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Jaco Abel. EL universo del arte jondo en las cuerdas de la eléctrica.

Jaco-Abel-ISP-MusicaUn color intermedio entre guitarra flamenca y eléctrica, algo auténtico y sorprendente. Un nuevo sonido, dentro del flamenco, que se distingue por buscar la inspiración en los cantes y palos más antiguos, nacido bajo la tutela de Pepe Habichuela, y en el que, por primera, vez la guitarra eléctrica suena flamenca de verdad.

El músico. El arte.
Un buen día y por accidente, de esos que ocurren en la vida, conocí a este gran guitarrista. Una serie de casualidades, que nada tenían que ver en principio con la música, se convirtieron en el camino que cruzaría nuestras vidas.

Una muy querida amiga me hizo saber sobre alguien que yo no conocía por entonces (Jaco Abel), músico. Bueno, la gente suele usar esa palabra a veces a la ligera. No suelo dar mentalmente ese título –músico- hasta que no compruebo personalmente que lo es y de qué “calaña” (ustedes me entienden).

Al poco tiempo me encontré personalmente con este artista. Sólo al ver su mirada, su aura, supe que su mundo interior era grande. Al escuchar los primeros segundos de su trabajo me di cuenta de que la palabra músico quedaba pequeña para él. Una mezcla de arte, sed de investigación y mucha cocina. Me llamó la atención, en aquél momento, la gran maestría de sus manos, el virtuosismo que regalaba y, al tiempo, la forma de canalizar todo lo aprendido. La búsqueda de la expresión, de lo sincero, de lo auténtico.

La música de Jaco Abel es poesía. Versos para los oídos cultos. Sus notas derrochan colores. Colores de disciplina y estudio, de la calle, de la inquietud, de la vida, colores del sentir... Un arcoíris repleto de aromas y matices que revientan los sentidos de quienes son capaces de percibirlos.

A través de Jaco, conocí personalmente a Tomatito (José Fernández Torres). Recuerdo que veíamos juntos un concierto de este grande de la música. En los momentos que la guitarra de Tomate me hacía sentir pellizco en el alma, Jaco tenía esa mirada de complicidad. Comprendí entonces que ambos entendíamos un lenguaje común alejado de las palabras y lo cotidiano.

Posteriormente, he tenido la oportunidad de seguir disfrutando del arte de Jaco Abel: directos de sus discos, conciertos junto a D. Pepe Habichuela y Josemi Carmona... qué grandes. Siempre quedo eternamente agradecido a quien me muestra todo, o parte, de lo que me falta por aprender. Jaco Abel y su entorno musical es una fuente inagotable de riqueza. Por su magia, por su filosofía y por su modo de entender la música. Quiero hoy compartir ese agradecimiento con vosotros, lectores ISP, y mostrar –a quien le llame- un camino que abre puertas para el desarrollo de cualquier músico con ganas de beber cultura de otros que investigan y ceden su sapiencia.


Querido Jaco, es un placer tenerte de nuevo entre nuestras líneas. Interesándonos hoy profundamente por tu actual trabajo, tu evolución y la huella que tu firma deja. Flamenco eléctrico. Creo que será muy rico para todos los lectores que nos ayudes a entender tu investigación y que comprendamos lo que realmente significa, pues es sorprendentemente grande y revolucionaria.
Muchas gracias, es un honor ser de vuestra elección.
Como suele pasar, ante una creación o descubrimiento, las cosas ocurren mayoritariamente por inercia o casualidad, al menos es lo que me ha ocurrido a mí, es ahora cuando uno puede ver y analizar un poco el proceso y los resultados.
La inocencia, el tiempo y la libertad, para mí, son base para el aprendizaje, pero también hay disciplina y técnica, pienso que, en cierta forma, se ha despertado una voz interna de expresión, siendo Pepe Habichuela el que me ha hecho cerciorarme y cerrar el círculo, dándome el estímulo necesario para iniciar mi carrera como concertista de guitarra eléctrica.
Todo me ha ocurrido sin realmente pensar mucho, pero el hecho es que nunca hay que dejar de creer, soñar, buscar y aprender, aunque en numerosas ocasiones parezca que se encuentra uno a oscuras y sin dirección alguna. Como en la vida misma, en el arte llegan en un momento en el que las distintas etapas por la que ha pasado uno se consolidan, pero tiene que ser el artista el que se identifique a sí mismo, eso sí es un gran reto. Así me siento ahora en un periodo fructífero, evolucionando a diario, lleno de novedades y descubrimientos, ya no toco sólo sonidos, sino que voy encontrando un sentido y un respeto muy profundo a mi música.

