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Entrevista a Pedro Andrea, tiempos de pandemia

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Coincidiendo con el lanzamiento del último trabajo discográfico de Pedro AndreaFuego y Miel” en 2020, nos adentramos en el largo recorrido del artista para conocer de primera mano las experiencias que le han traído a esta “nueva normalidad”, cómo y cuál es la perspectiva ante sus ojos para el sector.

Los músicos... ¿De dónde venimos, a dónde vamos, a dónde queremos ir? ¿Qué debemos hacer para conseguirlo?

No se me ocurre una única respuesta para decir de donde venimos. Hay músicos que proceden de una época de esplendor en la que, tanto el respeto como la atención hacia ellos era mayor que hoy, así como las condiciones económicas y el trato eran más justos. Este conjunto de circunstancias empezó a caducar al cambiar de milenio. Solo lo conocieron los músicos que ya estaban en activo durante los 80.

Para los más jóvenes este pasado es inimaginable como lo era para quienes lo vivieron este presente. La nueva generación se ha incorporado al panorama en un momento en el que se llega, incluso, a pagar por tocar , los sueldos no siempre les permiten vivir de su trabajo (hay que recordar que sobrevivir no es vivir ) y, en caso de pretender ser artista, ninguna discográfica les va a reclutar si no tienen millones de suscriptores en las redes o no han salido de un programa famoso (estas son palabras textuales de gente que trabaja en esas empresas). Esto no lo digo en clave de queja sino de denuncia. No pretendo apelar a la compasión sino a la solidaridad.

En cualquiera de los casos, si las cosas están 10 veces más difíciles que antes, toca elegir entre abandonar o trabajar 10 veces más. Difícil no significa imposible.

De qué modo afecta la situación sanitaria al sector musical ¿abre nuevas oportunidades, solo las cierra, innovar o morir, esperar?

Aunque mi concepción de la situación sea pesimista soy optimista en mi actitud frente a ella. Entre todas esas opciones escogeré siempre innovar. El sector musical más dañado por esta crisis es el de los conciertos.
EDITADA 20 Pedro2El problema es que otros sectores llevaban tiempo dañados: empezando por el de venta de discos. Esta merma en las cifras afecta tanto a los autores, como a los artistas, técnicos, productores etc.

Otro de los grandes problemas, y para mí el mayor, es la infravaloración que sufre el músico por parte del pueblo, los gobiernos y la industria.

El nuestro es un trabajo que se hace por amor

La mayoría de las demás profesiones se ejercen por supervivencia. Esto lleva a una situación en la que, si bien durante el confinamiento, ningún fontanero ha regalado su trabajo, nosotros si lo hemos hecho, generando, con ello, una impresión aún mas sólida entre la gente de que los músicos no pagamos facturas, pasamos hambre o tenemos frío.

Me preocupa que esa generosidad haya agravado más nuestro panorama. La mayoría de las personas piensan que la música es un artículo de última necesidad (que es la primera de la que se prescinde).

Lo creen así porque nunca les ha faltado, pero tanto quien la consume por diversión como quien llega a ella por sus propiedades profundas o curativas no podrían ni divertirse, ni profundizar ni curar su ánimo sin ella. Regalársela no ayuda a concienciarlos de su valor.

¿Conciertos y plataformas de streaming de pago? Conciertos en directo retransmitidos en web. ¿Qué opinión te merece?

Me parece bien cualquier solución que permita vivir al músico de su trabajo. Claro que este tipo de formulas no es tan auténtica ni cercana como el formato clásico de concierto, pero si la situación lo manda habrá que adaptarse. La mala noticia es para los hoteles, restaurantes, técnicos, transportistas, empresas de equipo etc. que antes vivían de la carretera, pero tengo la esperanza de que esto pasará.

 ¿Qué palos de apoyo recomendarías a artistas incipientes para mantener una economía llevadera en el desarrollo de su propia carrera artística?

