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Antonio Vega

02/06/2009

“…Nada dura para siempre y para siempre dije adiós ayer…”



En mayo de 2009, sed de vida y luto entre nosotros, compartido con todos los amigos, admiradores y seguidores del sensible e irrepetible Antonio Vega.



“Yo nací un 16 de diciembre, el de 1957 en particular, con mucha prisa pues sólo había transcurrido siete meses y medio de embarazo. Dos hermanos esperaban por mí en los sabores del uso de la razón y tres hermanas por llegar completarían la saga de los Vega. Una educación afortunada, sobre la base de la humildad y la entrega, me protegió a lo largo de 20 años, en que el servicio militar cerraría primero y abriría después las etapas de mi vida.



Mi inclinación por la música y los instrumentos se puso de manifiesto muy joven, a los 10 años, cuando asistía en calidad de "oyente" a las clases de guitarra que tomaban Ricardo y Carlos. Con los ojos clavados en las manos y los trastes, procuraba retener sonidos y sus correspondientes posiciones en el mástil, luego cuando todo terminaba me acercaba a la guitarra casi tan grande como yo y acariciando tembloroso sus cuerdas, pensaba en que algún día yo la pondría sobre mis muslos y mis manos la harían sonar”.
Antonio Vega.



Multitud de amigos y seguidores mostraron sus condolencias

Más de 2.000 personas, entre familiares, amigos, compañeros y admiradores se acercaron hasta la sede madrileña de la Sociedad General de Autores y Editores para dar su último adiós a Antonio Vega. La capilla ardiente del músico y compositor madrileño quedó instalada hacia las 13:00 horas del miércoles 13 de mayo cerró sus puertas a las 23:00 horas.



El presidente de la SGAE, José Luis Borau, recibía a sus padres y hermanos. Sus familiares, entre los que se encontraba su primo, Nacho García Vega, han estado arropados desde entonces por numerosos amigos y compañeros.



Joan Manuel Serrat, Miguel Ríos, Nacho y Javier Campillo, Ismael Serrano, Lolita, Juan y Medio, Carlos Jean, José Miguel Fernández Sastrón, Inma Serrano, Caco Senante, Teo Cardalda y María Monsonis, Sole Jiménez, Massiel, Ramón Arroyo, el Gran Wyoming, Luis Bolín, Nacho Cano, Antonio y Juan Carmona, o Marta Sánchez, entre otros, han pasado por la capilla ardiente para mostrar su dolor y pesar a la familia. También lo hicieron la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, que era recibida por el presidente del Consejo de Dirección de la SGAE, Eduardo Bautista; y la viceconsejera de Cultura de la Comunidad de Madrid, Concha Guerra.



Por la tarde, se acercaron hasta el Palacio de Longoria el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, y la concejal de Cultura de Ayuntamiento de Madrid, Alicia Moreno. Minutos más tarde llegaba la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, acompañada del vicepresidente primero de la Comunidad de Madrid y actual responsable de Cultura de la CAM, Ignacio González González. También ha querido dar su pésame a la familia la directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel, así como otras personalidades del mundo de la Cultura.



Hacia las 14:00 horas comenzaban a pasar los cientos de admiradores que esperaban a las puertas del Palacio de Longoria para darle su último adiós.



El Jueves 14 de mayo, los restos mortales de Antonio Vega partieron del Palacio de Longoria hacia el Cementerio de la Almudena, donde fueron incinerados a las 11:30 horas.



ANTONIO VEGA



Madrid, diciembre de 1957- mayo de 2009

TXT. David Martín

Podríamos centrar este texto en un recorrido biográfico sobre el artista... Contar en profundidad su vida: “... hijo de un reconocido traumatólogo”. Hablar de su desinterés por los estudios universitarios que recorrió en su juventud: arquitectura, sociología, la escuela de pilotos... ya por 1975 Antonio sentía grandes inquietudes por la creación musical. Una fuerza interior inevitable que lleva a algunos seres humanos a crear, expresar y ofrecer una visión de lo que nos rodea de una forma diferente.



Tal vez escribir sobre las compañías discográficas recorridas, o sobre sus colaboraciones con multitud artistas. Podríamos hablar de tantas cosas...

Pero queremos hablar de su arte. Dibujar su sabor intimista, amarrar su visión poética, contemplar las metáforas de su voz, guitarras y letras. Queremos aferrarnos para siempre a su magistral sensibilidad.



La Chica de ayer

“Nacha Pop – Nacha Pop” - EMI-Hispavox, 1980

Me parecería hasta ofensivo dedicar estas páginas a la enumeración de los éxitos del autor. Su talento está por encima de las ventas. Su luz emerge sobre lo material y nos ofrece lecciones sobre la poesía aplicada a la creación musical. Llevada a una forma de entender la vida.



No voy a hablar por tanto de la forma en la que muchas de sus canciones conectaron con el gran público. Huelga a estas alturas decirlo, es una evidencia. Pero sí convendría recordar la importancia de canciones como la que da título a este párrafo, creada en 1977 y que se convertiría después en eje de la movida madrileña. Llegando a ser, hoy en día, el estandarte de toda una generación.



Nos haría falta un libro completo para desmigajar todas las piezas del puzle. Extendiéndonos y profundizando en infinidad de nombres: La Sala el Sol, Tos (Los Secretos), Alaska y los Pegamóides, Radio Futura, El Marquee, el Rockola... o Nacha Pop. Referente indiscutible en la historia de la música pop de nuestro país. No sería cabal abrazar a Antonio Vega hoy sin detener nuestra mirada en el extenso trabajo realizado junto a su primo: Nacho García Vega, un músico más directo y desenfadado, con quién compartió estudio y escenario durante gran parte de su vida.