1.Se respiran, como contaba un poco más arriba, muchos aromas en tu trabajo, pero has tomado una dirección personal sorprendente. ¿Cómo has ido añadiendo el flamenco a tus composiciones? ¿Qué despierta en ti?
El flamenco gitano ha formado parte de mi vida desde que nací, me viene de sangre y herencia, mi abuela, que es de Almería, de la zona de Garrucha, tenía un tablao gitano en el barrio gótico de Barcelona a finales de los años 60, donde íbamos con frecuencia, hasta cumplir yo los 6 años. Venían por entonces los mejores artistas de la época como Farruco, el Güisa, etc. Desde entonces no he podido escaparme, mi pulso interno es flamenco, eso se absorbe en la niñez, en el subconsciente. Cuando he tocado otras músicas mi diferencia siempre ha sido esencialmente esa, nunca he podido tocar como los demás. Cuando tocaba blues, jazz, funk o música africana mi fraseo era diferente, como en ráfagas, como las olas del Mediterráneo, ahora, el hecho de poder tocar el lenguaje flamenco de origen en la guitarra eléctrica despierta en mí los inicios de la vida misma, recuerdos de infancia y sentimientos difíciles de poner en palabras, pues me llevan hasta el más allá, como un sueño interno donde todo encaja: la vida y la música.

2. Lo habitual nos hace pensar que cualquier guitarrista que hace e investiga flamenco pasa por el nylon. Tú no eres lo habitual, menos mal, ¿qué te hizo no querer moverte de tu expresión en la guitarra eléctrica y desarrollar este concepto?
Sí, el flamenco viene del nylon, así se oye dentro, yo cambié de la bajañí a la eléctrica a los 14 años y desarrollé toda mi técnica en este instrumento con cuerdas de metal y con una púa en la mano derecha. De saber el flamenco dentro de tu cabeza a tocarlo en la guitarra eléctrica, hay un buen trecho, pero ha sido con Pepe Habichuela, estando sentado en el sofá de su casa durante siete años casi a diario, de quien lo he aprendido realmente; y luego, al tocarlo en la eléctrica, salió intuitivamente una técnica nueva en mi mano derecha para poder reproducir en mi instrumento lo que oía de la guitarra flamenca del maestro... dios mío... qué paciencia ha tenido. :-)
Recuerdo que le pregunté al principio si podía traer una grabadora de cuando en cuando para registrar ideas; y me dijo muy serio: “No, el flamenco se aprende, oyendo, mirando y sintiendo... como mi hijo”. Yo le contesté, “... pero Pepe, eso me va a llevar muchos años”; él sonrió levemente y dijo “sí”.

3. ¿Y cómo has fusionado todo esto?
No pienso en mi música como en términos de fusión, quizás hace años sí, pero hace ya tiempo que hago lo que siento y lo que me pertenece, lo que me ha dado la vida y lo que he aprendido por transmisión oral de la flamencura del “Habichuela”; y así lo reproduzco en mi instrumento, suena diferente porque el sonido del instrumento es distinto, creo que es más como una evolución o un camino paralelo. Los músicos de jazz que toman ideas del flamenco e improvisan en él sin conocer la base, sin saber donde está la melodía del cante, los distintos palos y el sentido del ritmo, a mi modo de ver, no van en buena dirección, nosotros no sentimos nada, no hay pellizco cuando escuchamos eso, el flamenco no es como el jazz, viene de raíz Hindú, Persa y Griega desarrollada en Andalucía... nada que ver. El Jazz viene de África y Europa, desarrollado en el sur de USA y, aunque haya una analogía en el tormento injusto que han sufrido las dos razas, una desde los deplorables Reyes Católicos en España y la otra por la terrible esclavitud en Norte América, el Flamenco es único, no inventa, recuerda. No expresa un fragmento ajeno a su cultura, sino que reproduce el recuerdo a día de hoy; eso sí que nos da gusto oírlo.
Ahí reside la gran pureza y riqueza de este arte. Puede haber escuelas de flamenco en cualquier país y, quizás, muy buenos ejecutantes, pero el recuerdo únicamente forma parte de la infancia y tradición familiar mantenida y transmitida oralmente durante generaciones. No hay un camino corto, ni flamenco “express”, hay que respetar y escuchar a los de antes, para conocer bien el lenguaje.