Siento no poder dar mucha positividad a mi respuesta, pero si tengo que escoger entre un rosa falso y un marrón auténtico, por respeto a la verdad, me debo a la segunda opción.

La enseñanza es una opción que, últimamente, está teniendo cierta salida. Me alegraré por cualquier músico que se acoja a ella siempre que tenga vocación docente, pero lamento que tantos compañeros con aspiraciones más creativas hayan tenido que recurrir a ella sin ser ésta una de sus ilusiones.

En cuanto a componer para artistas o editoriales hay que estar muy conectado con las altas esferas para que esa labor sea lucrativa. Muchos intérpretes (a la mayoría no les concedo el término "artista") han empezado a componer en un alarde de codicia y en pocos casos de talento. A eso hay que sumar el problema de las ventas de discos de manera que; a no ser que el tema sea single, el cantante llene grandes aforos y tenga una gira generosa, es complicado que la canción genere.

El estudio continúa activo, aunque mucho menos que antes. Afortunadamente, en la mayoría de las grabaciones importantes, siguen haciendo falta músicos. Por ahí hay alguna esperanza.

Dado el carácter festivo del pueblo español la orquesta siempre ha sido un recurso disponible. En cuanto todo vuelva a la normalidad ese circuito se pondrá en marcha aunque algo resentido porque el problema económico afectará a los ayuntamientos y, en consecuencia, a la contratación.

Toda una vida dedicada a la música. Supongo que has pasado por muchas situaciones y actitudes con respecto a lo que das a la música y lo que recibes. Pasado todo este tiempo ¿sigues enamorado de la música? ¿A dónde te ha llevado la evolución, la madurez personal y artística?

Es una gran pregunta y, como tal, me invita a pensar. Siempre he estado enamorado de la música. Una vocación es una historia de amor, posiblemente, más verdadera que las que suele haber entre personas. Todos hemos amado a alguien a quien, con el tiempo, hemos dejado de amar. Eso nunca me ha pasado ni me pasará con la música.

Esto no significa que mi comunión con ella haya sido siempre limpia y despejada. Claro que ha habido perturbaciones: he estado enfadado, harto, cansado, desilusionado… Pero de todo ello he salido, no con el vigor e inocencia de los comienzos, pero sí con los suficientes como para continuar.Pedro Andrea ISPJUL2020

De todos modos, nunca es la música la que te daña, sólo es la gente. La crítica sanguinaria, la promesa incumplida, la mentira etc., aunque no ha sido siempre así es cierto que he conocido mucha gentuza en mi carrera pero una cosa me conforta : no han logrado convertirme en uno de ellos.

¿En qué proyectos estás trabajando actualmente? ¿Dónde y cuando podemos escucharlo, verlo, sentirlo?

Precisamente hace unas semanas he podido acercarme al entusiasmo una vez más. Ha sido gracias a la salida de mi último disco “Fuego y miel”. En él he abordado distintos estilos, aunque en algunos temas me he adentrado en el flamenco de un modo más profundo que en mis discos anteriores. Ha sido fascinante grabarlo.

fuegoymielpedroandreaHe utilizado mucho la guitarra sin trastes, he trabajado con grandes músicos como Antonio Serrano, Alfonso Perez, Oscar Morgado, Javier Quilez, Nuria Elosegui, Josete Ordoñez, Anye Bao, Miquel Ferrer, etc. Lo ha producido Emilio Esteban que ha aportado una sabiduría y un saber hacer que siempre es bienvenido en el estudio . Está en todas plataformas y en mi web. En mi canal de Youtube y en mi Instagram hay videos ilustrativos del disco. También hemos formado un grupo de rock llamado "Chucho" que me tiene muy ilusionado. Anye Bao a la batería, Mac al bajo y Javier Alcón en la voz. Músicos increíbles de tal talento, fuerza y autenticidad que me cuesta estar a la altura.

Muchas gracias a Pedro Andrea