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El "Rocket Man" suena a Yamaha

23/12/2007

Por todas sus características tecnológicas, hay algunos casos en las que utilizar directamente una consola digital es lo más conveniente. Un ejemplo de esto es la mezcla para Elton John, como afirma Alan Richardson, ingeniero de monitores del “Rocket Man”.



Alan Richardson, que ha desempeñado este trabajo durante 12 años con Elton John, ha utilizado durante parte de este tiempo una Yamaha PM1D como su consola de mezclas. Tanto si es una sencilla interpretación, como si es un gran espectáculo con varios invitados especiales, la PM1D es la sencilla respuesta de Alan para garantizar que todos los que están en el escenario pueden oír exactamente lo que necesitan.



“No tengo que llevarla en la gira; elijo una en el país que esté, le pongo la tarjeta y ya tengo mi configuración”

En el verano de 2007 vimos al llamativo pianista actuando en varias ciudades europeas, para lo que Alan Richardson aseguró que la PM1D resultó esencial: “Me gusta la versatilidad de la consola”, afirmó desde el Palacio de Exposiciones y Congresos (SECC) de Glasgow. “Tiene multitud de entradas, salidas y funciones, y la recuperación de la configuración es esencial. Significa que no tengo que llevarla en la gira; elijo una en cualquier país en el que esté, le pongo la tarjeta y ya tengo mi configuración. Además, es muy fácil de usar.”



”En la gira europea hemos actuado en sitios muy diferentes, lo que ha mantenido al equipo de sonido permanente ocupado. Un día actuábamos en una tienda, otro en una plaza de San Petersburgo para 150.000 personas”, continuó Alan. “Hemos actuado en plazas de toros, en espectáculos privados, lugares muy diferentes”.



Pero la PM1D ha permitido que Richardson garantice que la distinta acústica de cada uno de esto sitios no cause ningún problema, ni a él ni al resto de los que están sobre el escenario. Su secreto es que las cosas sean fáciles.



“Para esta gira he dispuesto de una mesa con 46 entradas, 24 salidas y cinco retornos estéreo”, afirma. “Elton tiene dos juegos de cuñas, una para la voz y otra para el conjunto de mezclas del grupo. Nigel Olson (batería) lleva auriculares y hace su propia mezcla de monitores, mientras que el resto (Bob Birch, bajo; Guy Babylon, teclado; Jon Mahone, percusión; Davie Johnson, guitarras) llevan inalámbricos, y yo hago las mezclas para cada uno.”



Además de no tener que salir de gira con una consola, los costes se reducen aún más, porque Alan ha decidido utilizar sólo los efectos integrados en la PM1D para las puertas de la batería, los compresores de la voz, etc.



“No utilizo equipo auxiliar. No me hace falta”

“No utilizo ningún equipo auxiliar,” afirma. No me hace falta. Me ocupo de las mezclas de la forma más sencilla, a lo que contribuye la bendición de trabajar con un grupo realmente fácil de llevar. Muy raramente tengo que cambiarle las mezclas; además sé desde el principio de cada canción cuáles serán los niveles y la dinámica, la fuerza con la que Nigel tocará la batería, etc.”



“Cuando empecé a utilizar la PM1D, me planteé diferentes configuraciones para cada canción. Pero soy de la vieja escuela y mi lema es 'menos es más’. Hago diferentes configuraciones para cada canción cuando hay muchos invitados en un espectáculo, de lo contrario me limito a hacer la mezcla en los faders. El grupo y Elton son iguales: no son quisquillosos. Siempre y cuando se puedan oír, están contentos”.



“De entrada, Clive (Franks, ingeniero de sala) destaca todos los matices, pero en el escenario nos limitamos a hacerlo lo mejor posible”, comentó Alan entre risas.



Curiosamente, afirmó que la mayor dificultad es el gran volumen que a Elton John le gusta que transmitan sus monitores: “A Elton le gusta que el sonido sea alto. Parece que intentaron la opción inalámbrica hace varios años, antes de que llegara yo. Pero dice que, aunque el sonido era estupendo, no era rock and roll. Él es un intérprete de rock de la vieja escuela, y le gusta sentir como se mueven las piernas.”



Éste es el requisito que destaca otra de las virtudes de la PM1D, y que la hace tan adecuada para Alan. “Me gusta la calidad del sonido, hace lo que yo necesito, impactar”, asegura. “Por supuesto, busco la calidad en la medida de lo posible, pero no es mi prioridad. Es la fuerza del sonido Yamaha lo que de verdad me ayuda”.



“Es algo que otras consolas digitales no ofrecen, además de que, en conjunto, Yamaha es la mejor mesa y la más fiable. Nunca he tenido ningún problema en lo que se refiere a fiabilidad. Soy un defensor a ultranza de ella.”