4. El flamenco es un mundo con mucho rigor. Conservador. Me consta que tu trabajo está muy bien acogido. ¿Cómo lo has conseguido? ¿Cómo has llegado a hacer respirar flamenco “del bueno” hasta en los olfatos más severos y exigentes?
Ha sido sorprendentemente buena la acogida que ha tenido el CD, en la crítica más especializada y conservadora. Creo que cuando las cosas son honestas y no se es pretencioso los críticos también lo pueden oír. No he intentado hacer nada más que tocar lo que soy, de donde vengo, lo que está en mi subconciencia interna. Cuando grababa un pasaje y se lo ponía a Carlos Habichuela y a Pepe... se miraban... si sonreían con complicidad, me ayudaban a ver el buen camino y el sentido flamenco de la música, así se aprende mucho.
He recibido cerca de 40 criticas de los periódicos más especializados, incluso de Irán, Italia, Rusia, Holanda, etc. Todas las referencias han sido, también para mi sorpresa, muy buenas, y algunas bastante descriptivas, que además me han ayudado a fortalecerme como artista y a confiar en mí mismo. Aunque si te digo algo, lo que me daba realmente pánico era la reacción de los gitanos más pequeños, que son puros de alma y no tienen pelos en la lengua. Hoy, por suerte, me dicen que les deje tocar un poco en esa guitarra que brilla y que con un cable haces que suene por la lavadora (el ampli).

5. Has trabajado, colaborado y recibido colaboraciones de grandes artistas ¿a quién y qué destacarías de ellos? ¿Te han aportado algo, el qué?
Todas las colaboraciones tienen su parte de importancia, uno de los primeros fue Ramón “el Portugués”, que cantó en la bulería “la Canita”, me da mucho respeto escucharle, grabó unas letras antiguas de “el cojo de Huelva” y la Niña de los Peines, que tienen mas de 80 años. Ramón es uno de los de antes de los grandes, como el “Habichuela” o Jorge Pardo, que han creado ya una escuela y tienen un sonido inconfundible. También cantó dos temas “el Paquete”, hijo de Ramón, que no ha cantado como solista antes, pero su voz es realmente especial, y además es un gran guitarrista, hemos compartido mucho tiempo juntos aprendiendo el uno del otro, me costó convencerlo, pero al final lo pillamos tierno una tarde y... zas!!!
Actualmente Ramón “el Portugués” viene cantando con nosotros en directo, es todo un acontecimiento verle y oírle. El malambo con Pepe también es una pieza muy especial, compuesta por los dos, creo que irremediablemente me gustan los aires antiguos... como decía Ketama... “ es ke me han kambiao los tiempos”... y a mí la guitarra.

6. ¿Qué contiene y qué enseña tu último disco “Flamenco eléctrico”?
En el inicio, no tenía la idea de hacer este disco en concreto, sólo quería dejar plasmado el paso del tiempo y las sesiones con Pepe y familias varias. Ni sabía lo que me iba a encontrar ni tenía el instrumento adecuado entonces, fue a mitad de la grabación cuando apareció la guitarra “flamenco eléctrica” y eso me dio mucha fuerza para continuar y sacar el CD adelante.
Al principio, durante la grabación, me di cuenta que solo, el sonido de mi guitarra eléctrica era como muy blando, comparado con la flamenca; y como tengo algunas nociones de electrónica, me puse manos a la obra, busqué la forma para que sonara más flamenca. Cuando la encontré, me fui a Ámsterdam y le pedí a Dani Marcovich, el único luthier que me hace guitarras desde hace 14 ó 15 años, que me lo montara en mi eléctrica y lo mejoramos juntos. Ahora él está acabando la primera guitarra eléctrica flamenca pensada y diseñada desde el inicio, y que espero tener en Octubre, con la que quiero grabar mi tercer trabajo.
También saqué del baúl una vieja guitarra de marca Goya “Rangemaster”, que le había quitado los trastes a los 19 años, suena dulce y muy flamenca, como una especie de laúd. También toco el bajo, percusiones, palmas, etc. Lo mezclamos con Álvaro Mata en un estudio “apañao” de Manuel, un buen amigo, y el reportaje fotográfico corrió a cargo de Margarita Izquierdo; como guinda, Alejandro Hasler me hizo dos dibujos a plumilla impresionantes.

