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La revolución de las armas del rock

05/11/2008

Hacía tres años que no se conocía nada nuevo de Kravitz, hasta que por fin en febrero se presentó su octavo álbum de estudio: “It is time for a love revolution”, publicado por Virgins Records. El disco, que continúa con su particular línea, a la que ya nos tiene acostumbrados, “es una ensordecedora llamada a las armas del rock and roll, ofreciendo una mezcla universal de ritmos soul, funk y jazz, y el innegable lirismo que ha sido su marca hasta la fecha”, declaran desde la discográfica.



Lo cierto es que Kravitz continúa con el misticismo que le ha hecho famoso, cantando canciones de amor y revolución espiritual, haciendo un llamamiento a la gente para que se abran y dejen entrar el amor en sus corazones... Para él es el momento de una revolución que comienza por cada uno, y de ahí el título del disco: “Es tiempo para una revolución de amor”. ¿Qué sería de Kravitz sin todo este misticismo espiritual?



Pero eso es sólo la temática, el espíritu que envuelve al trabajo musical; con respecto al sonido, son muchos los que aseguran que cuenta con la misma crudeza y la energía de su disco debut, “Let Love Rule”, que para algunos sigue siendo, a día de hoy, su mejor trabajo. Estridentes jams rock and roll, potentes baterías, ritmos ajustados, guitarras frenéticas y la inconfundible voz corner de Kravitz.



Y esto no es todo, una vez más se deja la piel tocando la guitarra, el bajo, los teclados, la percusión... y, como en todos sus trabajos, es él mismo quien se encarga de componer, producir, hacer arreglos e interpretar cada uno de los 14 temas que componen el álbum.



El proceso artístico y de producción se ha desarrollado de forma nómada, viajando por el mundo y grabando en Nueva York, Miami, París, Bahamas y Brasil. Kravitz asegura haber disfrutado como nunca de todo el trabajo: “Me encanta este disco, la sensación y el sentimiento inmerso en este trabajo”, declaraba Kravitz al respecto. “Me sentía como un niño jugando con en mi habitación, y eso es lo más importante que puedes explotar, esa sensación de ser libre”.



Y haciendo uso de su libertad, tras el exitoso lanzamiento del disco, el artista ha comenzado una gira que se espera que dure dos años, y que ya le ha llevado por todo el mundo y le ha traído en dos ocasiones a España. La primera fue el 5 de julio, fecha en la que estuvo en el festival BBK Live de Bilbao; la segunda el día 7 de julio, en Madrid, donde tocó para el numeroso publico del Rock in Rio (momento al que pertenecen las imágenes de este reportaje). Allí Kravitz se dejó la piel para poder meterse a un público algo difícil en el bolsillo, ya que llevaban horas disfrutando de la buena música del gran Bob Dylan y del delirio de Franz Ferdinand. Aún así, la experiencia hizo que sus “zarandeos” fueran eficaces, entregándose completamente, incluso bajando a tocar entre el público, lo que le fue recompensado.



Una vida de éxitos

Poco hay que decir a estas alturas de Lenny Kravitz, gracias a los grandes éxitos que ha conseguido a lo largo de su intensa carrera, es considerado como uno de los grandes músicos de rock de nuestro tiempo, conquistando y cosechando fans en todo el mundo con su sucesión de innovadoras publicaciones de álbumes. Esto le ha llevado a conseguir múltiples singles números uno en listas de Billboard y una gran colección de premios a lo largo de toda su carrera, entre los que se incluyen, entre otros muchos, Grammys, Amercian Music Awards y MTV Music Awards. Lenny ganó el premio Grammy al "Best Male Rock Vocal Performance" cuatro años seguidos, de 1998 a 2002; y está situado en la 93ª posición de los "100 mejores artistas de Hard Rock" de VH1. Además, hasta el momento, ha vendido unos veinte millones de discos en todo el mundo y tiene en su poder uno de los más amplios conjuntos de hits musicales.



Lenny Kravitz ha trascendido géneros, estilos y clases a lo largo de una carrera musical de 19 años (su primera aparición fue en 1989), una carrera que se revela en la riqueza de influencias de soul, rock y funk de los años 60 y 70.



Los múltiples talentos de Kravitz como compositor, multiinstrumentista y productor han resonado a través de ocho álbumes de estudio en un catálogo atemporal. Los siete primeros consiguieron el certificado de disco de platino o multi-platino. Desde 1999 al 2002, ganó cuatro premios Grammy consecutivos, estableciendo un récord por mayor número de premios en la categoría de “Mejor Interpretación Vocal de Rock Masculino” por su single “Dig In” (habiendo ganado previamente por Again, American Woman y Fly Away). En el 2004, recibió su sexta nominación a los Grammy en esa categoría por If I Could Fall In Love de su sexto álbum de estudio, “Lenny”. El atractivo de Kravitz ha sido reconocido también por sus colegas de profesión; sus colaboraciones son tan variadas como sus propias influencias, habiendo trabajado con Madonna, Slash, Aerosmith, Jay-Z, N.E.R.D., Mick Jagger, P. Diddy y Alicia Keys.



Aún está por ver cuántos éxitos le traerán este último disco, pero seguro que, con una trayectoria como la suya, serán unos cuantos más que sumar a su lista.

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