonos de gran diafragma 4041, un par de omnis en miniatura 4060, un omni 4006 y el hidrófono DPA 8011.



"Usamos el 4041 para capturar los detalles más sutiles, como la textura de la roca mientras Aron pasa la mano sobre ella, o el sonido de las pisadas de hormigas en la arena", dice Méndez. "Su bajo nivel de ruido y su alta sensibilidad hacen que sea ideal para este tipo de grabación, ya que puede captar los matices más diminutos con un sonido realmente detallado. Una gran parte de la película se centra en la falta de agua de Aarón, por lo que Glenn quería muchos sonidos de agua diferentes, incluyendo su botella y su cantimplora. La mayoría de estos sonidos se basaron en los que se grabaron con el 4060. Estos micrófonos son fantásticos para colocarlos en lugares extraños, ya que pasan casi inadvertidos y tienen un ruido de fondo muy bajo. Son lo suficientemente pequeños como para caber dentro de las tuberías y en las botellas”.

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