7.¿Vas a continuar en esta línea de trabajo?
Una gran parte del disco “Flamenco Eléctrico” está basado en algunos cantes antiguos de Granada, que son melodías y armonías familiares para mí, que sentía conocer y había escuchado cientos de veces, como las canciones infantiles que todos sabemos, más sencillas quizás que el flamenco actual, pero llenas de recuerdos, que me transportan a las primeras posiciones de los acordes esenciales de la guitarra española, que aprendía en la escuela de baile flamenco y música de mi madre, a temprana edad. Para mí ya no hay otra línea, en el recuerdo está el futuro, aunque varios buenos amigos me han dicho que echan de menos los efectos y distorsiones. No lo sé todavía, pero quizás en un futuro aparecerán estos sonidos, que también forman parte de mí y de mi vida... las cosas ya van viniendo solas... todavía queda mucho que aprender...

8. Me consta que diversas compañías multinacionales están interesadas en tus modelos signature de guitarra flamenco/eléctrica. No quiero anticiparme, pero ¿en qué consiste o consistirá?
Como tú, tampoco soy partidario de anticiparme a estas cosas, pero te puedo decir que tras unas reuniones con una compañía internacional en concreto, parece haber bastante interés en el diseño y componentes de la flamenco/eléctrica, que aporta los mismos elementos que una guitarra flamenca, pero con un sonido plenamente eléctrico. Me es difícil explicar el sonido en concreto, pero piensa que, además del sonido eléctrico, se oye también el golpeador, rasgueados, ligados, el sonido del cuerpo... como una flamenca.

¿Cómo has adaptado una guitarra eléctrica para que te confiera mejores resultados de cara al flamenco?
Pasando muchas horas pensando y probando hasta encontrar la solución a los problemas que hasta ahora nunca había tenido, a veces una solución me aportaba otro problema. Me pasé varios meses con el estudio revuelto. Tenías que ver cómo estaba de cables, pastillas y componentes, no se podía ni entrar. Menos mal que, de crío, mi madre me obligó a hacer electrónica en FP, y me dijo que si no aprobaba no me dejaría tocar la guitarra. La magia de la vida, como te dije. Sin la electrónica no hubiera conseguido este sonido en el CD, y sin Pepe Habichuela tampoco, es como si todo lo que iba necesitando para hacer este disco día a día, venía desde el ayer.

Hablando de guitarras ¿Qué necesitas en ella y qué has conseguido con las rectificaciones o ideas propuestas?
No soy guitarrista de un instrumento solamente, nunca fue así, para cada etapa que me ha descubierto la vida, me he tenido que adecuar y adaptar. La guitarra eléctrica sola tiene unas características concretas que, quizás, no vayan bien para tocar flamenco en principio, como por ejemplo el sustain es más largo, son menos ricas en armónicos o que, al poner la cejuela, hay que rehacer las distancias, he intentado amoldarme a esas diferencias y sacarles partido. Con las rectificaciones se ha “flamenquizado” la guitarra eléctrica con un sonido mucho más rico, por tener el golpeador, eso también le da mucho más dinamismo y chasquido... luego, para que suene bien, hay que acariciarla.

9.¿Rechazas las guitarras de flamenco con cuerdas de nylon? ¿te sientes incómodo en ellas?
No, para nada, me encanta el sonido, me quedo prendado, pero son muy anchas de mástil, demasiado para mi mano, no tengo la precisión necesaria. Además, la distancia entre cuerdas es distinta y el mismo diapasón tiene otras medidas. El flamenco lo aprendí escuchándolo en la flamenca, y aunque de adolescente hice la carrera de guitarra clásica en el Conservatorio y eso, ya tocaba la eléctrica; yo me siento un guitarrista eléctrico. Pero en la vida nunca se puede decir “no lo haré”. Yo soñé a los 14 ó 15 años con un guitarrista flamenco con cuerdas de metal; ya por entonces incluso se las puse a una flamenca que tenía, pero de la tensión, se arrancó el punte de la tapa armónica; y no ha sido hasta ahora, después de 20 años, que ha llegado.
De todas formas, Juan Miguel Carmona, de Granada, me va a construir una bajañí con clavijero de palo de tiro corto en breve, vamos a ver cómo sienta y ya veremos lo que ocurre... ¿quizás cuando cumpla los 70? :-)