Se dejaba llevar por ti

“No me iré mañana” – Pasión, 1991

“Nada puede sufrir que él no sepa solucionar. Temor, alcohol de quemar...”



Encanto azul en esta canción del autor. Un representativo ejemplo de su obra, en la que dibuja realidades sin trazos definidos. No se ven los bordes pero, cerrando los ojos, cada cual puede perfilar el contorno de las pinceladas. Aunque se dice que él mismo dio más pistas sobre el sentido de esta letra y el paralelismo con aspectos de su vida, emana magia suficiente como para que cada cual vea sus propias “líneas en el mar”.



No me iré mañana

“No me iré mañana” – Pasión, 1991



“He sentido como ruge el mar y la tierra abrirse de par en par. Un abismo que sonríe invita a entrar…”



Guitarras

“No me iré mañana” – Pasión, 1991



“Influencias que aparecen descubriendo a qué colegio fui”. “Encontré un grosor de púa y un sonido fiel…”



Al oír esta canción, accedemos a una clase maestra para el guitarrista. Su letra y arreglos denotan el gran interés de Antonio Vega por este instrumento. Cuenta y detalla cómo observa al “viejo lobo” que afirmaba que él era el peor, nos habla de modestia necesaria en el aprendizaje, de absorber estilos y de encontrar el sonido personal.



No sólo la letra de esta canción es la clave para descubrir la pasión de este músico por la guitarra. Es algo que se bebe en todos sus discos. Por poco que se entienda de música, puede apreciarse el estudio llevado a cabo por el autor. Bajo un sabor “de local de ensayo” (que nos encanta por su desnudez), poco ruidoso y sincero, se desprenden de su música las influencias del blues, el funk, el pop, el rock, el jazz, la búsqueda del color en sus escalas preferidas y, sin duda, una riqueza de aprendizaje bien nutrido. Maestro de muchos músicos de pop-rock, que posteriormente han masticado su estilo, buscando el suyo propio. Y así, ni más ni menos, nos cuenta su historia como guitarrista en “guitarras”.



El sitio de mi recreo

“Océano de sol” Polygram Ibérica, S.A , 1994



“De sol, espiga y deseo, son sus manos en mi pelo. El miedo, huracán y abismos…”



Recuerdo una entrevista con Gran Wyoming en Telemadrid (2007, si no me equivoco). Después de la tertulia, Antonio Vega interpretó este tema en directo. Y antes de empezar, contaba al público que esta canción (como otras tantas) es una de esas en las que se expresa un mundo propio, interno; ideas y pensamientos que quizá no tengan otro modo de canalización hacia el exterior. Pues no se habla de ello con palabras.



De este mensaje (de su música y de su trayectoria) se aprende. Nos enseña a entender la creación como un medio de expresión que suma a la palabra. La comunicación a través de los sentimientos, de la poesía y del arte.



Anatomía de una ola

“Anatomía de una ola” - Polydor. Polygram Company, 1998



“Al abrigo de una piel curtida, arropado por la experiencia de una vida”.



Su huella. Una producción algo más masticada, comprimida y procesada, sin perder ni un ápice de personalidad. Me fascina esa identidad en sus arpegios, en su melancolía, en la cadencia de sus ritmos…



Parece como si Antonio Vega tuviera su propio sitio en los corazones de quienes le escuchamos. Sus temas más expresivos son la llave de ese lugar que siempre, y solo él, sabe abrir.



Te espero

“300 noches con Marga” - Emi Music Spain, S,A. , 2005



“Hoy no es sólo un día más ni tampoco un día menos que contar. Es un sueño que me hace sudar recostado entre tus brazos hasta despertar...”

Pasan los años y, como en cada ser humano, se acumulan los besos y las cicatrices. El 11 de Febrero de 2004 muere Margarita del Río, compañera de Antonio Vega y coautora de algunos de los últimos temas publicados. En 2005 se publica un nuevo álbum "3000 noches con Marga".

Al oír este tema se siente al Antonio de siempre, sobre el que reposan ahora más misterios. Se mantienen sus influencias rítmicas. Acordes y escalas espirituales que llegan a estremecer; y sobre ellas se suman las guitarras más desgarradas que, arropando a la melodía de su voz, son capaces de abrir más cicatrices que las suyas propias.



“Para bien y para mal”

“De un lugar perdido” - Emi Music Spain, S.A. , 2001



Las portadas de sus discos son cada vez más difusas, pero su contenido sigue siendo auténtico. Un personaje memorable, fiel a su estilo y necesidad de expresar. Compone lo que siente. No busca los malabares de la fusión arte con la comercialidad. También en este momento de su trayectoria nos topamos con un autor íntegro y con claros principios musicales. También por ello le respetamos.



“…Para bien y para mal, fue que me dejé llevar, y si digo la verdad no sabría no por donde empezar…”



La letra no tiene desperdicio. Aunque abierta a la imaginación del oyente, como casi todas las que nos enseña, acompaña con precisión a lo que expresa su música. Que cada cuál la sienta, directa al interior, como esta gran figura de la música se la hiciera o haga llegar.





“…Nada dura para siempre y para siempre dije adiós ayer…”

Antonio Vega.



Desde ISP Música

Sentimos un gran zarpazo al conocer, el pasado mes, la lamentable noticia de su marcha física. Sin pretender sensacionalismo ninguno, con la intención de brindar nuestro modesto, para este grande, trono de honor, y con el más solemne respeto, mostramos desde aquí nuestro reconocimiento a este irrepetible creador.



Parte de él queda tatuada en todos los que nos impregnamos de su talento.



Quédate con nosotros para siempre.

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