10. ¿Cuáles son tus proyectos más inminentes?
Este agosto estuve tocando en Mojácar y he llegado hace unos días de Budapest, donde hemos hecho un concierto contratados por la Embajada Española y el Instituto Cervantes. Actualmente estoy preparando un DVD didáctico que me han propuesto para el mercado norteamericano y Japón, estoy trabajando ya en mi tercer y cuarto CD, aparte, produzco y grabo en otros discos, ahora saldrá el de Bernardo Parrilla y pronto el de Moy Natenzon, en GCProducciones; también hago clases ejemplares o seminarios, donde explico la música que toco y el concepto de Clave Universal, tengo mi sello discográfico y dedico unas tres horas diarias al instrumento. Por supuesto, voy con bastante frecuencia donde el “Habichuela” para empaparme más...

¿Qué hay acerca del directo?
Me ha costado mucho, pero soy un artista totalmente independiente, dueño de mi tiempo y obra, que es fácil decirlo. No he vendido los derechos de mi trabajo a ningún manager o discográfica, estoy trabajando sólo para mi modesto sello GCProducciones. Toda la repercusión que se está creando desde la reciente salida de “Flamenco Eléctrico” está siendo muy rápida y como por sorpresa, sin una campaña de promoción real. Poco a poco, voy cerrando conciertos, pero ya me está haciendo falta ayuda. Estoy hablando con alguna promotora de espectáculos, que se encargaría de la promoción y contrataciones, para que podáis disfrutar más frecuentemente de los directos en España, hasta entonces podéis consultar las próximas fechas en la web www.jacoabel.com, donde también podéis contactar directamente conmigo o con la oficina.

Concluimos esta charla dejando, como siempre, un espacio abierto en el que nuestro invitado pueda dirigirse en la forma que considere más adecuada a todos los lectores ISP. Me gustaría, Jaco, que dejaras alguna reflexión para quienes empiezan en la música y para quienes sienten sed de aprender, sea cual sea su nivel y momento artístico.
Creo que la honestidad en la vida y la conciencia noble de los actos repercuten inevitablemente en el artista, en su voz y en su recuerdo. La música es la expresión de la vida misma; en el momento que se separa de ella, para mí ya no vale.

Para los que empiezan, que sepáis que la música nunca se acaba; y para los que tengan ganas de aprender, aprended de los viejos, que son la memoria de nuestra infancia.

En una carta que me escribió Steve Khan en el 94, unos días después de pasarle un cassette con tres temas, me dijo que no le gustaba nada ser crítico, pero que pensaba que mi sonido podía crear un espacio único en la música contemporánea, si no lo dejaba.
(De esto, hace ya más de diez años). Quizás esta sea la parte más difícil de todas, no dejarla. No perdáis nunca el soñar y el tocar y el vivir... es el tiempo el que os dará la respuesta.

Gracias por tu valentía y por tu dedicación exhaustiva a la creación. Eres grande. Gracias a Jaco Abel.
ISP
Gracias a vosotros por vuestra apreciada labor.

Recorrido biográfico
¿Es posible el “Flamenco Eléctrico”? ¿Cómo suenan los palos más clásicos en una Marcovich? Nadie lo sabe mejor que Jaco Abel, el primer guitarrista flamenco que toca en guitarra eléctrica gracias a una técnica autodidacta y que da como resultado un sonido único, diferente y nuevo, aunque indiscutiblemente gitano.

A Jaco Abel el arte le viene de nacimiento, su padre era guitarrista y bailaor de flamenco y su madre bailarina de clásico/español. Ya desde los tres meses estuvo involucrado en el mundo de la música, viajando con su familia que, por aquella época, llevaba el espectáculo flamenco de un circo por toda Europa. La música estuvo así acompañándole desde sus primeros días, tanto que, según el cuaderno de notas de su madre, entre esas primeras palabras que un niño pronuncia cuando empieza a hablar estaba “ayaya”, palabra que él asignaba a la guitarra.

Su carrera musical comenzó a los ocho años, edad con la que empezó a cursar violín clásico en el Conservatorio de Música de Terrassa. Su formación continuó aprendiendo todo tipo de instrumentos. Ya a los 13 años estudió en el Aula de Música Moderna y Jazz de Barcelona la eléctrica, y a los 14 de nuevo en el Conservatorio de Música de Terrassa, esta vez con la guitarra clásica y la trompeta. De esta forma, aunque siempre fue fiel al instrumento que amaba desde muy niño, la guitarra, aprendió música desde distintas visiones instrumentales, creándose un sistema totalmente autodidacta. Además estudió armonía moderna, arreglos y guitarra eléctrica con Ramón Montoliu, Pere Soto y Gabriel Rosales, Don Mock, entre otros muchos. Posteriormente, como alumno predilecto del Maestro Pepe Habichuela, su gran mentor, perfeccionó su flamenco en Madrid.

Ya a la mayoría de edad, con 19 años, y habiendo cambiado la guitarra española por la eléctrica, su interés por la música le llevó a viajar por el mundo durante 15 años. Tiempo en el que tuvo contacto con la improvisación del jazz, el blues, la música clásica, Africana, el folclore de Sudamérica o las músicas de los Balcanes, etc.

En 1986, a los 20 años, tuvo su primer contrato acompañando a los Four Tops en el Casino de Ibiza, tocando aparte en el Café Pereira junto a Thijs Van Leer. Ese mismo año se fue a vivir a Madrid, donde empezó sus trabajos en el circuito de flamenco-fusión junto a Joseph Salvador, Antonio Ramos, José María Cortina, etc.

Después vino su etapa norteamericana. Durante su estancia en EE.UU., tocó, grabó e hizo tours junto a Jim Coil (L.A. Express), Mark Cardenas (Prince & the Time), también toco Gospel en varias y conocidas iglesias de Seattle.

En el 94 se traslada a Holanda, donde hace varias giras con Fra-Fra Sound, Lilian Viera (Zuco 103), Jaime Rodríguez “De Cuba A Colombia”, pero no fue hasta 1998 cuando grabó el primer CD a su nombre (aunque no vería la luz hasta cinco años más tarde). En él colaboraron Jeff Ballard, Joseph Pérez Cucurella, Ramón Valle, Thijs van Ruller, Mike del Ferro, Stefan Lievestro, Saskia Laroo, Benjamín Herman, Jay-Tee Teterissa y Wibaud Burkens. También en el 98 participó en la grabación del CD en solitario de Debora Carter, “Scuse me”, y en el de Jay Tee Teterissa, “Play da Bass”, con David Garibaldi, Mike Stern y Alain Caron.

Durante este periodo, Jaco continúa tocando en multitud de festivales de jazz por toda la geografía: North sea Jazz Festival (Holanda), Montreaux Jazz (Suiza), Teatro Nacional de Sarajevo, Sofía Jazz (Bulgaria), Beirut Hamra Jazz (Libano), etc. colaborando esporádicamente con: Jimmy Smith (órgano), M’Shelle N’Dege O’Cello (bajista/vocal), Foley (Miles Davis), Candy Dulfer, Randy Bernsen (Zawinul Syndicate), Jesse van Ruller, Tower of Power (U.S.A), entre otros. En 1999 graba como invitado solista en el CD del reconocido percusionista Venezolano Gerardo Rosales, participando también en la presentación del mismo, en la conocida sala de jazz Bimhuis en Ámsterdam y en Paradiso junto a Larry Harlow (Fania all Stars).

Ya en 2000 compone, graba y mezcla su primer programa para baile español; una obra de 20 minutos para seis bailarines basada en dos poemas de su madre, Pilar Llorens, una de las personalidades más competentes en el mundo de la danza, como bailarina (solista en el ballet de Antonio y José de la Vega), escritora (Montsalvat) e historiadora (Historia de la danza en Cataluña). Este mismo año también llega la composición y grabación de su segunda obra para baile español, un solo de cinco minutos para la bailarina solista Gala Vivancos.

Un año más tarde, a su vuelta de Nueva York, es invitado solista con el grupo Opoyeye en el Bimhuis en Ámsterdam, lo siguiente es tocar en Barcelona, con el renombrado músico de Isla Reunión (Madagascar) Meddy Gervillé. También durante 2001 hace la gira “Alma” por toda España junto con José “el Francés”.

Durante 2002 Jaco Abel es contratado por el gobierno francés a dar un seminario sobre Flamenco-Fusión y poli-ritmos en el conservatorio de Isla Reunión en Madagascar, junto con una gira con el grupo de músicos virtuosos de Meddy Gervillé Quartet. Este mismo año cambia su residencia a Madrid, donde después de acabar el segundo disco y la segunda gira, “Jugando al Amor”, como director musical del cantante José “El Francés”, y habiendo grabado el single con Laura Pausini, toca y graba haciendo diversos proyectos con: Jorge Pardo, Antonio Serrano, Pablo Martín, Gerardo Núñez, Estrella Morente (Calle del aire), Ketama, etc. Este mismo año también produjo y grabó en su estudio de Madrid el disco “Boa Voz” de Río de Janeiro, un CD de música tradicional brasileña de Capoeira.

En los años venideros sigue su productividad musical y sus inquietudes le llevan a formar el sello discográfico GCProducciones, donde actualmente produce, toca y edita toda una serie de discos junto con músicos del entorno flamenco, teniendo ya para su catálogo distribución nacional e internacional.

En 2003 y orientando su carrera como solista, sale a la venta su primer disco “Gitano Cromático”, donde prácticamente todos los temas son primeras tomas en directo, grabadas en un estudio de Barcelona. El virtuoso pianista cubano Ramón Valle colabora con Abel en tres de los temas de este disco, (que fue compuesto originariamente en 1993, tras la formación de Jaco Abel Trío, y grabado en 1998). El disco, que combina ritmos flamencos, jazz y músicas del mundo (Brasil, Cuba, África...), es un paseo por la riqueza de las cadencias y armonías flamencas, todo en combinación con el jazz y la improvisación.

En el 2004, junto a Pablo Martín, coquetea con el cine, grabando la música del “making of” de “La Pasión de Cristo” de Mel Gibson, también compone y graba toda la música del cortometraje de 20 minutos “Las Hormigas”, de Justina Rodríguez. Además, por esta época está acabando lo que es considerado como el primer CD de violín flamenco, junto a Bernardo Parrilla, que verá la luz en breve, y comienza a trabajar en su segundo CD de flamenco interpretado con guitarra eléctrica.

Un año más tarde Jaco Abel forma parte del festival “Flamenco entre Amigos”, compartiendo cabeza de cartel con Pepe Habichuela, Diego Amador, Josemi Carmona y Farruquito; y va colaborando en diversos proyectos con: Barbería del Sur, Joaquín Cortés y Tomatito entre otros.

El año pasado, 2006, nació “Flamenco Eléctrico”, fruto de las sesiones y conciertos de estos últimos años y la influencia de su maestro Pepe Habichuela, esta gran leyenda del flamenco.

Jaco Abel recupera aquí plenamente su herencia flamenca con la guitarra eléctrica, dando origen a un sonido completamente nuevo. Muchas de las harmonías y melodías de este segundo disco vienen de los cantes antiguos, transmitidos, de boca en boca, generación tras generación. Con su Marcovich retocada, Jaco se atreve con bulerías, soleás, tanguillos, taranta, alegrías... haciendo que, por primera vez, una guitarra eléctrica suene realmente flamenca.

Con Abel colaboran en este disco músicos que componen una representación muy selecta de los mejores artistas flamencos actuales, entre los que se encuentran el ya nombrado Pepe Habichuela, Ramón "el Portugues", Jorge Pardo, Manuel, Bernardo y Juan Parrilla, Josemi Carmona, Pepe Luis Carmona, Ana Salazar, “el Paquete”, Rafael Estévez, Bandolero, Luky Losada...

Aunque su sonido pueda resultar extraño, por distinto, la primera vez que se oye, Jaco Abel ha sido alabado por la crítica especializada y, actualmente, está considerado como la primera referencia existente de guitarra eléctrica flamenca.

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